Espectáculos y Cultura > MÚSICA

Cinco canciones fundamentales de Daniel Viglietti

Un repaso a piezas clave de la obra del cantautor, que murió ayer a los 78 años

Tiempo de lectura: -'

31 de octubre de 2017 a las 08:44

Daniel Viglietti murió ayer a los 78 años, y dejó una trayectoria que incluyó 12 discos de estudio y decenas de canciones, algunas de las cuales han pasado desde su publicación al cancionero popular uruguayo. Canciones indiscutidas, más allá de ideas políticas, simpatías intelectuales o gustos musicales.

Esta es una selección de apenas cinco de esas composiciones. Algunas son de las más populares, si, pero no por ello dejan de tener un valor musical, histórico y cultural relevante.

El viento


En 1963, Viglietti publicó su primer disco, Canciones folklóricas y seis impresiones para canto y guitarra, donde marcó algunos elementos clave de su estilo personal. El músico y periodista Andrés Torrón destaca en el capítulo dedicado al disco en su libro 111 discos uruguayos la fusión particular del folclore (influido sobre todo por artistas como Atahualpa Yupanqui), los compositores impresionistas como Ravel y la balada tradicional que plantea el uruguayo, algo patente en canciones como esta.

A desalambrar



Probablemente la canción más conocida de Viglietti, fue parte de Canciones para el hombre nuevo, de 1968, grabado en Cuba. Ya en este momento de su carrera, el artista se había volcado hacia una faceta más folclórica, además de consolidarse como un cantante político, asociado a la ideología de izquierda, como muestra este tema, un claro ejemplo de la canción de protesta que luego sería versionada por artistas como Víctor Jara, el sueco Jan Hammarlund, y artistas de todo el mundo.

Yo no soy de por aquí



Parte del disco Canto Libre, lanzado en 1970, esta canción destaca por reunir a Viglietti con el poeta y compositor tacuaremboense Washington Benavides (fallecido en setiembre de este año), uniendo así a dos nombres clave del movimiento del canto popular uruguayo. La historia de un hombre que busca un lugar ideal, y que en caso de que no exista busca ayudar a crearlo, de tono idealista y marcada por un arpegio de guitarra, un rasgo compartido por otras composiciones del autor.

Gurisito


Otro de los éxitos de Daniel Viglietti, se publicó por primera vez en Canciones chuecas, disco de 1971, en el que se mantiene la postura musical y política del artista, y en el que también defiende la lucha armada de movimientos como los Tupamaros. Esta canción tiene un tono más optimista y alegre, con un trabajo de guitarra más animado, rasgado y el acompañamiento de la percusión y el bajo, alejando a Viglietti del trabajo a guitarra y voz que desarrollaba hasta ese momento.

El Chueco Maciel



También parte de Canciones Chuecas, se trata de una canción particular por dos factores. El primero, es que se basa en un personaje real, un ladrón procedente de Tacuarembó que repartía su botín con sus vecinos y que fue muerto por la policía en 1971, cuando tenía 20 años. El segundo es que la estructura y el sonido de la canción se vincula también al rock, un género que Viglietti apreció, defendió y difundió durante toda su vida y carrera.

Comentarios