Fútbol > PROYECTO

Los grandes quieren la Superliga en el estatuto

Nacional y Peñarol pretenden jugar un nuevo torneo y que sea votado antes del 28 de febrero 

Tiempo de lectura: -'

29 de agosto de 2018 a las 21:33

La votación que ganaron los presidentes de nueve instituciones contra ocho el pasado viernes en la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) para recurrir la intervención de la FIFA ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por su sigla en inglés), fue el detonante para que los titulares de Peñarol y Nacional, Jorge Barrera y José Luis Rodríguez –quienes votaron con los ocho que perdieron– reflotaran una idea que se viene pergeñando desde marzo pasado que es formar una Superliga Uruguaya.

“Una vez dada la votación, entendimos que las crisis son oportunidades y el momento que se vive en el fútbol uruguayo,  genera una excelente oportunidad para desarrollar esta agenda de temas que teníamos en carpeta”, explicó a Referí el presidente de Peñarol, Jorge Barrera.

El mandamás carbonero confirmó que desde su asunción como presidente ”trabajo con Nacional para formar unja agenda de temas institucionales, deportivos y económicos que permitan consolidar competencias y niveles de ingresos acorde a lo que los dos como instituciones representamos en Uruguay. Somos rivales los fines de semana, en donde el sentimiento y la pasión deben de primar, pero de lunes a viernes tenemos que tener una agenda común que nos permita resolver problemas comunes y para eso tenemos que pensar en grande en el fútbol uruguayo”.

Tanto Barrera como José Luis Rodríguez entienden que sus clubes no pueden tener solamente el 14% cada uno de lo que se recauda por concepto de televisación. Por citar uno de los últimos casos, en la Superliga Argentina, la distribución del dinero se da en función de qué club se trata y obviamente que los grandes tienen preponderancia.

Según pudo saber Referí, el fin de semana cada uno de los clubes grandes designará abogados para pulir todos los temas a seguir ya que esto recién comienza.

Está claro que la futura Superliga Uruguaya tiene que estar dentro del nuevo estatuto que deberá votar la AUF y, a su vez, esto se lo van a plantear al Comité de Regularización que ya tomó el mando en el fútbol uruguayo.

Todos los partidos en los que no juegan los grandes en el Campeonato Uruguayo son a déficit y los únicos que cobran por la gente que va a las canchas son Nacional y Peñarol. Los dirigentes de los grandes entienden que de los 13 clubes restantes, justamente cuando enfrentan a Peñarol y Nacional tienen la recaudación más importante. A su vez, el único partido para recaudar que tienen los grandes es el clásico cuando son locales.

La idea principal es que la Superliga sea igual o al menos similar como sucede en otros países del mundo, por lo que la administración de los recursos es independiente de la AUF.

La intención es tener todos los reglamentos antes del 28 de febrero fecha que el Comité de Regularización de FIFA puso para que se voten los nuevos estatutos de la AUF.

Preguntas y respuestas

El abogado y docente en derecho deportivo, Fernando Sosa, exintegrante de la comisión de disciplina de la AUF, dio su opinión a Referí sobre algunas interrogantes que surgen de la futura Superliga.

1) ¿Cómo se da la independencia?  “Se trata de una gestión comercial. El producto Superliga sería independiente, aunque jurídicamente van a seguir dependiendo de la AUF. Los clubes deberán manejar sus fuentes de ingreso independientes de la AUF”, dijo Sosa.

2) ¿Quién lo aprueba? La duda estaba planteada acerca de si lo vota el Comité de Regularización o una asamblea de clubes. Para Sosa, “en el marco del nuevo estatuto, se va a crear la Superliga. Eso lo tendrá que aceptare el Comité de Regularización. En Brasil, hasta hace un par de años, existió un campeonato llamado Primeira Liga que aglutinaba a los clubes de Río, Río Grande del Sur y Minas Gerais. Se juntaron los clubes fuertes para no depender del contrato con TV O Globo. Pero al tiempo, lo prohibió la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y llegó una orden de Conmebol para que no se jugara más.

3) Legalmente, ¿cómo se separa del Campeonato  Uruguayo? “Se jugarían torneos paralelos. Por un lado, la Superliga, por otro, los que queden afuera, más alguno de la Segunda división, la Segunda B Nacional (la ex C), tal como sucede en Argentina”, dijo Sosa.

4) ¿Hay que licitar los derechos de televisión de nuevo? “Habría que ver qué dice el contrato de Tenfield con AUF porque tienen derechos de preferencia. Hay que ver que si se genera cualquier otro producto”, explicó. El contrato con Tenfield vence en 2025, aunque tiene prioridad para igualar una oferta, algo que no queda claro con lo que será la redacción del nuevo estatuto que tendrá la AUF.

Según admitió Sosa, “habría que ver si AUF-Conmebol avalan esto. Tiene que haber un acto de reconocimiento porque de ahí salen cupos para copas internacionales”.

Preguntas a futuro

De cara a lo que será el futuro, quedan algunos interrogantes en los que empezarán a trabajar los abogados de Peñarol y Nacional.

Por ejemplo, ¿qué exigencias o requisitos se van a poner para los clubes participantes? Los que no entren en la Superliga, ¿se van a la B o a una división nueva amateur? ¿Hay un segundo torneo profesional después de la Superliga? ¿Se bajarán los clubes participantes a 12? ¿Habrá algún club de Segunda que la juegue? ¿Y alguno de OFI?

 Viendo la situación de lo que pretenden los clubes chicos y que lo que generan las instituciones grandes sea repartido más para ellos (los chicos), –cuando Nacional y Peñarol entienden que tienen el 90% de la gente y de la recaudación que se da por televisión sale del aporte de los grandes– y ven que hoy reciben entre los dos un 28% de ese dinero, los dirigentes de los grandes entienden que este fútbol no tiene sentido y pretenden cambiar esa realidad. Las instituciones chicas quieren más dinero y los grandes creen que son ellos quienes deben recibir más. No quieren financiar su crecimiento.

¿Cómo funcionaría la Superliga?

Si se pone el ejemplo argentino, la Superliga se trata de una organización con autoridades propias por fuera de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), aunque mantiene vínculos con la misma. Incluso tiene nombrado un CEO.

En Argentina, a la AFA le quedó el manejo del fútbol del ascenso y obviamente, la selección albiceleste.

Los árbitros son de la AFA y son contratados y pagados por la Superliga Argentina. Otro tema el la Comisión de Disciplina que también depende de la AFA.

Un tema muy importante es que la flamante nueva competencia, controla los gastos de los distintos clubes.

Tal como se intenta hacer en Uruguay, el motivo principal por el que fue creada fue totalmente económico y así consiguieron mayores ingresos por los derechos de televisión. Los clubes grandes, -tal como se busca en Uruguay-, son los que se llevaron la mayor parte de la torta a repartir.

La diferencia con Argentina es que allí se cesó el contrato que existía con la TV y se firmó un contrato nuevo con FOX y Turner hasta 2022. Ambas empresas pagarán por ese contrato nada menos que US$ 1.000 millones, una cifra que está muy alejada de lo que se puede conseguir por el fútbol uruguayo.

Claro que tanto este mercado como los de España, Italia o Inglaterra que ya funcionan así, son todos muy distintos al uruguayo, pero desde algunos clubes no se ve con malos ojos esta flamante idea.

Otros tres casos

La Superliga Argentina tomó muchas ideas de una de sus antecesoras, la Liga de España. Con el paso de los años, y siempre pensando en el dinero, la misma buscó renovarse y, como sucedió hace pocas semanas, llevó la Supecopa Española a jugarse en Tanger, Marruecos. También existe la Serie A italiana apartada de la Federación y que jugó la Supercopa en Shanghái, Pekín, Catar, Nueva York y Libia. El otro caso es la Premier League.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...