17 de junio 2024
Dólar
Compra 38,15 Venta 40,35
8 de marzo 2023 - 5:00hs

Sin embargo, el triunfo se basó en las ideas que pregona su entrenador. 

Como en 2021, bajo el mando de Mauricio Larriera, Peñarol vuelve a tener un método, una idea de juego definida, una actitud protagónica y una forma de jugar que tal vez no se emparenta con el clásico estilo histórico de Peñarol pero sí con lo que pide y reclama el fútbol moderno para poder ser competitivo.  

"Impusimos un ritmo desde el primer minuto para llevarlos a su cancha, presionamos cuando no teníamos la pelota para forzar el error permanentemente y aprovechamos la velocidad de nuestros jugadores; siempre es más fácil cuando los jugadores hacen tan bien las cosas y hoy lo hicieron muy bien", dijo Arias en la conferencia de prensa post partido. 

Por eso, en 22 minutos, el equipo estaba 3-0 arriba en el marcador y con la serie, a partido único, ya en el bolsillo. 

Arezo abrió rápidamente el juego con una media vuelta espectacular donde armó el remate girando sobre su eje. 

Una vez le preguntaron a Mohamed Ali si estaba rápido para afrontar una pelea y con su lengua picante The Greatest contestó: "Soy tan rápido que anoche apagué la luz en la habitación del hotel y ya estaba en la cama antes de que el cuarto quedara oscuro". 

Así de rápido está Arezo, que flota como una mariposa y pica como una abeja. 

Pero cuando le preguntaron por su 9, Arias respondió una verdad: "Si no atacáramos ni pisáramos tanto el área no iba a hacer tantos goles, el equipo lo ayuda. Tenerlo a él nos da ese plus".

Pablo Porciúncula / AFP Arezo, goleador implacable

Y lo mostrado ante River lo avalan. 

Peñarol no sufrió defensivamente el partido, asfixió a River con su presión, manejó la pelota con un director de orquesta espectacular como es Sebastián "Cabecita" Rodríguez y desbordó al darsenero con la velocidad de Ignacio Laquintana.   

"Es muy importante, es un jugador de fútbol, hoy lo moví dos o tres veces de posición en ese triángulo del medio y en todas respondió", dijo Arias sobre Rodríguez.

El volante es el dueño del fútbol de Peñarol. El que lee el juego, el que aprovecha las ventajas, el que hace jugar, el que tira las pelotas quietas y el que maneja los tiempos del equipo. Otra vez hizo un partidazo. Al nivel de Arezo, aunque sin tres goles (pero sí una pelota en el palo).  

A su lado, Sebastián Cristóforo realizó un gran despliegue y Santiago Homenchenko cayó permanentemente por sorpresa por el centro del área para aprovechar los desmarques y los espacios que genera Arezo.  

"Hoy se vieron muchas cosas buenas. Cuando convertís los goles se hace todo más fácil. Si seguimos entrenando de la forma en que lo hacen los jugadores y si siguen creyendo en sus fuerzas y apoyados en la humildad que toda la vida Peñarol tuvo, vamos a seguir creciendo. Porque el equipo tiene margen para crecer", concluyó Arias.

¿Por dónde puede crecer? Tal vez construyendo un tándem por izquierda que pueda ser tan rápido, intenso y letal como el que conformaron el martes Pedro Milans y Laquintana. 

Entre ambos enloquecieron a un Facundo Kidd que nunca hizo pie en su sector. Fue el fiel reflejo de un equipo frágil, vulnerable y carente de reacción a lo largo de 90 minutos. 

Laquintana dio la asistencia del primer gol, generó la jugada del córner donde se cobró el penal y se combinó con Milans y pasó notablemente al medio a Rodríguez para el gol del lateral derecho. Participó en tres de los cuatro goles

Pablo Porciúncula / AFP Laquintana, un arma imparable para River

Además, puso un par de pelotas más picantes tras ganar la raya. Si le da continuidad a este momento va a superar la versión que mostró en los clásicos de verano del año pasado y en arranque de una temporada donde después se fue deshilachando dentro en un equipo que colectivamente se cayó a pedazos. 

Arias probó por primera vez, desde el vamos, Lucas Hernández de lateral y Valentín Rodríguez como extremo. El equipo puede ganar en seguridad defensiva porque Hernández tiene más oficio de marca. Pero en ataque, ambos deben dar más y deben hacerlo sin superponerse. 

Cuando entró Nicolás Rossi también mostró cosas interesantes en ese sector porque su perfil lo hace jugar hacia adentro. Sin embargo, en la consideración de Arias, Rossi parece estar por detrás de Brian Mansilla, hoy lesionado. 

Otro que entró muy bien fue Kevin Méndez, que venía de hacer un buen partido contra Deportivo Maldonado y que le metió un pase filtrado deluxe a Arezo para su tercer gol personal. 

No miente Arias cuando dice que el equipo tiene margen para crecer. Este Peñarol vale la pena pagar la entrada. Promete fútbol por dónde se lo mire y de acá en más tendrá desafíos cada vez más difíciles cuando los rivales vayan calzándole los puntos para jugarle a mermar su potencial. 

Temas:

Peñarol River Plate Copa Sudamericana 2023

Seguí leyendo

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos