La espiral ascendente de los precios del ganado gordo todavía no encuentra un techo. Persiste la disputa por la poca hacienda pronta para faena disponible y, en un febrero ya histórico, se quiebra el récord de valores alcanzados en 2022.
La presión de la demanda y la mínima oferta marcan la tónica del mercado, con lluvias irregulares que apuntalan al ganado gordo y dan otro envión a la reposición, que también toca precios históricos.
El comportamiento del mercado se ve “con un poco de asombro, con un poco de miedo, con un poco de expectativa, una mezcla de todo eso con incertidumbre de hasta dónde se va a llegar con los precios”, comentó Américo Pont, de Innova Campos & Ganados.
Son corrientes los US$ 5,60 por kilo para novillos especiales y en lotes de destaque y por volumen se puede alcanzar -o incluso cruzar- los US$ 5,70 por kilo.
En las vacas especiales el rango de precios va de US$ 5,30 a US$ 5,40 por kilo.
Para las vaquillonas, con el mercado interno que sigue pujante, se alcanzan los US$ 5,45.
Todo se comercializa con entradas ágiles.
“La industria con mucha avidez, sigue con entradas cortas, algunas plantas con faenas kosher que presionan sobre la poca disponibilidad que hay de ganado pesado”, señaló Christopher Brown, director de AgroOriental.
En mayo de 2022, el novillo gordo promedió US$ 5,51 en la planilla de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), con negocios que rondaron los US$ 5,60 por ganados de campo, los máximos alcanzados hasta ahora en Uruguay.
Hoy ya se cruza con luz esa referencia.
El novillo que comenzó el año en US$ 5,02 va ganando más de 60 centavos de dólar en poco más de un mes y medio.
“La incertidumbre es hasta dónde va a llegar esta escalada de precios, el panorama aparentemente es bueno, no hay nubarrones en el horizonte”, destacó Pont.
“¿Cuál es el techo? Es una incógnita, y es lo que todo el mundo se pregunta”, agregó, mientras comenzaban las primeras lluvias de esta semana, abunadantes en algunas zonas del norte y que se espera que en los próximos días traigan alivio a la situación de déficit hídrico, aunque ya llegan tarde para muchos cultivos.
Lo que pasa en la región
En la región los valores de la hacienda gorda también suben vertiginosamente.
El novillo en Brasil se acerca a los US$ 4,50 por kilo.
En Argentina, tocó su máximo histórico la semana pasada, con una referencia de US$ 5,71 por kilo.
WhatsApp Image 2026-02-20 at 15.35.26 (1)
WhatsApp Image 2026-02-20 at 15.35.26 (2)
En ambos países vecinos hay una caída marcada en la faena de hembras que apunta al comienzo de un proceso de retención de vientres.
Es lo contrario a lo que está pasando en Uruguay, con 14 semanas consecutivas en que la entrada de hembras supera a la de novillos y una faena que en la última semana volvió a quedar debajo de las 50 mil cabezas (48.029 vacunos), inferior al volumen registrado en misma semana de 2024 y 2025.
WhatsApp Image 2026-02-20 at 15.35.26
Precios de las exportaciones de carnes
Al contexto de oferta regional reducida se suma un panorama que sigue muy sólido para la carne vacuna en el mercado internacional.
En Uruguay el precio de exportación sigue subiendo peldaños, con un promedio preliminar que en la última semana llegó a US$ 6.426 por tonelada, de acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), y en los últimos 30 días móviles alcanzó los US$ 5.520 con subas semana a semana.
WhatsApp Image 2026-02-20 at 15.35.26 (3)
Con este firme respaldo, y a pesar de las lluvias demoradas e irregulares, la reposición acompaña la realidad del gordo, con valores que trepan día a día, y que también rompen máximos históricos.
El ternero ganó 12 centavos en la última semana, con un promedio de US$ 3,67 por kilo en la última grilla de ACG.
La ternera, con una suba más moderada (+4 centavos), pasó a US$ 3,35 y la vaca de invernada llegó a US$ 2,36 (+6 centavos).
“Los corrales muy activos, y la exportación de ganado en pie, que está comprando también la categoría de novillos pesados, con valores muy buenos, tanto para novillos cuota como no cuota”, comentó Brown.
“La verdad que increíblemente la falta de lluvias, principalmente en la zona sur, no se ha reflejado en el mercado”, destacó.
“Esta regadita que están recibiendo los campos va a ayudar a que los valores se mantengan firmes. No hay una excesiva necesidad de los productores por salir a vender”, sostuvo Pont.
Así, se cruzó la primera mitad de febrero como un momento excepcional para la ganadería, con una industria que compite con intensidad por cada lote disponible, y un mercado internacional con precios históricamente altos para la carne vacuna.
La mirada sigue puesta en el clima, con perspectivas de que la oferta siga reducida hacia adelante especialmente en novillos, y una demanda que, por ahora, no da señales de aflojar.