La empresa reveló los planos de su futuro campus en Dallas, una inversión millonaria que consolidaría la oficina de Texas como la más grande de la firma en EEUU, fuera de Nueva York. Los bajos impuestos y la flexibilidad regulatoria del estado impulsaron a varias compañías financieras a reubicar sus oficinas en la zona.
Con más de seis millones de personas entre 50 y 61 años atrapadas en un sistema de préstamos estudiantiles, la Generación X en EEUU avanza hacia la jubilación marcada por la deuda. Lo que alguna vez fue visto como una inversión segura en movilidad social, hoy se convirtió en una carga financiera que limita su crecimiento económico.