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El dolor de crecimiento afecta hasta el 30% de niños y adolescentes

Habitualmente afecta a menores de cuatro a 14 años, pero puede extenderse

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26 de julio de 2018 a las 05:00

Entre el 10 % y 30 % de los niños en edad escolar y adolescentes sufren dolor del crecimiento. La afección es un síndrome de causas desconocidas que provoca malestar en los huesos de las piernas y en algunos casos en los brazos, además de dolores de cabeza, según dijo la endocrinóloga pediatra Alicia Delgadillo a la agencia Efe.

Según la especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el síndrome afecta a menores de edad entre los cuatro y los 14 años. Sin embargo, en niñas se puede extender a los 16 años y en varones hasta que cumplen la mayoría de edad.

Aunque está mayormente relacionado con el periodo de crecimiento, este síndrome es multifactorial. Además, si bien la afección es transitoria y benigna, puede ser muy molesta para el paciente.

"El niño está en un periodo de crecimiento y a veces el hueso crece más rápido que lo que crecen las estructuras adyacentes que son los músculos y los ligamentos, eso puede jalar un poquito el periostio, que es la última capa del hueso que tiene sensibilidad al dolor", explicó la experta.

El dolor comienza por las tardes y no se localiza en una zona específica, sino a lo largo del hueso de las piernas y en ocasiones también de los brazos.

"El síndrome sí existe, el dolor no es un invento del niño, hay que revisar cada caso, porque al ser multifactorial podría estar relacionado también con factores como que tenga mayor movilidad en los ligamentos, que tenga el arco del pie caído o que atraviese por un periodo de estrés elevado", advirtió.

Desde los 10 años, el niño Carlos Núñez detectó un fuerte dolor en los muslos, sobre todo el del lado derecho. Según dijo a Efe, el malestar llegó de repente como si hubiese hecho mucho ejercicio un día antes. En el momento prefirió no decir nada a sus padres, hasta ahora, dos años después, porque su hermana comenzó a quejarse de lo mismo.

Al consular a un especialista, el pediatra le explicó al niño y a su familia que ese tipo de dolores son comunes, sobre todo en la pubertad y la adolescencia."No pensé que fuera porque estoy creciendo, sí es doloroso a veces porque dura muchas horas y no sabía por qué. Ahora me lo quito con la pomada que nos recetaron", expresó el joven.

Asimismo, Claudia Cortés, una niña de 13 años, tiene molestias en las extremidades y a veces se juntan con dolor de cabeza, a tal grado que debe dormir un rato para que éste disminuya. Su mamá Verónica Ornelas creyó que se trataba de algo más serio y luego de algunos exámenes el diagnóstico del médico la tranquilizó."Me preocupé porque creía que era algo de la cabeza o de los músculos. Es curioso porque uno nunca piensa que el que la niña crezca fuera a dolerle tanto", dijo a Efe.

La especialista, Delgadillo, sostuvo que incluso este síndrome puede presentarse en dos etapas diferentes. Esto quiere decir que si el menor lo presentó en la etapa escolar es probable que se le repita en la adolescencia.

El malestar debe desaparecer con un analgésico, con masajes o al brindar calor a la zona afectada. También el paciente puede intentar realizar ejercicio constante y regular, para que sus músculos se alarguen y se fortalezcan.

Delgadillo también advirtió que el menor no debe presentar síntomas como fiebre, inflamación de las articulaciones o falta de movilidad. De ser así podría tratarse de una enfermedad más seria como una artritis reumatoide juvenil, una artritis reactiva a raíz de una infección, una neoplasia o tumor óseo.

La endocrinóloga aconsejó a los papás llevar al niño o niña al pediatra aunque el dolor sea mínimo, ya que es necesario que sea el médico quien lo revise y diagnostique qué está causando el malestar.

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