Mundo > Atentado islamista

El horror llegó a Barcelona

Furgoneta guiada por "soldado" del EI atropelló a una multitud y dejó 13 muertos y 100 heridos; cuatro terroristas fueron abatidos en otro hecho en el que también murió una persona

Tiempo de lectura: -'

18 de agosto de 2017 a las 05:00

Otra vez el horror se instaló en una metrópolis europea. Una vez más el terror se apoderó de los paseantes en un lugar multitudinario y símbolo de la civilización occidental. Como ocurrió antes en Niza, Berlín o Londres, por citar algunos ejemplos en que la modalidad empleada fue la misma: vehículos que embisten peatones al barrer y dejan una estela de sangre y muerte.

La diferencia es que esta vez el blanco elegido fue Barcelona, la ciudad condal en la que "soldados" de la organización terrorista yihadista Estado Islámico, que se adjudicó el hecho, provocaron un saldo provisional de 13 personas muertas y más de un centenar de heridos de 18 nacionalidades distintas. Por lo menos 15 de los heridos estaban en grave estado. Horas después, cuatro presuntos terroristas atropellaron a varias personas en Cambrils. Una mujer murió y hay varios heridos (ver más abajo).

Caos generalizado, momentos de pánico, corridas desenfrenadas, gritos desgarradores, llantos por doquier, corridas, cuerpos que se levantaban por el aire y otros que estaban tendidos en el suelo, inmóviles.

En síntesis, un cúmulo de escenas dantescas.


Barcelona
Dos policías asisten a un hombre que resultó herido por el atropellamiento en Barcelona. 
Dos policías asisten a un hombre que resultó herido por el atropellamiento en Barcelona.

Lea también: "Escuchamos unos gritos y empezó a entrar gente llorando"

Ese conjunto de imágenes sorprendió a media tarde a la capital de Cataluña, en las Ramblas, un paseo icónico de la ciudad, frecuentado por los propios catalanes y sobre todo por turistas.

Sobre la hora 17 de una tarde calurosa de verano, la furgoneta blanca, que al decir de distintos testigos avanzaba a toda velocidad haciendo eses, arremetió contra la multitud al recorrer una distancia aproximada a los 700 metros.

A su paso, atropelló a decenas de personas.

De inmediato, y por las peculiares características del episodio, la policía catalana lo calificó como un atentado terrorista.

Al rato, el ministro de Interior del gobierno catalán, Joaquim Forn, confirmó la cantidad de muertos y heridos, aunque las estimaciones sobre estos últimos fueron aumentando a lo largo de la jornada.
A toda velocidad

Mientras tanto, un turista inglés dijo a la cadena BBC que el vehículo nunca disminuyó la velocidad y que fue directamente contra la multitud. Otra testigo, Erminia Mata, comentó que vio "mucha gente" tirada en el suelo ensangrentada, mientras muchos otros corrían "despavoridos".

La furgoneta salió frente a la estación de metro de las Ramblas, circuló por el carril central de la avenida y se llevó por delante a más de un vehículo durante el trayecto, que terminó en la entradada del Liceu, la ópera de Barcelona. El conductor, que no se comprobó que llevara armas, abandonó la camioneta y escapó corriendo, indicaron testigos.

El vehículo, marca Fiat, fue alquilado en la localidad de Santa Perpetua de la Mogoda, informó el diario El Mundo.

La policía catalana confirmó después que otra furgoneta también había sido alquilada por los atacantes: una fue ubicada en el lugar y la otra en una pequeña localidad conocida como Vic, a unos 60 kilómetros de Barcelona.

Una de los vehículos fue alquilado por un joven con identidad de origen magrebí
.
La zona del ataque fue acordonada de inmediato, mientras equipos de emergencia se concentraron en el lugar en un amplio operativo de asistencia a víctimas y heridos, al que también se plegaron otros paseantes.


Barcelona

Las tiendas, bares y restaurantes del lugar debieron cerrar preventivamente sus puertas con los clientes adentro hasta que recibieron la orden de evacuar los locales.

El gobierno regional sugirió que se evitara salir a la calle en las inmediaciones de la Plaza de Cataluña, donde comienzan las Ramblas, por precaución.

El ataque ocurrió cerca de la fuente de Canaletas, un lugar en el que los hinchas del club Barcelona se reúnen a festejar sus triunfos deportivos.

La investigación policial permitió detener a dos sospechosos, mientras que un presunto tercer implicado murió en un tiroteo al intentar evadir un control.

Condena

Las reacciones de condena internacional y las muestras de solidaridad hacia España y Barcelona no tardaron en llegar. Gobiernos de todo el mundo, incluido el de Uruguay, repudiaron enérgicamente los hechos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró dispuesto a hacer "lo necesario para ayudar", mientras el francés Emmanuel Macron y la británica Theresa May enviaron muestras de solidaridad y dijeron apoyar a España en la lucha contra el terrorismo organizado.

En tanto, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, que se trasladó a Barcelona, se puso en contacto con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, y también con los líderes de los principales partidos políticos del país.

El gobernante del Partido Popular, que suspendió sus actividades protocolares previstas para este jueves y viernes, envió un mensaje a través de Twitter, en el que pidió en primera instancia a los ciudadanos que permitieran el trabajo de los servicios de seguridad.

Otro atentado

Ya en la madrugada de este viernes la policía catalana (Mossos d'Esquadra) anunció un operativo en un enclave turístico al sur de Barcelona ante "un posible atentado terrorista" horas después del ataque en las Ramblas.

"Operativo policial en marcha en Cambrils (120 kilómetros al sur de Barcelona) por posible atentado terrorista", señaló en un mensaje la policía, que recomendó a la población no salir a la calle.

En este nuevo operativo, cuatro presuntos terroristas resultaron muertos y otro recibió distintas heridas, según se informó.Las autoridades sospechan que la estrategia de los terroristas presuntamente vinculados al Estado Islámico apuntó a realizar distintos atentados en serie.

La intervención policial se produjo sobre la 1.30 de España, después que los terroristas, que estaban armados y llevaban chalecos con explosivos, atropellaran a varias personas; una mujer murió, y seis personas resultaron heridas, entre ellas un policía.

La policía regional catalana identificó una clara "conexión" entre el ataque en las Ramblas y una explosión en una vivienda de Alcanar, en Tarragona, cuyos inquilinos estaban abocados a la preparación de explosivos.

Uruguay

Se plegó a las muestras de repudio: la cancillería divulgó un comunicado en el que condena el atentado "en los términos más enérgicos".

El canciller Rodolfo Nin Novoa dijo lamentar "estos métodos tan salvajes y violentos de expresar ideas".

Comentarios