La crisis desatada en Venezuela luego de que el Consejo Nacional Electoral venezolano diera por ganador de las elecciones presidenciales a Nicolás Maduro, pero sin mostrar los registros electorales de cada distrito, encontró a los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de México, Andrés Manuel López Obrador, y de Colombia, Gustavo Petro, en una situación que tiene algunos puntos en común: el silencio y la cautela los expone a las críticas de sus opositores, mientras son tironeados por sectores de su propio Gobierno de indisimulable afinidad ideológica con el chavismo.
Pero además, sobre los tres mandatarios pesa también la responsabilidad de intentar evitar una escalada que genere otra crisis humanitaria por un éxodo masivo de venezolanos que complique sus propias fronteras.
Tal vez por eso es que, según informó la agencia Bloomberg, las tres naciones del continente que hasta ahora mantuvieron mejores relaciones con Maduro analizan emitir una declaración conjunta que exija que el chavismo cuente todos los votos y publique los registros electorales de cada distrito. En Itamaraty creen que una declaración de este tipo aumentaría la presión sobre Maduro, que hasta ahora ha ignorado las solicitudes de la oposición venezolana y la comunidad internacional para que se publiquen las actas.
La Casa Blanca pretende que Brasil conduzca a Maduro una salida negociada y pacífica en Venezuela. "Estamos en contacto con socios internacionales en el hemisferio, eso incluye a representantes de Brasil que cumplen un rol importante y valoramos mucho sus opiniones y la actitud de Brasil. Nuestra preocupación es que CNE dio resultado que no se respalda en actas data y otras fuentes. Es nuestra preocupación principal", afirmó, en una ronde de prensa con El Observador USA y otros medios, un alto funcionario del gobierno estadounidense sobre el diálogo bajo cuerda de la diplomacia de EEUU con Itamaraty.
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AP Foto/Eraldo Peres
Probablemente, Lula sea el presidente que más información tiene “de primera mano” sobre lo que sucede en Venezuela: su asesor de asuntos internacionales y excanciller Celso Amorim está en Caracas desde el viernes pasado, mantuvo diálogo con la líder opositora María Corina Machado e incluso se reunió este lunes con Maduro en el Palacio presidencial de Miraflores. Según publicó el periódico O’Globo, en ese encuentro -que tuvo “un clima cordial”-, Maduro estuvo acompañado por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y le dijo a Amorim que "entregará las actas (electorales) en los próximos días".
Pero además, le dijo al asesor de Lula que su Gobierno corría el riesgo de un "golpe por parte de la extrema derecha". Amorim, por su parte, presionó para tener acceso a las actas electorales que certifiquen la victoria de Maduro frente al movimiento opositor liderado por Edmundo González Urrutia, apoyado por María Corina Machado. Antes del encuentro, había declarado que “no necesariamente” ponía en duda las afirmaciones de Maduro, “pero el Gobierno dijo que suministraría todas las actas" y "eso aún no ocurrió".
En parelelo, este lunes la Cancillería de Brasil emitió un comunicado oficial en el que enfatizó la importancia de la transparencia electoral y dijo que "el principio de la soberanía popular debe ser observado por medio de la verificación imparcial de los resultados". Ese requisito es "un paso indispensable para la transparencia, credibilidad y legitimidad del resultado del pleito" electoral. También, Itamaraty ordenó al embajador en Caracas que no asistiera a una ceremonia celebrada el lunes por el organismo electoral de Venezuela para certificar el resultado.
La cautela con la que se ha desenvuelto Lula desde el domingo contrasta con la de su partido: para el Partido de los Trabajadores (PT), Maduro fue reelecto y las elecciones en Venezuela fueron “democráticas y soberanas”. En un comunicado de la dirección ejecutiva nacional, el PT “saludó” al pueblo venezolano por el proceso electoral ocurrido el domingo, y en momentos en los que se conoció la existencia de un cuarto muerto en las protestas opositoras, calificó a la del domingo como una jornada pacífica, democrática y soberana”.
Desde la Casa Blanca en Washington,
AMLO espera “que terminen de contar los votos” mientras su canciller publicó un sugestivo tuit
Este lunes, en su tradicional “mañanera” -la conferencia de prensa que diariamente ofrece desde el Palacio Nacional-, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador evitó reconocer o desconocer los resultados y se sumó al llamado para que se termine el conteo de los votos en Venezuela. “Nosotros vamos a esperar el resultado, ya cuando se haya llevado a cabo el recuento, ver cuál es el proceso legal y entonces vamos a pronunciarnos, si la autoridad electoral confirma esta tendencia nosotros vamos a reconocer al gobierno electo por el pueblo de Venezuela, porque así es la democracia”, explicó el mandatario.
Nicolás Maduro y Andrés Manuel López Obrador AMLO
Nicolás Maduro y Andrés Manuel López Obrador
Cuando todavía no se conocía la existencia de muertos -que hacia el mediodía del martes ya suman cuatro-, AMLO hizo un reconocimiento al pueblo venezolano por la ausencia de incidentes violentos durante los comicios. “A mí me preocupaba la violencia, eso es lo que más me preocupa y quiero felicitar al pueblo de Venezuela porque ayer no hubo violencia en la elección, pero para como estaba la situación muy tensa, yo vi gente en la calle y no vi enfrentamientos violentos”, explicó.
La cauta declaración de AMLO estuvo acompañada por un sugestivo tuit de su canciller, Alicia Bárcena, de indisimulada afinidad con el régimen chavista, que si bien evitó pronunciarse, no dejó pasar la oportunidad para expresar su "cariño y afecto". Bárcena no es la única dentro del Gobierno que puja por una postura más afín con el régimen de Maduro.
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La cautela de AMLO tiene varias explicaciones: por un lado, el presidente mexicano cree que una escalada en Venezuela volvería a presionar sobre la frontera mexicana con los Estados Unidos, donde cada año miles de migrantes latinoamericanos intentan entrar ilegalmente a ese país. Pero además, López Obrador se encuentra en el período de transición con la presidenta electa Claudia Sheinbaum, quien dejó trascender que su alineamiento sería más afín al del presidente chileno Gabriel Boric, quien a pesar de provenir de la izquierda, rápidamente consideró que los resultados no son creíbles y en más de una ocasión ha repudiado el autoritarismo del régimen chavista.
Petro guarda silencio a la espera de una impugnación formal de la oposición
Gustavo Petro y Nicolás Maduro
Gustavo Petro y Nicolás Maduro
El persistente silencio que mantiene el presidente colombiano Gustavo Petro le valió críticas de sus opositores, que lo acusan de “complicidad con el régimen de Maduro”. Sin embargo, su canciller Luis Gilberto Murillo habló, en la misma línea moderada que mantienen Brasil y México, e incluso dando unos pasos más: Murillo admitió que existen dudas sobre el proceso electoral y solicitó, no solo el conteo total de los votos, sino los resultados de veedores internacionales e independientes para despejar esas “dudas”.
“Consideramos fundamental que se escuchen las voces de todos los sectores. La comunidad internacional y el pueblo venezolano esperan que prevalezcan la transparencia y las garantías electorales para todos los sectores. Es importante despejar cualquier duda sobre los resultados. Esto implica que los observadores y veedores internacionales presenten sus conclusiones sobre el proceso”, escribió a través de X. “Hacemos un llamado para que, a la mayor brevedad, se proceda con el conteo total de los votos, su verificación y auditoría de carácter independiente”, añadió.
Medio colombianos reportaron que el el silencio de Gustavo Petro obedecería a un intento de mantener puentes que le permitan seguir influyendo sobre el régimen de Maduro. Además, a diferencia de lo que hicieron los presidentes de Argentina, Chile y Uruguay, que rápidamente desconocieron los resultados, Petro estaría esperando a que la oposición impugne las elecciones ante el CNE para poder enviar un mensaje más formal.