El empresario uruguayo Carlos Bustin cerró en las últimas horas la venta de su empresa Autolider (representante exclusivo de Mercedes-Benz) a manos del grupo británico Inchcape, confirmaron a El Observador fuentes al tanto de la operación. Bustin cedió el 100% de ese negocio.
Autolider inició su actividad en 1998, y en 2003 se transformó en distribuidor exclusivo de la prestigiosa marca alemana Mercedes-Benz para Uruguay.
Según las fuentes, la firma compradora (Inchcape) ya trabaja en otros países con la marca alemana, que se define como líder en la distribución y comercialización de vehículos premium y de lujo. La empresa con sede en Londres tiene presencia en 32 países de Asia, Oceanía, Europa, África y América del Sur. Cuenta con una plantilla de 18 mil empleados y tuvo ingresos operativos por £ 385,5 millones (unos US$ 500 millones) en 2018.
Bustin había quedado envuelto en una polémica durante el inicio de la actual administración de gobierno de Tabaré Vázquez por venderle una aeronave al Estado. En un principio, el negocio había quedado trunco tras una observación del Tribunal de Cuentas por realizarse a través de una compra directa, pero luego el negocio se cerró tras una licitación pública internacional lanzada en febrero de 2016 por la División Licitaciones del Servicio de Abastecimiento de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) para adquirir una "aeronave multipropósito". Bustin fue el único oferente en esa oportunidad y el Ejecutivo pagó US$ 1,26 millones por el avión Hawker 700 de 1979.
La compra del avión fue objeto de una intensa discusión política, ya que la oposición argumentaba que la adquisición era “innecesaria”. El avión es utilizado por la Presidencia y también para traslados sanitarios. De hecho, la aeronave debió ser modificada en Buenos Aires, donde se le colocó la camilla, una operación que costó US$ 90 mil y fue paga por el anterior propietario (Bustin).