Ex asesor de Trump que renunció por la guerra en Irán, investigado por el FBI por filtración de información clasificada
Joe Kent renunció esta semana después de manifestar que no consideraba que hubiera "ninguna amenaza inminente" para EEUU como para atacar Irán. El ex funcionario habló además en el podcast de Tucker Carlson y repitió teorías conspirativas.
Irán no representaba "ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense", escribió Kent en su carta de renuncia, compartida en redes sociales, en la que culpó a "altos funcionarios israelíes y miembros influyentes de los medios estadounidenses" de alentar el conflicto.
En una entrevista el miércoles con el conductor conservador Tucker Carlson, el ex funcionario dijo que Trump se apoyó en la recomendación de un pequeño grupo de asesores para atacar a Irán e insistió en que Israel lo presionó para llevar adelante la avanzada contra el régimen iraní, pese a que no había una amenaza inminente para EEUU.
The Israelis drove the decision to take this action, which we knew would set off a series of events because the Iranians would retaliate — Joe Kent, former Director of the U.S. National Counterterrorism Centre
"No había ningún informe de inteligencia que dijera: 'Oye, en tal fecha... los iraníes van a lanzar este gran ataque sorpresa. Van a hacer una especie de 11 de septiembre o Pearl Harbor’", aseguró Kent, de 45 años y exmiembro de las fuerzas especiales. Dijo que Israel "impulsó la decisión" de ir a la guerra y que Estados Unidos sabía que los iraníes tomarían represalias.
"Creo que está bien que ofrezcamos defensa a Israel. Pero cuando proporcionamos los medios para su defensa, podemos dictar nosotros los términos sobre cuándo pasan a la ofensiva", añadió, según recogió la agencia AFP.
La investigación del FBI
Poco después de que se conociera su salida del gobierno, medios estadounidenses revelaron que Kent estaba siendo investigado por el FBI. Según dijeron fuentes de la agencia a medios como Semafor, CBS o The New York Times, la pesquisa por filtrar información clasificada había comenzado antes de su renuncia.
Una fuente declaró al sitio web de noticias Semafor que la investigación llevaba "meses". El FBI no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios del medio.
La investigación se dio a conocer después de que el gobierno cuestionara fuertemente a Kent. Trump, de hecho, consideró "algo bueno" que se fuera y dijo que era "muy débil en materia de seguridad". "Siempre pensé que era débil en materia de seguridad, muy débil", dijo el presidente a periodistas en el Despacho Oval. "Me di cuenta de que es algo bueno que se haya ido", apuntó Trump.
Joe Kent - AFP
Por su parte, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la carta de renuncia de Kent estaba llena de "afirmaciones falsas" y consideró que la acusación de que Trump había sido impulsado a la guerra por otro país era "insultante y ridícula".
En una entrevista con Fox News, Leavitt aseguró el miércoles que Kent "no estuvo involucrado en ninguna de las discusiones" antes o durante la guerra contra Irán.
Como director del Centro Nacional Antiterrorista, Kent estaba al frente de una agencia encargada de analizar y detectar amenazas terroristas. Su trabajo era supervisado por la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, quien señaló que la decisión de si Irán representaba una amenaza era de Trump y solo de Trump.
Las teorías conspirativas
En su charla en el podcast de Tucker Carlson, Kent no sólo apuntó a Israel como responsable de la operación "Furia épica", sino que se sumó a las teorías conspirativas que aseguran que el asesinato del activista conservador Charlie Kirk estuvo vinculado a su oposición a actuar contra el régimen iraní y a su rechazo al acercamiento con Israe .
El ex asesor aseguró que la última vez que lo vio fue en la Casa Blanca y que el fundador de la organización Turning Point le pidió que impidiera que EEUU entrara en guerra con Irán. Además dijo que el Departamento de Justicia y el FBI no le permitieron investigar posibles vínculos extranjeros relacionados con el asesinato de Kirk.
"Así que cuando uno de los asesores más cercanos del presidente Trump, que aboga abiertamente por que no entremos en guerra con Irán y, al menos, reconsideremos nuestra relación con Israel, es asesinado de repente en público y no se nos permite hacer preguntas, eso es un dato", agregó. "Un dato que debemos investigar", apuntó.
Pero sus palabras también fueron vistas como parte del creciente antisemitismo que se registra en Estados Unidos. La Liga Antidifamación (ADL), una organización estadounidense dedicada a la vigilancia del antisemitismo, afirmó en un comunicado que las acusaciones contenidas en la carta de dimisión de Kent "recurren a viejos tópicos antisemitas".
El senador republicano Mitch McConnell, de Kentucky, describió la carta como "antisemitismo virulento", mientras que el representante demócrata Josh Gottheimer, de Nueva Jersey, dijo que "convertir a Israel en chivo expiatorio no es solo un argumento antisemita gastado: es antiestadounidense".