1 de septiembre 2025 - 9:16hs

En Estados Unidos se desató una particular guerra de gerrymandering. La aprobación de un nuevo mapa distrital en Texas, inusual a mitad de década, abrió una disputa nacional en la que varios estados, como California, ya iniciaron sus propios procesos de rediseño o evalúan hacerlo, con el objetivo de asegurarse ventajas en las próximas elecciones legislativas o contrarrestar los cambios que favorecen al partido opositor. “No sorprende que estemos viendo una respuesta demócrata en California y potencialmente en otros lugares. Pero, en última instancia, una carrera armamentista partidaria no puede ser la única respuesta”, dijo Michael Li, abogado del Brennan Center for Justice, a El Observador USA.

El viernes, el gobernador de Texas, Greg Abbott, promulgó la ley que establece nuevos mapas congresionales en el estado, diseñados para ayudar al Partido Republicano a obtener hasta cinco escaños adicionales en la Cámara de Representantes en las elecciones de medio término de 2026. La medida contó con el fuerte impulso del presidente Donald Trump.

Esta jugada encendió una escalada nacional por la redistribución de distritos, y el primero en responder fue el gobernador de California, Gavin Newsom: los demócratas de su estado aprobaron un proyecto para someter a votación ciudadana la creación de un nuevo mapa distrital favorable al Partido Demócrata.

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El presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes de Texas, Gene Wu, en una reunión para debatir un nuevo plan para rediseñar los mapas electorales del estado. Gerrymandering. AFP
El presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes de Texas, Gene Wu, en una reunión de la Cámara en el Capitolio estatal para debatir un nuevo plan para rediseñar los mapas electorales del estado.

El presidente del Caucus Demócrata de la Cámara de Representantes de Texas, Gene Wu, en una reunión de la Cámara en el Capitolio estatal para debatir un nuevo plan para rediseñar los mapas electorales del estado.

A este impulso se sumaron otros gobernadores, tanto rojos como azules, que dijeron estar listos para avanzar con el rediseño electoral en sus estados. Es el caso del gobernador de Misuri, Mike Kehoe, quien anunció el viernes que convocará a los legisladores estatales a una sesión especial para redibujar los distritos. En la misma línea, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, reaccionó con un “Game on” tras la aprobación de los nuevos mapas en Texas. También aparecen en el horizonte los estados republicanos de Florida, Ohio e Indiana, y los demócratas de Illinois y Maryland, que evalúan sumarse a la disputa.

El gerrymandering es una práctica habitual en Estados Unidos. Después de cada censo, que se realiza cada 10 años, se reasigna a cada uno de los 50 estados la cantidad de escaños en la Cámara de Representantes que le corresponde, con el fin de reflejar los cambios demográficos. Completada esa instancia, los estados pueden redibujar los límites de sus distritos electorales, pero cuando ese rediseño se hace para favorecer a un partido o a un grupo en particular, se habla de gerrymandering. Los cambios en los mapas a mitad de década, como los que se impulsan actualmente, son inusuales.

El término se acuñó a comienzos del siglo XIX a partir del apellido de Elbridge Gerry, entonces gobernador de Massachusetts, quien en 1812 firmó una ley que redibujó los distritos para perjudicar a sus rivales políticos. Uno de ellos se asemejaba a una salamandra (salamander, en ingles), y el Boston Gazette popularizó el neologismo “Gerry-mander” con una caricatura difundida ese año.

En medio de la creciente tensión partidaria, y con nuevos estados como Misuri y Nueva York que amenazan con modificar sus mapas electorales, Michael Li, asesor jurídico senior del Programa de Democracia del Brennan Center y especialista en derecho electoral, dialogó con El Observador USA sobre las implicancias del gerrymandering y sus perspectivas frente a esta nueva e inusual escalada.

Michael Li, abogado del Brennan Center for Justice.
Michael Li, abogado del Brennan Center for Justice.

Michael Li, abogado del Brennan Center for Justice.

Un agresivo gerrymandering en Texas

¿Cómo ve la situación respecto a la redistribución de distritos en Texas y en otros lugares?

Lo que ocurrió en Texas es muy inusual. Cuando los republicanos redibujaron el mapa congresional del estado tras el censo de 2020, obtuvieron exactamente el mapa que querían, y les funcionó bien. Ganan dos tercios de los escaños con márgenes cómodos, aunque solo obtienen entre el 53% y el 56% del voto estatal.

Pero ahora, a pedido del presidente Trump, lo redibujaron agresivamente con la esperanza de ganar el 80% de los escaños. Eso es un impresionante gerrymandering. Y, lamentablemente, la mayoría de las nuevas ganancias republicanas se dan a expensas de las comunidades negras, latinas y asiáticas, que crecen rápidamente en el estado.

No sorprende que estemos viendo una respuesta demócrata en California y potencialmente en otros lugares. Pero, en última instancia, una carrera armamentista partidaria no puede ser la única respuesta. También necesitamos normas nacionales que se apliquen a todos los estados, tanto rojos como azules, en todo el país. Eso es algo que solo el Congreso puede proporcionar.

¿Qué impacto tendrán estas medidas de redistribución en las elecciones de medio término de 2026?

Es demasiado pronto para decirlo. Muchos de los nuevos mapas serán impugnados en los tribunales y podrían ser bloqueados. Ya se han presentado varias demandas en Texas que sostienen que el nuevo mapa discrimina ilegalmente a los votantes negros y latinos. Y, en California, los votantes aún deben aprobar allí el nuevo mapa en noviembre. Además, hay más estados que todavía están decidiendo si también buscarán redibujar sus mapas. Probablemente pasarán algunos meses antes de que tengamos una idea completa de cuál podría ser el verdadero impacto.

Manifestación en contra del Gerrymandering. AP

El impacto en el voto latino y la polarización

¿Cómo afecta el gerrymandering al derecho al voto?

En Estados Unidos, el gerrymandering impacta con mayor fuerza en los votantes no blancos, sin importar si son los republicanos o los demócratas los que realizan la práctica. Esto ocurre porque, en muchos casos, la forma más sencilla para que los dibujadores de nuevos mapas obtengan los resultados políticos deseados, es concentrar o fragmentar a las comunidades minoritarias. Un ejemplo claro de ello se observa en Texas, donde defensores de la comunidad latina sostienen que el nuevo mapa congresional del estado reduce de manera significativa la representación latina, a pesar de que los latinos representan ya la mayor parte del crecimiento poblacional del estado.

¿Por qué se dice que el gerrymandering refuerza la polarización?

Uno de los efectos del gerrymandering es que reduce la competencia. Cuando eso sucede, las primarias para seleccionar al candidato del partido dominante se convierten en la elección más importante, porque la elección general está prácticamente decidida gracias al gerrymandering. En esa situación, los candidatos inevitablemente empiezan a adaptar sus posiciones y mensajes al electorado de las primarias, que suele ser más extremo, en lugar de al electorado en su conjunto.

Mapas desplegados en el congreso de Texas por la redistribución de distritos de votación, Gerrymandering. AFP
Mapas desplegados en el Congreso de Texas muestran la redistribucipón de los distritos de votación.

Mapas desplegados en el Congreso de Texas muestran la redistribucipón de los distritos de votación.

Cómo interviene la Justicia y el Congreso

¿Puede intervenir el poder judicial en la redistribución de distritos?

Sí y no. En 2019, en Rucho v. Common Cause y Lamone v. Benisek, la Corte Suprema dictaminó que las demandas por gerrymandering partidario eran “cuestiones políticas” y que no podían ser escuchadas ni decididas por tribunales federales. Sin embargo, los mapas que son racialmente discriminatorios sí pueden ser impugnados. Además, algunos tribunales estatales permiten a los votantes presentar demandas contra el gerrymandering partidario bajo la legislación estatal.

¿Existen proyectos de ley que busquen establecer normas nacionales?

Sí. En 2022, el Congreso estuvo muy cerca de aprobar la Freedom to Vote Act, que habría, entre otras cosas, prohibido el gerrymandering partidario en los mapas congresionales e impedido que los estados redibujaran mapas más de una vez por década, salvo que un tribunal lo ordenara por defectos legales. También habría establecido reglas nacionales uniformes para el trazado de mapas y facilitado y acelerado el proceso para que los votantes pudieran impugnar mapas racial o políticamente discriminatorios en los tribunales. El proyecto fue aprobado en la Cámara de Representantes y tenía los votos suficientes para aprobarse en el Senado, pero fue bloqueado por un filibusterismo republicano.

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