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Gremios públicos optan por aplicar medidas sin impacto en usuarios

Hay cortes de horas extras, paros parciales, pero evitan cambiar el humor de la población

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11 de octubre de 2017 a las 05:00

Dos sindicatos públicos son los que en los últimos meses trancaron la actividad, propiciaron medidas distorsivas y mantuvieron enfrentamientos con los directorios de las empresas. Por un lado, la Federación ANCAP (Fancap) destinó su fuerza para atacar puntos neurálgicos del ente: la refinación de petróleo y la distribución de combustible a la población. Por otro, AEBU durante el conflicto en el Banco República, cortó las horas extras en todas las dependencias en respuesta a la reestructura que implicó el cierre parcial de sucursales en el interior y fusiones en Montevideo.

El primer conflicto llegó a su fin este martes luego de que una asamblea de trabajadores de La Teja finalmente aceptó la propuesta oficial para comenzar a producir en la refinería. El segundo parece de más largo aliento, ya que la conducción del sector público mantiene un mal relacionamiento con el directorio del República y continuará realizando medidas para generar ámbitos de negociación donde se contemplen algunas de sus propuestas.

Este martes, el consejo del sector oficial del sindicato bancario definió la continuidad de medidas en el BROU. Así mantiene el corte de horas extras en todas las dependencias y la negativa a realizar cursos de capacitación fuera del horario de trabajo.
Además, este viernes el gremio realizará un paro sorpresivo en sectores puntuales del banco y acompañará una movilización generada por usuarios de Colonia Miguelete (una de las sucursales que forma parte del plan de cierre parcial de atención al público) con paro parcial en dependencia de zonas cercanas.

Sin embargo, la dirigencia hace énfasis en aclarar que las medidas no buscan afectar a los usuarios.
La dirigente Lorena Lavecchia (que representa a la Coordinadora para el cambio, grupo conformado por cuatro listas emparentadas con la izquierda radical que ganó las últimas elecciones en el sector de banca oficial de AEBU) señaló a El Observador que las medidas que se resuelven pretenden "no afectar directamente a la población; no buscan afectar al público".
Añadió que por el contrario buscan ser una "señal" para el directorio del banco para dejar claro que puede haber otras más profundas. Además, AEBU tiene interés de propiciar un nuevo ámbito de negociación para tratar sobre el cierre de sucursales y la fusión de dependencias en interior y Montevideo.

Sin embargo, el gremio se para firme al momento de negociar con el directorio, con el que no existe un diálogo fluido.
"La relación es muy mala desde que la Coordinadora asumió la presidencia. El problema es que no hay negociación colectiva y el banco no cumple con la obligación de negociar de buena fe", expuso Lavecchia.

Para la dirigente la postura del directorio es clara. "Si reclamás, o le estás haciendo el juego a la derecha o sos contrarrevolucionario", afirmó.
Luego de varias semanas de intercambios, una asamblea de trabajadores del BROU realizada el sábado 16 de setiembre rechazó una última propuesta sobre el cierre y fusión de sucursales.
El banco en 2013 comenzó con ese plan de reestructura y en primera instancia limitó la atención parcial al público en siete localidades del interior. El año pasado agregó 14 y anunció su intención de continuar con cinco más, algo que confirmó luego de la decisión de la asamblea. Finamente dispuso la fusión de seis sucursales montevideanas en vez de las 12 propuestas inicialmente. Es por eso que AEBU reclama la instalación de una nueva negociación con el banco, donde además pretende discutir el ingreso de nuevos trabajadores.

ANCAP

El 30 de junio quedó sin efecto el servicio médico al que accedían los funcionarios de ANCAP, algo que era tomado como una conquista histórica del sindicato. Previo a eso, Fancap realizó una serie de medidas que fundamentalmente apuntaron a entorpecer la distribución de combustibles desde la planta de La Tablada.

La falta de despacho de naftas generó desabastecimiento en las estaciones de servicio, y a raíz de la alarma pública que generó esa situación se decretó el lunes 12 de junio la esencialidad para la distribución de los combustibles.

En el decreto, el Ministerio de Trabajo indicó que "las medidas adoptadas ponen en grave e inminente riesgo a la población en general" ya que conducían "al desabastecimiento de elementos vitales para la salud, la vida y la seguridad humana".

Además, ANCAP presentó un plan de reorganización de trabajo en La Tablada.
Pero la empresa tenía otro frente abierto con el sindicato. La refinería de La Teja estaba sin producir desde principios de año por la parada que se realiza cada cinco años por mantenimiento.
El diferendo entre el directorio y Fancap se trasladó entonces cuando la empresa aprobó una reducción en las guardias mínimas requeridas para realizar tareas al momento de comenzar a funcionar.

El mes pasado la planta quedó en condiciones de volver a producir combustibles. Pero el jueves 28 de ese mes ANCAP denunció que se enfrentaba a nuevas medidas gremiales que continuaban dilatando la puesta en marcha de la refinería.
El sindicato afirma que se requieren 54 personas para esas guaridas y la empresa entiende que con 42 era suficiente.

Una fuente oficial comentó a El Observador que las guardias mínimas igualmente realizadas por el sindicato con 42 trabajadores en la refinería no causaban problemas en el abastecimiento de combustible a la población. Por tanto, en ese caso no correspondía pedir la esencialidad en La Teja, ya que se importaba combustible en lugar de refinarse petróleo.

De esa manera, el sindicato se aseguraba que no hubiese faltante en las estaciones de servicio; no generaba una nueva alarma en la población para que otro decreto garantizara el servicio.
Este martes, finalmente Fancap aceptó una propuesta oficial que marcó un punto medio (48 personas) para cumplir con las guardias mínimas.

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