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Blancos y colorados, cómplices por omisión

Los delegados de la minoría supieron en todo momento de las denuncias por el caso Martín García, pero guardaron silencio

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18 de junio de 2012 a las 00:00

El papel del gobierno en el caso del dragado del canal Martín García fue tan lamentable, su debilidad ante las demoras de Argentina tan vergonzosa y su decisión de ocultar el intento de coima a un diplomático uruguayo tan patética, que hubo un aspecto que quedó muy en segundo plano: ¿qué papel jugó la oposición en el largo proceso en que fueron ocurriendo todos estos desaguisados oficialistas?

Los escasos representantes que la oposición tiene en los organismos públicos no están allí, uno espera, para usar los autos oficiales y cobrar un sueldo del erario público, sino para ayudar a gobernar y, por sobre todo, para controlar a la mayoría oficialista en esas entidades estatales. Ese es el papel de las minorías y es el principal argumento que las minorías esgrimen cuando le reclaman a la mayoría lugares en los cargos públicos.

Antes, durante y después del llamado a sala al canciller Luis Almagro, dirigentes opositores cuestionaron la debilidad exhibida por Uruguay ante lo que eran evidentes maniobras dilatorias de los delegados argentinos en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) en lo referido al dragado del canal Martín García.

Sin embargo, esos dirigentes debieron saber (y por la información disponible todo indica que sí sabían) desde hace tiempo lo que viene ocurriendo en la CARP. ¿Y por qué lo sabían? Porque entre los cinco delegados uruguayos en esa comisión binacional hay uno que representa al Partido Nacional (Juan Gabito) y otro que está en nombre del Partido Colorado (Luis Anastasía).

Acerca de la débil y errática política diplomática uruguaya para con la actitud argentina, vaya un ejemplo: Uruguay había encargado un estudio para saber cuánto debía pagarle a la firma Riovia al renovarle el contrato para que siguiera realizando el mantenimiento del dragado del canal, y dio como resultado US$ 13 millones. Haciendo oídos sordos a lo que decía la CARP, el vicecanciller Roberto Conde mantuvo una reunión con el subsecretario de Puertos y Vías Navegables argentino, Luis Luján (el funcionario que más poder tiene en la estrategia argentina sobre el canal), y tras la reunión surgió que se le iban a pagar US$ 15 millones a Riovia.

Cuando la Cancillería asumió esta extraña actitud, la opinión pública no lo supo, y no lo supo porque el gobierno lo ocultó y porque ninguno de los dos representantes de la oposición asumió su papel de informar lo que estaba ocurriendo. ¿O sí lo hicieron ante las autoridades de los partidos a los que representan en la CARP y la omisión fue de los líderes blancos y colorados?

Si la omisión fue de los líderes partidarios entonces parecería que administraron esa delicada información hasta que les convino.

Pero además de esa estrategia uruguaya con Argentina a la que la oposición se opone, estuvo el affaire del intento de coima denunciado por el presidente de la CARP, Francisco Bustillo. El gobierno lo ocultó cuando se enteró y lo siguió negando de manera vergonzosa cuando ya el asunto había tomado estado público.

Ahora, ¿qué hicieron en su momento los delegados blancos y colorados de la CARP cuando se enteraron del asunto? Cuando esto le pasó a Bustillo, el diplomático no solo informó a la Cancillería sino también a sus compañeros en la CARP. ¿Qué hicieron con esa información los hombres de la minoría que están designados allí precisamente para controlar que situaciones como estas no ocurran y si ocurren denunciarlas? ¿Decidieron ocultarla en línea con lo que hizo el gobierno o se la informaron a las autoridades partidarias?

Si no se la informaron a los líderes de la oposición, estos deberían cuestionarse si los representantes que tienen en un organismo tan sensible como la CARP son los adecuados. Ahora, si estos sí informaron, entonces los que guardaron silencio, igual que hizo el gobierno, fueron las autoridades de los partidos Nacional y Colorado.

El delegado blanco y el colorado en la CARP supieron en todo momento de la estrategia uruguaya y de las presuntas irregularidades que ocurrían. Sin embargo, la ciudadanía se tuvo que enterar de lo que pasaba por la prensa.

Si tenemos un gobierno que ante situaciones como las que ocurrieron en la CARP opta por ocultar, y tenemos delegados y partidos de la minoría que actúan como actuaron en esta instancia, entonces estamos en un problema.

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