"En el fútbol tuve muchos entrenadores y de la experiencia que saqué me di cuenta que hay que ir de frente. Es preferible decirle a un jugador que no lo vas a tener en cuenta que afilarlo. Yo tuve a muchos que me golpeaban la espalda y me decían que era el mejor, que me quedara tranquilo, pero cuando llegaban los partidos iba al banco y ahí el mejor siempre era otro”. Es Álvaro Gutiérrez. Calmo, sereno y reflexivo. El entrenador que agarró un Nacional en ruinas y lo convirtió en gran animador del Torneo Apertura.
El método Gutiérrez
El Guti contó los secretos del exitoso presente de Nacional que vive con los pies en la tierra