19 de junio 2024
Dólar
Compra 38,10 Venta 40,60
4 de marzo 2023 - 5:01hs

Cuando Dardo Parentini tenía 19 años y se mudó de Salto a Montevideo, para vender en el Mercado Modelo la producción hortícola de su padre, no se imaginó que 38 años después llegaría a la cima del Aconcagua llevando bien de cerca la representación de aquel antiguo mercado, hoy la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM).

El operador del mercado, que se dedica a comercializar producción de citrus y hortalizas producidas en su departamento natal, es aficionado a las ultramaratones. De ese deporte nació su gusto por el trekking y las montañas, un rubro en el que ya es experiente.

En abril de 2022 viajó a Nepal para subir la montaña Mera Peak, de 6.500 metros, en la que hizo una travesía de 21 días para llegar a la cumbre.

Más noticias

Años antes había viajado al Monte Everest, la montaña más alta del mundo, de 8.849 metros de altura, en la que realizó una subida hasta la base, ubicada a 3.500 metros.

Gentileza Dardo Parentini Dardo Parentini comenzó a trabajar en el Mercado Modelo a sus 19 años y ahora trabaja en la UAM.

Según contó a El Observador, una característica de los aficionados a las montañas es que luego de subir una quieren intentar subir una más alta.

Cuando volvió a Montevideo de su último viaje a Nepal surgió la idea con un grupo de amigos, uno integrante del sector privado, otro el decano de la Facultad de Economía de la Universidad de la República y otro un virólogo que integró el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), de subir al Aconcagua.

Gentileza Dardo Parentini

Del mercado a la montaña

Con el objetivo puesto en llegar a la cima de la montaña más alta de la cordillera de Los Andes y de mayor elevación de los hemisferios sur y occidental, con 6.962 metros, Dardo comenzó su preparación. De madrugada iba a la UAM, al mediodía volvía a su casa y en la tardecita cargaba una mochila con entre 15 y 18 kilos de peso y se iba a entrenar a la Plaza Virgilio. El entrenamiento –que hacía tres veces por semana– consistía en subir y bajar las escaleras de la plaza durante una hora seguida cargando peso.

Usualmente Dardo entrena trotando 15 kms, día por medio.

Una semana antes de partir hacia Argentina para hacer la expedición hasta ahora “más dura” que ha realizado, según declaró, se enteró de que había salido sorteado para participar en el Utra-Trail de Monte-Blanc, una ultramaratón de montaña de 171 kms que se realiza una vez al año en Los Alpes, atravesando Francia, Italia y Suiza. Y ese mismo día, un colega de la UAM le planteó la idea de llevar la bandera del mercado en su recorrida por el Aconcagua.

“Entre charla y charla surgió la posibilidad”, recordó, y fue así, que la bandera verde del mercado lo acompañó en la aventura.

Gentileza Dardo Parentini En abril de 2022 Dardo viajó a Nepal para subir la montaña Mera Peak, de 6.500, en la que hizo una travesía de 21 días para llegar a la cumbre.

La ruta más larga

La bandera del mercado fue uno más de los elementos que fueron en la mochila de Dardo. Junto a sus amigos, el operador del mercado hortifrutícola decidió hacer el camino más largo hacia la cima de la montaña, la llama “ruta 360”, que según contó “es como un círculo”. Primero se bordea el arroyo Vacas, se llega a Plaza Argentina, la base del Aconcagua en la ruta 360, y de ahí se comienza a escalar, y una vez se llega a la cumbre, se baja, se pasa por el campamento Cólera, por Plaza de Mulas y de nuevo a Vacas.

Para subir montañas un paso importante es el de la aclimatación. Para eso, el equipo realizó el recorrido del “cordón de plata”, que consta de trepar dos cerros, uno de 4.200 metros y otro de 5.750. El recorrido debe hacerse con mochilas con entre 25 y 30 kilos de peso, lo que Dardo consideró “muy duro”.

Gentileza Dardo Parentini Campamento en el Aconcagua.

La aclimatación duró seis días, “fue buenísima” y luego de realizarla los hombres bajaron a Mendoza antes de ingresar al parque Aconcagua, para comenzar oficialmente con su expedición.

El esfuerzo físico es muy grande, destacó. Llevaban su campamento a cuestas, alimento y equipamiento. Tenían un plan de desayuno, almuerzo, merienda y cena y ellos mismos se cocinaban. Las comidas incluían café, queso, dulce, polenta, arroz con atún y también comidas termoestabilizadas que podían ser carne de ternera con papas o arroz con pollo. También tomaban mate.

Gentileza Dardo Parentini Dardo, tomando mate en el Aconcagua.

Uno de los alimentos que Dardo llevó fue el dulce de leche, su comida favorita y algo que ya  lo ha acompañado antes en la montaña, por ejemplo cuando fue a Mera Peak.

Gentileza Dardo Parentini El operador de la UAM es aficionado al deporte y entrena trotando 15 kms cada día por medio.

“De todo lo que he hecho de montaña hasta ahora esto ha sido lo más duro. Llevamos buena comida, pero por mejor que sea la dieta, siempre se siente el esfuerzo físico subiendo la montaña”, comentó.

Subieron el Aconcagua con varios elementos para cocinar, entre ellos un Jetboy, una pequeña garrafa que funciona bien hasta los 400 metros de altura, y un aparato llamado MSR que funciona con combustible bencina y que no se congela, aún a 6.000 metros de altura.

Gentileza Dardo Parentini En el campamento base del Aconcagua fueron revisados por médicos.

Según contó, les sobró comida, porque si bien calcularon bien las proporciones para que no faltara alimento, no calcularon que el cuerpo cuanto está en los 1.500 comienza a demandar alimento de una manera y cuando está a 5.000, de otra, porque con altura “se cierra el estómago”, comentó.

En el campamento base de la montaña, doctores les tomaron la presión y los revisaron para darles un permiso con el que podían seguir subiendo, luego de chequear que estaban bien de salud.

Gentileza Dardo Parentini Subir a la montaña Vallecitos fue parte de la etapa de aclimatación previo a subir al Aconcagua.

La visión del negocio

Desde joven siempre le gustó el negocio, y tras estudiar en Salto y mudarse a la capital, le "tomó el gustito" al negocio. En sus años se experiencia, vivió diferentes cosas en el antiguo Mercado Modelo y la mudanza a la nueva UAM fue un gran paso, dijo.

El de locación fue un cambio que "le costó a todos los operarios", aseguró, pero fue un cambio positivo, añadió.

La forma de vender cambió, opinó, así como las montañas, la mudanza fue un desafío, porque cambó la logística de venta y "costó acostumbrarse", pero "fue un cambio fundamental, porque el Mercado Modelo estaba obsoleto, no era funcional a nuestro negocio en el medio de la ciudad y la UAM cambió la visión del negocio", reflexionó.

Gentileza Dardo Parentini "De todo lo que he hecho de montaña hasta ahora esto ha sido lo más duro", comentó Dardo.

Temas:

Aconcagua Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) Dardo Parentini

Seguí leyendo

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos