29 de septiembre 2025 - 17:09hs

El gobierno enfrenta una nueva amenaza de cierre. La Casa Blanca recibió a los líderes del Congreso en un intento de última hora para evitar el shutdown, previsto para la medianoche del martes. En un clima de tensión y estancamiento, el presidente Donald Trump convocó a los líderes demócratas y republicanos del Senado y la Cámara de Representantes para buscar un acuerdo que mantenga al gobierno operativo. Sin embargo, ambas partes mostraron poca voluntad para ceder en sus posturas.

Si el Congreso no aprueba la legislación de financiamiento gubernamental y Trump no la firma el martes por la noche, muchas oficinas gubernamentales en todo el país cerrarán temporalmente y los empleados federales no exentos serán suspendidos, lo que aumentará la presión sobre los trabajadores y la economía del país.

El presidente quiere mantener al gobierno abierto, pero está dando a los demócratas una última oportunidad para ser razonables”, afirmó la vocera Karoline Leavitt. Trump, sin embargo, el viernes Trump declaró que esperaba un cierre: “Si tiene que cerrarse, se cerrará. Pero son ellos los que están apagando el gobierno”.

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Donald Trump - 26-9-25 - AFP

Las negociaciones entre Trump y los líderes demócratas en el Congreso rara vez salieron bien, y el presidente tuvo poco contacto con el partido opositor en este segundo mandato: no había hablado con el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, desde que asumió en enero y la reunión de este lunes fue el primer encuentro en persona del presidente con el líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries.

La situación es tensa: los republicanos necesitan el apoyo de al menos ocho demócratas en el Senado para aprobar una ley que evite el cierre. Sin embargo, los demócratas esperan que la mayoría de sus miembros mantenga la línea.

Qué piden los demócratas para no cerrar el gobierno

La principal exigencia de los demócratas es que el Congreso aborde la legislación para extender los beneficios de salud de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, que subsidian el seguro de salud para millones de personas desde la pandemia y cuya expiración está prevista para fin de año.

“El encuentro es un primer paso, pero solo un primer paso. Necesitamos una negociación seria”, afirmó el domingo Schumer a la NBC.

Charles Schumer - AP.jpg

Los republicanos están desafiando a los demócratas a votar en contra de una legislación que mantendría el financiamiento gubernamental mayormente en los niveles actuales, pero los azules se mantienen firmes, utilizando una de sus pocas opciones de influencia para exigir que el Congreso aborde la legislación para extender los beneficios de salud.

Por su parte, Trump mostró poco interés en las demandas demócratas. El presidente presionó a los legisladores, advirtiendo que, en caso de un cierre, los empleados federales podrían ser despedidos permanentemente y dijo en repetidas ocasiones que espera que el gobierno entre en un shutdown esta semana.

Aun así, los demócratas argumentaron que el acuerdo de Trump para celebrar la reunión en la Casa Blanca demuestra que siente la presión por negociar. Según AP, sostienen que, dado que los republicanos controlan tanto la Casa Blanca como el Congreso, los estadounidenses los culparán principalmente a ellos por cualquier cierre del gobierno.

Senado de Estados Unidos - AFP.jpg

¿Qué es un cierre del gobierno y cuáles son los riesgos?

El cierre del gobierno (o government shutdown) ocurre cuando el Congreso no aprueba la legislación de financiamiento para las agencias federales, lo que provoca la suspensión de servicios no esenciales.

Cada año, los legisladores deben asignar fondos a 438 agencias gubernamentales antes del 1 de octubre, que marca el inicio del año fiscal. Sin embargo, debido a la polarización política, los legisladores rara vez cumplen con este plazo y los acuerdos de último minuto son más recurrentes.

Si se produce el cierre, miles de empleados federales serían suspendidos sin goce de sueldo, y servicios que van desde la supervisión financiera hasta la recolección de basura en parques nacionales podrían verse interrumpidos.

El Servicio de Investigación del Congreso informa que hubieron 14 cierres desde 1981, muchos de los cuales duraron apenas uno o dos días. El más reciente y largo, de 35 días, ocurrió entre diciembre de 2018 y enero de 2019, durante la primera administración de Trump, y le costó a la economía alrededor de 3.000 millones de dólares, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Si bien un cierre de pocos días tiene un impacto limitado, una interrupción prolongada podría afectar seriamente la economía del país.

Congreso de EEUU. AP.webp

La presión republicana

El proyecto de ley ya fue aprobado por la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, y busca financiar al gobierno por siete semanas más mientras se trabaja en el presupuesto anual. Ahora, la legislación espera la aprobación de la Cámara alta.

“Chuck Schumer dijo hace unos meses que un cierre del gobierno sería caótico, dañino y doloroso. Tiene razón, y por eso no deberíamos hacerlo”, dijo el domingo John Thune, senador republicano de Dakota del Sur, a la NBC.

Sin embargo, para mantener su influencia en la negociación, es probable que los demócratas del Senado voten en contra de extender temporalmente el financiamiento gubernamental, una posición incómoda para un partido que denunció durante mucho tiempo los cierres como inútiles y destructivos.

Para que la ley sea aprobada en esa cámara, se necesita el apoyo de al menos 60 senadores, lo que implica que al menos ocho demócratas tendrían que votar a favor.

El representante demócrata Hakeem Jeffries, lider el partido en la Cámara de Representantes. AFP.jpg

Durante el último posible cierre de gobierno en marzo, Schumer y otros nueve demócratas votaron a favor de un proyecto de ley de financiamiento liderado por los republicanos. Esta decisión generó una fuerte reacción en su propio partido; algunos incluso pidieron su renuncia como líder demócrata.

Esta vez, sin embargo, Schumer parece más decidido. “Estamos escuchando a los estadounidenses que necesitan ayuda con la atención médica y, en cuanto a los despidos masivos, ¿adivinen qué? La respuesta es simple: lo están haciendo de todos modos”, expresó.

Aunque algunos republicanos se muestran dispuestos a extender los créditos fiscales, insisten en que el programa “necesita desesperadamente una reforma”, según las palabras de Thune. Para ellos, es crucial abordar el “desperdicio, fraude y abuso” antes de cualquier acuerdo. Por esta razón, presionaron a los demócratas para que aprueben el proyecto de ley de financiamiento primero y pospongan el debate sobre los créditos fiscales.

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