Usted comenzó su carrera como guionista con superhéroes. Marvel primero, DC después. ¿Qué le resulta interesante del género de superhéroes?
Yo siempre fui fan de los superhéroes, desde niño. Y cuando estaba en el colegio fue el momento en el que Dark Knight Returns se editó, Watchmen se editó, y el género comenzó a volverse más oscuro. En su momento, eso fue lo que me trajo de regreso como lector. Pero cuando comencé como profesional a escribirlos, mi posición fue más sobre el superhéroe como un modelo que puede ser inspirador.
¿Separado de la imagen del superhéroe oscuro?
Absolutamente. Y amo las historias oscuras. Amo los antihéroes. Pero con los superhéroes y sus conflictos internos, -cómo sus miedos se gestan desde su interior y cómo ellos tienen que lidiar con esto-, uno termina viendo que son ejemplos para la humanidad. Ellos se levantan y dan pelea. Son un ejemplo. Al menos en los buenos libros, en las buenas historias. Para el género de superhéroes en sí mismo la fantasía es maravillosa, el espectáculo es maravilloso. Son las cosas que siempre amé. Pero el tipo de historias que uno puede escribir para un personaje especifico, como Superman, -del cual muchas personas piensan que es muy aburrido: es demasiado poderoso, puede hacerlo todo- y que está lejos de ser mi personaje favorito, parecen limitadas. Cuando tuve que hacerme cargo de sus revistas sólo había visto las películas; jamás había leído sus historietas. Pero mi editor estaba muy feliz de que esto fuera así, de que no tuviera ideas preconcebidas sobre Superman. Y terminé por enamorarme del personaje luego de trabajar tres años con él. Y a sentirme orgulloso de mí trabajo con él.
¿Y la idea de los superhéroes camp, divertidos, que no se toman en serio a sí mismos?
Pienso que hay un lugar para ese tipo de historias. Podemos reírnos de nosotros, reírnos de la historia de los cómics. Fueron tomados demasiado en serio y visto desde hoy, es gracioso.
Mientras estas historias estén ancladas en algo, mientras sean estrictamente humorísticas, está bien. Pero para mí, tienes que creerte este mundo para poder contar una historia real. Tienes que creer en los personajes, tienes que creer en sus conflictos. Tienes que querer que ese mundo sea real para poder encontrar humanidad en los personajes. Entonces, la visión camp o incluso una visión sarcástica de estos personajes no te permite llegar a tener una relación emocional con ellos. En resumen, está bien para otros escritores que quieran plasmar esa visión del mundo de los superhéroes, pero no es lo mío. Inclusive en animación estamos muy limitados por las condiciones. Limitados en las historias que podemos contar, porque son niños quienes las ven. Hay muchísimas regulaciones, reglas de la cadena. Hay tantas restricciones que uno tiene que encontrar una manera diferente de acceder a las emociones de la audiencia. Entonces vuelvo a lo que me gustaba a mí de niño.
En poco tiempo se estrena la película animada Superman vs The Elite, de la que es usted guionista y que retoma parte de su trabajo en Superman. ¿Qué nos puede contar de ella?
Estoy muy orgulloso de Superman vs The Elite. Creo que quedó bellísima. Para mí fue un honor que me convocaran para escribir el guión de la película. Cuando salió en historieta, algunos dijeron que era la mejor historia de Superman jamás escrita. No lo comparto, ¡pero si me dio mucho gusto oírlo! (Risas) Es justamente la historia de un encuentro entre el superhéroe tradicional con una nueva camada, más oscura. The Elite son la respuesta a aquellos que piensan que los superhéroes son tontos, son despiadados, hacen lo necesario para logar su objetivo sin importar qué se les ponga adelante. Para adaptarlo a la película, tomamos el concepto y lo llevamos a escala global. También queríamos que la idea fuera atractiva para aquellos que no leyeron las historietas. Cómo se ve involucrado Superman en un conflicto entre países. Para él, es un problema. Para The Elite, están felices de ir y eliminar a quien sea necesario. Ellos hacen las cosas que Superman no puede hacer. Entonces la pregunta que surge es ¿Superman sigue siendo relevante?
Dejando de lado las historietas. ¿Cómo surge Ben 10?
Creamos el colectivo Man of Action con otros colegas guionistas: todos veníamos de escribir historietas de superhéroes. Los cuatro, Steven T. Seagle, Duncan Rouleau, Joe Casey y yo mismo, decidimos abrir una pequeña compañía en la San Diego Comicon. Fue a instancias de Joe (Casey) que acababa de recibir una oferta para poder escribir videojuegos y no tenía la menor idea de cómo hacerlo. Era un trabajo muy grande y todos nos pusimos a hacerlo. Los cuatro ya éramos amigos, así que fue una buena manera de comenzar. Y poco después un amigo nos presentaba ejecutivos de Warner Brothers, quienes buscaban gente que viniera de la industria del cómic. Buscaban nuevas ideas, una renovación. Y nosotros fuimos y le tiramos 20 ideas en 20 minutos. Quedaron muy entusiasmados. Una de esas ideas era sobre un niño que encontraba un dispositivo que le permitía cambiar lugares con versiones de sí mismo en universos paralelos. Y en esos universos, él tenía poderes, por ejemplo, en ese universo la gravedad es 10 veces mayor. Entonces al venir al nuestro, era super fuerte. Y esa fue la idea que les gustó. Pero pensaron que este concepto podía ser muy complicado para niños; entonces surgió lo de los alienígenas, cada uno con su propio poder. Y así nació Ben 10.
¿Imaginaron alguna vez un éxito tan grande?
No, nunca. Es algo que nos llena de orgullo, pero que nos sorprendió mucho ver todo lo que pasa con Ben 10. Tratamos de crear un show que nosotros veríamos. Y de nuevo, volvimos a la idea de ¿qué nos gustaba de niños? ¿Qué veíamos de niños? Y además ¿qué les gusta a nuestros hijos? Buscamos un personaje creíble, con defectos. Ben es un poco dependiente de sí mismo, no sigue reglas, y más importante, no sabe cómo funciona bien ese reloj que encontró. Y además, si fueras un niño con poderes ¿Estarías salvando el mundo o sacarías provecho de esos poderes? Ni siquiera sabes cómo manejar un auto, mucho menos salvar al mundo. Está más preocupado pensando en cosas como conseguir tal o cual juego gratis, a ver si puedo sacar el precio de la caja. Cosas así. Y creo que ese niño logró tener muchos puntos de contacto con la audiencia.