Gerardo Pelusso dice que repasa una y otra vez su trabajo, que busca soluciones, pero no las encuentra. Los jugadores se reúnen y hablan, hacen autocrítica en la intimidad del vestuario, en la concentración, y cada vez que tienen la oportunidad de hablar, pero tampoco salen de esa crisis que profundiza los números que dejan helado a cualquiera que los asocie con un equipo grande: cuatro puntos ganados en los últimos 27 disputados. Y lo peor todavía parece estar por venir, porque el tricolor debe afrontar cuatro partidos de alto riesgo en las próximas dos semanas (Newell’s, Liverpool el sábado en el Franzini, Gremio y Defensor), en un momento muy delicado para un equipo, que ya comienza a sentir el abandono del hincha que ni siquiera va al Parque Central, su casa.
El círculo vicioso de Nacional
Los DT no le encuentran la vuelta al equipo, los que llegan como estrellas fracasan, los juveniles no andan y el Chino Recoba, que apagaba los incendios, ya cumplió su ciclo