Es como una olla a presión. El vapor empieza a hacer fuerza hasta que en un momento alguien apaga el fuego o destapa la olla. Algo así parece estar sucediendo en la Mesa Ejecutiva de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) que, casi desde su inauguración, maneja una tensión entre el presidente Daniel Garín (representante de la Intendencia de Montevideo) y los otros directores entre los que está la secretaria general, Adriana Zumarán (que está por el Ministerio de Ganadería) y los representantes de operadores y productores.
La situación llegó a tal nivel que las diferencias quedaron plasmadas en el acta oficial de la sesión de la Mesa Ejecutiva que se celebró el miércoles 13 de marzo pero que recién se pudo publicar una semana después porque los directores no lograban acordar su contenido. Además de los temas tratados, el acta tiene dos notas adjuntas que evidencian los problemas de relacionamiento que existen en el directorio.
“Solicitamos que conste en actas la posición de los directores representantes de las 7 gremiales productivas, de los operadores mayoristas y de la secretaria general que nuevamente el presidente de la UAM, Daniel Garin, se retira en plena sesión de Mesa Ejecutiva, sin existir causas de fuerza mayor, cuando aun se está analizando temas incluidos en el orden del día, aduciendo que no está de acuerdo con el tema que está tratando otro director”, dice la nota firmada por Zumarán, por la directora Grisel Moizo (representante de los productores) y el director Carlos Piñeyro (representante de los operadores).
La nota reitera que no es la primera vez que sucede algo así y asegura que la “actitud” de Garín no solo “perjudica el funcionamiento de la institución –ya que las resoluciones adoptadas no se pueden ejecutar por no firmar el acta y quedan temas pendientes a tratar– sino que coarta la libertad de expresión de los demás directores”.
El 20 de marzo, una semana después, Garín también añadió una nota antes de publicar el acta. “El presidente de la UAM se retira de la sesión tras considerar inapropiado el ambiente dado la actitud disruptiva de un director para tratar un tema no previsto en el orden del día”, dice.
El presidente agrega que el “ambiente de la reunión era tenso desde mucho antes” y que él mismo había advertido que era necesario que los integrantes de la sesión se serenaran.
Según pudo reconstruir El Observador, a Garín le molestó que Piñeyro le preguntara a uno de los gerentes detalles acerca de una situación por la que se iba a sancionar a un operador. El presidente les pidió que lo hablaran afuera y Piñeyro le contestó que lo tenían que hablar en la sesión y luego Garín se retiró.
Una vez que el presidente se retira la Mesa Ejecutiva no puede seguir sesionando y se precisa su firma para cerrar el acta de la reunión. Tanto Garín como el resto de los directores declinaron de hacer declaraciones para esta nota.
Sin embargo, y más allá de este episodio puntual que dejó por escrito y en actas la tensión que se vive, la interna de la UAM viene complicada desde hace tiempo.
Incluso, en la sesión de este miércoles 20 también hubo otra discusión entre Zumarán y Garín y la sesión también finalizó de forma abrupta. Varios consultados que prefirieron el anonimato han asegurado que el ambiente de trabajo se ha vuelto insostenible. A fines de febrero Piñeyro ya había hecho público el tema.
“No hay un buen relacionamiento en cuanto a la gestión. Las condiciones no están dadas para seguir trabajando en la forma que se está trabajando. Hay muchas diferencias y no se puede llegar a un acuerdo”, dijo el representante de los operadores Carlos Piñeyro en una nota con Subrayado el 27 de febrero. Piñeyro aclaró en la misma nota que las diferencias son con Garín.
Tal como informó El Observador, en febrero la Mesa Ejecutiva, con el voto en contra de Garín, decidió pasar a la Justicia los antecedentes de vinculación de un operador luego de constatar que pagó 18 veces menos que el ficto fijado por su lugar en el edificio nuevo.
La resolución de la mesa del 14 de febrero encomienda al Área Jurídica que remita los antecedentes y documentos relacionados con el contrato mencionado en un plazo no mayor a 14 días hábiles para su aprobación por la Mesa “previo a su envío a Fiscalía”. Pero como los directores que aprobaron la moción tampoco confiaban en el trabajo del Área Jurídica, agregaron otro punto que establece que, vencido el plazo sin que se cumpla con lo establecido, los directores de la UAM “podrán cumplir con su obligación legal de forma individual”.
Más de un mes después de esa resolución la denuncia aun no fue presentada. Primero se atrasó porque la secretaria general pidió que se agregaran los estados de cuenta pero eso fue hace un par de semanas y aun sigue sin presentarse.
Marcar tarjeta
En la sesión de la Mesa Ejecutiva del 11 de octubre de 2023, Piñeyro planteó que el 100% de los funcionarios marque horario de entrada, salida y descanso. Eso incluía a los gerentes de todas las áreas del organismo. Ese planteo se transformó en resolución en esa misma sesión.
Sin embargo, muchos de los implicados presentaron el 31 de octubre un recurso de reposición ante la propia Mesa Ejecutiva contra la resolución que establecía el nuevo control. Los gerentes cuestionaron la modificación en el entendido que no estaba justificada y aseguran que el no estar obligados a registrar entrada y salida resulta funcional a los intereses de la empresa.
La Mesa Ejecutiva rechazó el 22 de noviembre el recurso, con el voto en contra de Garín, y en la sesión de la mesa del 13 de marzo, los directores volvieron a votar la necesidad de poner en marcha la resolución que establece controlar la entrada y salida de todos los funcionarios, algo que ahora no se está aplicando y que los directores reclaman. Antes habían abierto un tiempo de negociación para tratar de llegar a un acuerdo con los recurrentes pero que no se logró.
El encargado de poner en marcha este tema es el gerente general, un cargo que está vacante por la renuncia de Gustavo Fernández el año pasado.