La llegada al hotel, unos minutos después de terminado el partido en el Estadio Atahualpa brindaba las primeras señales de desilusión y frustración. Aunque ningún jugador de la selección uruguaya lo reconozca públicamente, y el técnico Tabárez no haga referencia al tema, en la interna, el plantel estaba convencido de que de Quito volvían a Montevideo con al menos un punto. Sin embargo, la realidad los despachó con el 1-0 de Ecuador que puso a los tricolores en la selecta nómina de mundialistas en 2014.
El día que vi el rostro de la desilusión
Convencidos de que podían dar un paso para acercarse a la clasificación directa al Mundial, la derrota ante Ecuador y tener que ir a otro repechaje generó en el plantel de Uruguay una angustia profunda