El presidente Yamandú Orsi volvió a reunir a su Consejo de Ministros este martes con tres temas centrales sobre la mesa las negociaciones en curso para aprobar la Rendición de Cuentas, la concreción de un nuevo data center de Antel de US$ 70 millones sobre la Ruta 5 y las contingencias ante los desplazamientos que se esperan a partir de El Niño.
Casi un mes y medio después de la última convocatoria al pleno de los secretarios de Estado, el mandatario insistió a sus compañeros en la necesidad de “apretar el acelerador” para cumplir con los compromisos de gobierno, según pudo reconstruir El Observador.
En esta línea, Orsi enfatizó en su confianza hacia el trabajo de los ministros, pero planteó que a partir de que los temas “bajan” a la estructura de los organismos se producen “demoras” que, a su entender, llevan al gobierno a estar avanzando “muy lento” en políticas de su interés.
El mensaje fue interpretado como una alerta por la burocratización de los procesos.
El mandatario contó a sus ministros sobre la reunión mantenida con el general Guido Manini Ríos en pos de lograr que los diputados de Cabildo Abierto voten en general el proyecto de la Rendición de Cuentas. Por su parte, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, la vicepresidenta Carolina Cosse y el ministro de Economía, Gabriel Oddone, se explayaron sobre los detalles en juego de cara a la votación que comenzará entre el viernes y el lunes de la semana que viene.
Al igual que han afirmado públicamente, los jerarcas ratificaron durante el Consejo de Ministros que “hoy no están los votos” para aprobar la Rendición de Cuentas. En una conferencia de prensa posterior, Sánchez sostuvo que las “prioridades” de la ley “son ampliamente compartidas por el sistema político uruguayo” y aseveró que de no aprobarse “se bloquearía la posibilidad de tener más recursos para atender a la pobreza infantil”.
El secretario de la Presidencia también adelantó que prevén dar respuesta a los reclamos de Cabildo Abierto en las próximas 48 horas. Los jerarcas contaron durante el Consejo de Ministros que desde Torre Ejecutiva están manteniendo contactos “de alto nivel” con la oposición, con la “esperanza” de que el proyecto tenga los votos necesarios en Diputados.
La “molestia” de Lubetkin
Sobre el final de la reunión, el canciller Mario Lubetkin hizo un repaso sobre las conversaciones con la administración de Donald Trump para que Estados Unidos envíe inmigrantes deportados a Uruguay. A la hora de referir a las interacciones con el Departamento de Estado, los jerarcas pidieron mantener la “reserva” sobre lo intercambiado para poder expresarse en confianza sobre el tenor de las presiones.
El canciller de la República, Mario Lubetkin
Foto: Dante Fernández/ FocoUy
El canciller refirió a un “cuadro muy complicado” en el mundo respecto a este tema, según pudo reconstruir El Observador. Hace dos semanas había citado ante los legisladores del Frente Amplio los ejemplos de los aranceles de Estados Unidos a Brasil y Canadá como una demostración de lo que acarrean los “enfrentamientos políticos” con la potencia.
Por otro lado, Lubetkin explicitó ante los ministros y el presidente su “molestia” con lo que a su entender ha sido “un relato” que se ha instalado sobre la eventualidad de que Uruguay reciba deportados.
El canciller repasó que a lo largo del “diálogo” con Estados Unidos las autoridades norteamericanas remitieron una serie de textos “informales” a modo de insumo con síntesis sobre lo conversado y reconoció –tal como informó Búsqueda– que a fines de julio recibieron una propuesta de “entendimiento”.
En ese sentido, expuso que en Cancillería ni comentaron ni aprobaron dicho documento, por lo que no lo había considerado como un avance “formal”. También insistió en los fines “humanitarios” de la discusión y en contemplar la reunificación familiar de deportados uruguayos, que en los últimos años fueron unos 140.
La negativa por parte de Lubetkin a la consulta de los legisladores del Frente Amplio respecto a si Cancillería había recibido alguna propuesta concreta de acuerdo con Estados Unidos –tal como informó El Observador– generó malestar en la bancada oficialista por entender que el ministro había omitido información importante.