7 de junio de 2011 17:29 hs

Con los números atómicos 114 y 116, los elementos químicos ununquadio (Uuq) y ununhexio (Uuh) obligarán a los docentes y estudiantes de Química a emparchar sus tablas periódicas y a recurrir a la memoria para recordar sus complicados nombres provisorios.

Es que ambos acaban de ser aceptados por la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) y la Unión Internacional de Física Pura y Aplicada (IUPAP) como miembros oficiales de este prestigioso esquema con poco más de 140 años de historia.

Las pruebas de la existencia de estos elementos radiactivos tienen más de una década. Sin embargo, se requirieron exhaustivos experimentos y una revisión de tres años para lograr su aceptación final.

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Rusia y Estados Unidos

Los descubridores son científicos pertenecientes al Instituto Conjunto de Investigación Nuclear (JINR) de Dubna, Rusia, en colaboración con investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de California, Estados Unidos. Son ellos mismos quienes deben proponer a la IUPAC e IUPAP los nombres finales de los nuevos elementos.

Yuri Oganessian, cabeza del equipo de investigadores ruso, informó: “La comisión mira si el nombre es aceptable de manera general de acuerdo a las tradiciones de nomenclatura: en honor de los planetas, el lugar donde ha sido descubierto o en honor a grandes científicos”.

Por lo pronto, entre las propuestas de nombre para el elemento 114 se maneja “flerovio” en honor al físico soviético Georgi Flerov, quien dirigió el JINR cuando se sintetizó el elemento 105 en 1968, el dubnio. Para el elemento 116 se ha considerado “moscovio”, en homenaje a la región moscovita.

“Siempre que no sea algo muy raro, probablemente vayan a decir que está bien”, explicó a la revista especializada New Scientist Paul Karol de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh, Estados Unidos, y presidente del comité que aprobó los dos nuevos elementos.

Superpesados

El anuncio de las nuevas inclusiones significó el fin del elemento 112, el copernicio, como el de mayor masa atómica de la tabla periódica. Ahora el 114 y 116 son los superpesados, con 289 y 292 de masa atómica respectivamente, frente a los 285 del copernicio.

No obstante, el ununquadio y ununhexio existen por menos de un segundo, tiempo después del cual se desintegran en átomos más ligeros.

El número atómico es por definición la cantidad de protones en el núcleo del átomo. Es decir que, antes de que pase el segundo, el elemento 116 se convierte en el 114 (“desciende” dos protones) y finalmente se degrada en el 112, el ya mencionado copernicio. Este elemento es también una adición reciente a la tabla periódica, aceptado oficialmente en 2009.

Poco más que esto se sabe por el momento de los elementos radiactivos 114 y 116.

“Sus propiedades son todavía oscuras, porque las cantidades producidas eran demasiado pequeñas y dejaron de existir con demasiada fugacidad para que los científicos pudieran medir su comportamiento químico, en comparación con otros elementos que tienden a reaccionar como ellos”, publicó New Scientist.

En este sentido, Karol dijo a la mencionada revista: “Las vidas de estos elementos tienen que ser lo suficientemente largas para que se pueda estudiar su química, es decir, prolongarla a un minuto”.

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