Opinión > ANÁLISIS / GONZALO FERREIRA

¿Te conviene ganar, che?

Los costos políticos de asumir el gobierno en momentos en que la economía está más débil

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28 de julio de 2018 a las 05:00

Las declaraciones de José Mujica el día que llamó a una conferencia de prensa para insistir en que no será candidato me dejaron una pregunta sonando en la cabeza. Tal vez fue porque las escuché minutos después de salir de una clase dada por un economista, en la que el docente había repasado el complicado contexto regional, mundial y las cuentas macroeconómicas uruguayas.

¿Está diciendo que no quiere ser candidato, entre otros motivos, porque el gobierno que viene tendrá que afrontar un escenario económico más complicado?, fue la pregunta que me surgió.

¿Qué dijo Mujica el 10 de julio? Que a pedido del MPP lo volvió a pensar y concluyó, una vez más, que no será candidato. Pero además expuso su análisis de la situación política, que concluía que el Frente Amplio necesita alguien parecido a un "cura" que pueda "predicar". Eso, por dos motivos: la unidad de la izquierda está en "riesgo" y la situación económica está complicada.

Vi caer al Partido Colorado con 90 años gobernando sucesivamente por una crisis de precios, cuando la carne y la lana se desmoronaron y se empezó a reorganizar el mercado mundial por el proteccionismo", dijo Mujica.

"Lo que más me preocupa es lo que va a venir porque la región está en crisis. Pero el mundo está entrando en una crisis fenomenal desde el punto de vista del comercio. Es demasiado importante lo que ha desatado el presidente de Estados Unidos y la respuestas que están dando China y Europa como para que eso no repercuta en el comercio internacional y que repercuta aquí. Un ejemplo del comercio: hoy la soja tiene el precio más bajo en la última década (...) Vi caer al Partido Colorado con 90 años gobernando sucesivamente por una crisis de precios, cuando la carne y la lana se desmoronaron y se empezó a reorganizar el mercado mundial por el proteccionismo", dijo Mujica.

El fin de semana pasado durante el Congreso del Herrerismo, ese tema, aunque con un enfoque diferente, también estuvo presente.

"El otro día, alguien con cariño, le decía a un amigo: "¿Te conviene ganar, che?", dijo Luis Lacalle Pou en su discurso.

Aunque como es obvio todos quieren ganar, las respuestas que recibí cuando hice esa pregunta a políticos de diferentes partidos tienen una similitud.

Lacalle Pou respondió a esa pregunta durante el mismo congreso: "¿Cómo si nos conviene ganar? Nosotros queremos gobernar cuando haya que agarrarlo, en las condiciones que nos toquen. No queremos momentos fáciles".

Pero por lo bajo los blancos reconocen las dificultades que tendrán si ganan.

La actual administración frenteamplista identificó el déficit fiscal como un problema a resolver. Pero por ahora, nada mejoró. Por el contrario, las cuentas públicas empeoraron.

Si bien el crecimiento de la economía continúa (aunque a un ritmo más lento) y por eso suben los ingresos fiscales, el rojo de las cuentas públicas está en 4% del PIB según el último dato.

Cuando asumió, el presidente argentino se encontró con una situación económica 10 veces más complicada que la actual de Uruguay. Pero sabía que la necesidad de hacer un ajuste en su economía era inversamente proporcional a su éxito político futuro y eligió el "gradualismo"

Un factor que contribuye a ese panorama es que la cantidad de sueldos que paga el Estado a funcionarios públicos tuvo en 2017 un pico histórico, superando incluso la cantidad de vínculos laborales del gobierno de Mujica. La administración de Vázquez quiso bajar ese número y lo logró al comenzar su gestión, pero el año pasado ya recuperó la tendencia.

Este escenario, sumado a otros indicadores como el deterioro del mercado laboral -sobre todo en el interior del país- hace pensar a muchos en la situación que hoy vive Mauricio Macri.

Cuando asumió, el presidente argentino se encontró con una situación económica 10 veces más complicada que la actual de Uruguay. Pero sabía que la necesidad de hacer un ajuste en su economía era inversamente proporcional a su éxito político futuro y eligió el "gradualismo". Al principio le fue bien, pero en los últimos meses todo se complicó y la reelección de la que ya nadie dudaba, ahora se le hará cuesta arriba.

Si ganan en 2019, ¿los blancos pueden sobrevivir a la realización de un ajuste? Si después de tanto tiempo fuera del gobierno, los nacionalistas y los colorados retornan y no pueden con la economía, se exponen al riesgo de no volver a ganar durante años. En eso, esta puede ser una elección visagra.

Del otro lado está el oficialismo. Está claro que tanto el expresidente como todo el Frente Amplio siempre quieren triunfar. Pero la izquierda también sabe que haber perdido en 1999 contra Jorge Batlle le permitió luego ganar tres elecciones seguidas (2004, 2009 y 2014).

Porque si el primer gobierno del Frente Amplio tenía que lidiar con la crisis del 2002, la historia hubiera sido otra.

Los fantasmas de las situaciones vividas por Batlle y Macri están presentes, pero las situaciones son diferentes y si bien hay nubarrones en el horizonte el panorama todavía no es tan oscuro.

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