El escenario político en el Palacio Cr. Gastón Guelfi dará un giro importante en Peñarol para lo que será ya el año que viene. Aunque el hermetismo fue su principal aliado, la noticia a la que accedió este martes Referí, es que Ignacio Ruglio no buscará un tercer mandato consecutivo.
El actual presidente, que marcó una era de personalismo y reformas estructurales en la institución, y que desde el punto de vista deportivo, ganó dos títulos del Campeonato Uruguayo de cinco disputados en sus respectivos períodos (sin contar este que aún está en juego), y devolvió al club a una semifinal de Copa Libertadores junto a Diego Aguirre -a quien él contrató casi al término de su primer mandato y apostando por el segundo-, ya le comunicó a su círculo más íntimo que su etapa al frente del club tiene fecha de vencimiento.
En reiteradas comparecencias públicas, el mandamás insistió en que su decisión estaba "totalmente tomada", pero se mantuvo firme en su postura de no revelarla hasta que finalizara la participación de la selección uruguaya en el Mundial 2026. Sin embargo, la filtración de esta postura a su entorno cercano adelanta un proceso electoral que se vaticina intenso y lleno de interrogantes sobre quién recogerá el guante del oficialismo.
En 2023, cuando Ruglio fue reelecto como presidente, la oposición le adelantó las elecciones a noviembre lo que terminó favoreciendo al actual titular aurinegro porque en diciembre Peñarol perdió las finales del Campeonato Uruguayo con Liverpool.
A su vez, en ese mismo acto eleccionario, Ruglio logró mayor porcentaje y más dirigentes que en 2020 en una elección con récord histórico de votos, ya que sufragaron 13.051 asociados.
Ruglio tuvo en 2023 un porcentaje mayor que en las elecciones anteriores de 2020 cuando le ganó con un 33,8% a Juan Pedro Damiani por 227 votos. En ese 2023, el actual presidente sumó un 39% de los sufragios, por lo que mejoró lo su elección anterior cuando con 41 años, fue electo como el segundo presidente más joven de los carboneros, solo superado por Gastón Guelfi.
Un ciclo de dos períodos
Ignacio Ruglio cerrará un ciclo tras haber sido electo presidente en dos ocasiones distintas. Su llegada al poder rompió con décadas de hegemonía de sectores tradicionales, basando su gestión en una comunicación directa con el socio y una política de austeridad financiera que, no obstante, estuvo siempre bajo la lupa de los resultados deportivos.
Su decisión de dar un paso al costado no parece estar vinculada a un desgaste con el electorado, sino a una convicción personal de cumplir un ciclo de gestión. Bajo su presidencia, Peñarol transitó procesos de modernización en infraestructura y un cambio de paradigma en la formación de juveniles en el que no le fue del todo bien luego de haber cesado, en enero de 2021, a Fernando Curutchet como coordinador de juveniles tras cinco años en el club, "Hay algunas cosas que cambiar", dijo entonces, y nombró allí a Claudio Flores, José Enrique De los Santos y Sebastián Roquero.
Más allá de esto, Peñarol fue campeón de la Copa Libertadores sub 20 en febrero de 2022- con Ruglio como presidente, aunque la obsesión por el éxito internacional y el dominio del Campeonato Uruguayo -hoy llamado Liga AUF Uruguaya- marcaron la temperatura de su relación con la tribuna.
El factor Mundial y el futuro político
La estrategia de esperar al cierre de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026 para hacer el anuncio formal respondía, según fuentes cercanas, a la intención de no "contaminar" el clima institucional del club durante el primer semestre del año.
Ruglio pretendía que el foco estuviera exclusivamente en lo deportivo, evitando que la campaña electoral se devorara la agenda diaria del club antes de tiempo.
Ahora, con la confirmación de que no será candidato, se abre un tablero de ajedrez complejo. Sin su figura en las papeletas, el oficialismo deberá buscar un sucesor que logre amalgamar los votos de un sector que se ha mantenido fiel a su estilo de conducción. Mientras tanto, la oposición comienza a reordenar sus filas, entendiendo que el escenario sin el actual presidente compitiendo cambia radicalmente las proyecciones de voto.
Juan Pedro Damiani aparece como el máximo exponente a poder sucederlo en el cargo y, en ese contexto.
En marzo pasado, Referí informó que el expresidente ya se movía para las elecciones de Peñarol, "se reunió con varios referentes" y mantenía "diferencias muy grandes con Ignacio Ruglio".
Peñarol se encamina así a un fin de año de definiciones. La era Ruglio empieza a escribir sus últimos capítulos, y el nombre de quien tome la posta será, a partir de hoy, la gran incógnita del universo carbonero. En diciembre hablarán las urnas.