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El directivo de Envidrio Ronald Rojas en la fábrica, que será liquidada debido a las deudas acumuladas.

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Directivo de Envidrio: “Teníamos 120 trabajadores en una fábrica que era para 60”

Ronald Rojas, uno de los fundadores de la empresa, admitió errores de autogestión y defendió el accionar del entonces diputado Daniel Placeres, procesado por conjunción de interés personal y público

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07 de noviembre de 2021 a las 05:02

El viernes negro para los trabajadores de Envidrio cayó 29 de octubre. Ese día, las caras largas, los ojos tristes y un soplo a la “velita al socialismo” de la que hablaba el expresidente José Mujica fueron la respuesta inmediata a lo que habían decidido los acreedores de la empresa cuando rechazaron la última propuesta de un inversor venezolano de salvarla: había que liquidar la empresa.

La fábrica de vidrio dejó de producir en diciembre de 2019 por incapacidad para hacer frente a sus obligaciones. La empresa tiene una deuda de más de US$ 40 millones contando con la del Fondo para el Desarrollo (Fondes), Bandes, BPS, UTE, Cousa e Inefop, que fue el acreedor que decidió no aceptar la propuesta de la empresa Uniglass, liderada por un venezolano y con sede en Estados Unidos, por entender que no daba garantías suficientes.

Los más de treinta años de experiencia en la industria –hoy queda un puñado de los trabajadores que se formaron en Cristalerías del Uruguay–, el apoyo del Estado a través de préstamos y el respaldo político durante el segundo gobierno frenteamplista no fueron suficiente para que el horno siguiera prendido. 

Pese a la fábrica quieta en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro, las botellas rotas acumuladas en la entrada y el polvillo del último vidrio tirado en el suelo, el directivo de la empresa Ronald Rojas asegura que el negocio es rentable, algo con lo que coinciden incluso algunos de los acreedores.

La fábrica de vidrio está parada desde hace casi dos años.

¿Por qué, si la industria del vidrio parece ser tan próspera, Envidrio no funcionó?
A Envidrio la hacen caer muchas cosas. Muchos detonantes. Yo puedo estar de acuerdo en que digan ‘no, porque la autogestión no sabe gestionar’. Está bien. Podemos entrar en detalles.

¿Ustedes reconocen problemas de gestión?
Nadie niega que hubo problemas de gestión. Nosotros si hubiésemos tenido una cabeza empresarial, no hubiésemos dejado en Envidrio tener 120 operarios, cuando en el mundo entero es un operario por tonelada. Extraíamos casi 60 toneladas de vidrio, eran 60 operarios. Teníamos 120 trabajadores en una fábrica que era para 60. Porque nosotros apostábamos al trabajo. Ninguno de los compañeros se hizo rico ni se hizo millonario, ni se llevó un peso de nada.

¿Cómo analizan la autogestión, ahora que toman distancia?
Es muy difícil cuando no tuviste todos los elementos para decir “tuvimos todo”: faltó capital de trabajo permanente.

Pero tuvieron apoyo del Estado con préstamos millonarios y tuvieron el apoyo político. ¿No alcanzó?
Para invertir, no para trabajar. Invertimos en una empresa, bárbaro. Si hubiésemos conseguido un inversor tres meses antes, capaz que no estábamos parados. 
Necesitábamos plata para mantener prendida y funcionando la fábrica. La soda Ash es un componente muy caro, por ejemplo. Arena, carbón, toda la materia prima, energía y salarios. Había que tener un capital.

¿No daba solo con las ganancias de la fábrica?
No, porque nosotros pasamos cosas... Cuando la plata que venía por las ventas, que se triangulaba, muchas veces se nos trancaba en los bancos. Estábamos gastando US$ 45 mil por día con la planta prendida. Estábamos mandando un millón y medio de frascos semanales a Brasil. Pagaban por semana. No tuvimos la capacidad para arrancar la otra máquina y poder trabajar al 100%. Si no, hubiese sido muy distinto. Estábamos por arrancar un negocio y no pudimos.

¿Y eso por qué se cayó?
Por denuncias que fueron hechas de que nos estábamos robando todo, de que era un desfalco, que era un galpón, que no había maquinaria... Eso salió para afuera y eso en el sector empresarial, si estás negociando, con esas denuncias la empresa se retira. Nos hizo muchísimo daño. Perdimos clientes potenciales. 

Pero por las denuncias terminó procesado el entonces diputado Daniel Placeres por estar de los lados del mostrador.
Es discutible. Yo, cada vez que voy a las urnas a votar, yo voto a alguien por trabajo, por seguridad, por sustento. Procesar a un legislador por querer mantener una fuente de trabajo sin llevarse nada, solo los réditos políticos de que hizo algo, una inversión en el país que es industria nacional... ¿Para qué yo pongo un legislador ahí? ¿Para qué los legisladores cobran un salario? Porque los pone la gente, y la gente quiere respuestas por fuentes de trabajo. No es menor que Daniel se sacó los fueros y fue a la Justicia. Y los otros, ¿qué? ¿Están pintados ahí arriba? ¿Es una industria nacional que no interesa? ¿La banderita de los fondos públicos no interesa? Capaz que está mal porque es una mirada muy de “trabajador”, pero es como lo siento, y sé que muchos lo sienten así.

¿Volverían a pensar en la autogestión?
El tema es fusionarse: la academia y la trinchera. Precisás profesionales y gente honesta, porque los trabajadores fundamos dos fábricas, desde los cimientos. Acá la riqueza más grande que puede tener uno de nosotros es jubilarse. Hay un tema cultural, hay mucha gente que no lo entiende. Hay gente que no termina de entender que es empleado y tiene un patrón aunque esté en la autogestión. Y eso es un problema también: si no tenés un compromiso, un arraigo de lo que es tuyo... Acá había partes que sí y partes que no. Muchos quieren estar en la utilidad pero no quieren estar en el proceso. 

¿Están dispuestos a volver a trabajar para un privado?
Nunca fue un punto de discusión si la autogestión llegaba a tener un cuestionamiento de que esta planta no funcionaba. Si el tema es poner a un empresario en Envidrio, vamos a sentarnos a hablar y que lo pongan. Si es un tema político, que pongan un ring y los políticos se den ahí, pero no pueden tomar a los trabajadores como rehenes de su trabajo. ¿Trabajar para un patrón? Siempre trabajamos para un patrón. No nos da miedo. Vamo’ arriba: yo quiero trabajar. 

Los números del vidrio

La segunda planta de Envidrio, funcionando al 100% tiene capacidad para producir 130 toneladas de vidrio al día.La colocación de los productos –frascos y botellas– eran en su mayoría en el mercado exterior. En el último año de funcionamiento Envidrio envió 20 millones de frascos al sur de Brasil, en momentos a ritmo de un millón y medio por semana, dado que para ese país el costo del flete con Uruguay es más barato que si comprara en su propio país.
El mercado interno, en tanto, mueve unas 7 mil toneladas de vidrio al año. Los clientes de Envidrio eran principalmente Conaprole, Ancap y Fábricas Nacionales de Cerveza.
En el sector coinciden en que los números de la industria del vidrio a nivel mundial van en ascenso, ayudado por la tendencia de reducir el consumo del plástico y usar productos amigables con el ambiente.
Sin fábrica de vidrio en funcionamiento, Uruguay tiene que importar unas 40 mil toneladas de vidrio al año, a un precio que en algunos casos casi duplica que el que podría conseguirse en el país si la fábrica de vidrio funcionara. 

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