La tensión entre Donald Trump y la Reserva Federal es visible desde hace meses. El presidente acusó a su titular, Jerome Powell, de "imbécil" y "desorientado" por no haber bajado las tasas de interés e incluso amenazó con su despido. Este jueves Trump hizo una sorpresiva visita a la sede del banco central en Washington para recorrer una obra de remodelación del edificio y tuvo un incómodo intercambio con Powell delante de cámaras.
Al comienzo de su recorrido, el mandatario dijo ante la prensa que su administración estaba "analizando lo que está sucediendo" con la renovación del edificio, de 2.700 millones de dólares. Funcionarios de la Casa Blanca habían acusado a la Fed de gestionar mal las obras, sugiriendo una supervisión deficiente y un posible fraude. El director de presupuesto de la Casa Blanca, Russell Vought, estimó el sobrecosto en "700 millones de dólares" y dijo que "sigue aumentando".
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"Parece que son unos 3.100 millones de dólares", dijo Trump frente a las cámaras, mientras Powell negaba con la cabeza. "No estoy al tanto de eso", respondió el titular de la Fed. "Nadie de la Reserva Federal me dijo nada al respecto", aseguró. Luego Trump sacó un papel de un sobre con un supuesto informe y se lo mostró. El jefe del banco central respondió que se había sumado un "tercer edificio" en los cálculos.
"Es un edificio que está en construcción", dijo Trump, que usaba un casco de obra, como su anfitrión. "No, fue construido hace cinco años", respondió el jefe de la Fed.
Trump insiste con una baja de tasas
Después de su visita, la primera de un presidente en funciones en casi dos décadas, Trump publicó un mensaje en su red Truth Social en el que habló sobre las obras e insistió en su pedido de que la Fed baje las tasas de interés.
"Queda mucho por hacer, habría sido mucho mejor no haberlo empezado nunca, pero es lo que hay y, con suerte, se terminará lo antes posible. Los sobrecostes son considerables, pero, por el lado positivo, nuestro país va muy bien y puede permitirse casi cualquier cosa", escribió. "Y, lo que es más importante, ¡BAJEMOS LOS TIPOS DE INTERÉS!", apuntó.
Normalmente, los presidentes estadounidenses se abstienen por completo de comentar sobre la política de la Reserva Federal por respeto a la autonomía del banco, pero Trump, cuyo estilo de gobierno rompe con las normas tradicionales de la política, no ha seguido ese ejemplo.
El presidente vienen diciendo que le gustaría que la Fed redujera su tasa de interés de referencia al 1%, desde el rango objetivo actual del 4,25% al 4,50%, para reducir los costos de endeudamiento del gobierno. Esto permitiría a la administración financiar el aumento del déficit previsto por su ley de gasto y recortes de impuestos. Sin embargo, una tasa de política monetaria de la Fed tan baja suele ser señal de un país en dificultades económicas.
Ninguno de los 19 responsables de la política monetaria de la Fed prevé que las tasas de interés bajen tanto como Trump desearía. Sus últimas proyecciones del mes pasado mostraron que la mayoría esperaba que la tasa de fondos federales no bajara del 3,25% al 3,50% para finales del próximo año. Incluso los responsables de política monetaria más moderados pronostican una caída al 2,25%-2,50% en los próximos dos años.
La Fed se reúne la próxima semana y se espera que mantenga los tipos en el rango actual. Los inversores esperan que el banco reanude los recortes de tipos en septiembre.
El despido de Powell, fuera de la ecuación
En una rueda de prensa al final de la visita, Trump dijo estar convencido de que Powell "hará lo correcto". El republicano negó asimismo que hubiera "tensión" durante el encuentro y aseguró que no había presionado para que dimitiera.
Trump durante su visita a la Fed 24-7-25 - AFP
AFP
Powell, cuyo mandato termina en mayo de 2026, fue designado en el cargo en 2017, durante la primera presidencia de Trump, que entre tanto cambió de opinión debido a desacuerdos sobre las tasas de interés y la economía. El titular de la Fed fue renovado en su puesto por el demócrata Joe Biden.
El presidente estadounidense amenazó varias veces con despedir a Powell, pero recientemente lo consideró poco probable. Un despido de este tipo sería sin precedentes y para llevarlo a cabo tendría que demostrar la existencia de faltas graves o malversaciones por parte de Powell, de 72 años.
Los ataques verbales de Trump al jefe de la Fed se suceden desde que el republicano regresó al poder en enero. "Siempre llega tarde, debería haber bajado las tasas de interés varias veces", lamentó, por ejemplo, el martes. "La gente no puede comprar casas porque este tipo es tonto. Mantiene los tipos demasiado altos y lo hace sin duda por razones políticas", añadió, según recogió la agencia AFP.
Las críticas públicas de Trump a Powell y sus insinuaciones de despedirlo ya han perturbado los mercados financieros y han amenazado un pilar fundamental del sistema financiero global: la independencia y la ausencia de intromisiones políticas de los bancos centrales.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que la administración Trump no tenía prisa por nominar a un nuevo presidente para reemplazar a Powell y afirmó que la administración probablemente anunciará un sucesor en diciembre o enero.