Economía y Empresas > PERSPECTIVA NEGATIVA

Consumidores pesimistas por inflación y vecinos complicados

Confianza de los uruguayos está en su peor nivel en los últimos dos años

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21 de julio de 2018 a las 05:00

La confianza de los consumidores continúa en zona de moderado pesimismo y se ubicó en junio en su menor nivel de los dos últimos años. Además, no hay expectativas de mejora para el corto plazo.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de junio, elaborado por la Cátedra Sura de Confianza Económica de la Universidad Católica y Equipos Consultores, se situó en 42,3 puntos, 1,6 puntos por debajo del dato del mes anterior (-3,6%). Fue la cuarta caída consecutiva que tiene el indicador y se explica por la contracción de los subíndices de "situación económica del país" (-7,9%), y del de "situación económica personal" (-3,3%). Esos descensos fueron parcialmente compensadas por un aumento en el subíndice de "predisposición a la compra de bienes durables (4,1%).


Con la contracción del subíndice "situación económica del país" por segundo mes consecutivo, la percepción de los consumidores sobre este punto presenta el mayor nivel de pesimismo en los más de 10 años en que se releva. El pesimismo es mayor en las expectativas sobre la situación de la economía a un año.

El economista Alejandro Cavallo de Equipos Consultores indicó a El Observador que la coyuntura regional es uno de los factores que explica esa mala percepción. "Brasil con una recesión fuerte de hace dos años –que ahora tiene mejores indicadores de crecimiento– pero continúa con una situación política inestable; y por el lado de Argentina ni hablar", dijo. En ese sentido, explicó que el público de "alguna manera incorpora los deterioros de la región como un factor explicativo de as perspectivas de crecimiento económico del país".

Por eso sostuvo que "sería sorprendente o poco entendible que con el contexto económico que hay en Argentina hubiera un aumento en el indicador que evalúa la situación del país".

A su vez, a nivel doméstico hay otro elemento que pesa en la percepción: la inflación. El indicador de expectativas de inflación fue uno de los más afectados en junio con un aumento de 10,3%
Cavallo recordó que luego de meses con la suba de precios entre 5% y 6% dentro del rango meta establecido por el Banco Central (BCU), actualmente volvió a niveles superiores para ubicarse en 8,1% en los 12 mese a junio. "Si bien no es una situación dramática se salió de esa zona de confort donde los consumidores siente que la inflación no es un problema", explicó.


En la vereda opuesta, las expectativas sobre la situación económicas a tres años ingresó en una zona de atendible pesimismo. Cavallo indicó que generalmente las perspectivas suelen ser mejores a mayor plazo. "Como que hay una cierta percepción de que el deterioro va a ser por un año o año y medio, en el horizonte más corto y a la larga esa situación coyuntural se va a corregir", señaló.

"Es una condición natural penar que a plazos más largos la situación se revierta para normalizarse; a tres años se acusan menos los shocks de la coyuntura", precisó. En otro orden, el aumento en la predisposición a la compra de bienes durables, que moderó la caída general de la confianza, se fundamentó en el tipo de cambio.

Luego que el dólar tuviera una apreciación superior a 9% en mayo, la divisa comenzó a frenarse en el mercado local y eso volvió a impulsar a los consumidores a comprar bienes durables.
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