6 de abril 2022 - 11:32hs

Escribo este Pícnic! mirando el sol de otoño que agradezco con conciencia, que no es lo mismo que decir “qué lindo solcito”, sino más bien un “qué placer este sol que se cuela por mi ventana y me levanta el espíritu de un día cargado”. Este tipo de agradecimiento, creo yo, es parte de una libertad muy personal que todos tenemos y que escasamente ejercemos.
 
Esta semana te quiero hablar sobre la libertad, la que creemos que tenemos, la que dejamos pasar inconscientemente, la que valoramos tan poco cuando la gozamos, y añoramos tanto cuando no está. Todas estas reflexiones se me dispararon luego de escuchar un muy buen capítulo del podcast Radio Ambulante, titulado Toy Story,  en el que una escritora cubana recuerda su niñez en la isla. En esa época los niños cubanos tenían derecho a ser dueños de tres juguetes y accedían a ellos a pura suerte. Si en un sorteo te tocaban los primeros números elegías los mejores; si te tocaba uno más adelante, elegías entre lo que quedaba. Años después, cuando la niña se hizo mujer y comenzó a estudiar, al ritmo de la caída de la Unión Soviética y de las restricciones que implicó para una Cuba dependiente de la maquinaria de la URSS, a Karla (así se llama la escritora, que ahora vive en Portugal) le tocó una bicicleta, que fue el medio de transporte impulsado por el gobierno cuando no llegaban ni autos, ni motos, ni combustible, ni casi nada. De niña no había aprendido a andar en bici, porque nunca le tocaba el número que le hubiera permitido hacerse de una de las pocas que estaban disponibles. De grande aprendió para ir a la universidad y así describe la sensación que sentía: “Podías pedalear por las calles así y… y no sé y sentir el viento. Y a veces me encantaba, por ejemplo, cuando llovía —porque en el Caribe llueve de pronto, brrrrr— y… y eso… se va a acabar el mundo y a los 15 minutos, se acabó. Y eso me encantaba. Eso me… me… era como una liberación, ¿no? Y me relajaba muchísimo”.
 
Todo esto sucedía en los 90, cuando comenzó en Cuba lo que el régimen llamó “Período Especial”, un eufemismo para describir una megacrisis que ya nunca más se fue. Mientras que su país se desmoronaba, mientras que -más que nunca- su familia buscaba la manera de arreglarse con escasos alimentos, mientras que debía decirle adiós a los que se iban, Karla encontró la libertad en una bici, la misma bici china o rusa que tenía que usar porque vivía en un país sin libertad. En otro contexto, con otra realidad más favorable, recordé en sus palabras el sentimiento de absoluta felicidad que sentía en las mañana frías de invierno cuando iba al liceo en bici, con el viento helado y algo salado que dejaba la costa en mis labios.
 
“A veces encuentras paz en los lugares más inesperados”,  dice en un momento el conductor del podcast. No podría estar más de acuerdo. A veces nos despertamos malhumorados, protestamos por lo que hay que hacer o por que no hay nada que hacer, nos enojamos sobre todo con nosotros mismos, y olvidamos que tenemos muchas pero muchas libertades, algunas tan sencillas como agarrar la bici o salir a caminar o sentarte a mirar el sol de otoño. Soy Carina Novarese y te leo (e intento responder siempre) si me escribís a este mail. Que tengas una linda semana.

El jazz, siempre, y con Jon, más

Jon Batiste, el gran consagrado de los Grammy

Hace pocos días se entregaron los premios Grammy  y, a diferencia de lo que suele suceder, la gran estrella de la noche no fue el pop, ni siquiera el rock, sino un joven crack del jazz, Jon Batiste. El músico originario de Nueva Orleans se quedó con cinco gramófonos, incluyendo Disco del año. Es un todoterreno de la mejor música, director musical del programa The Late Show with Stephen Colbert y un virtuoso del piano, como se puede ver en esta interpretación de The very thought of you, con Corinne Bailey Rae. Multifacético por donde se lo mire, ganó un Oscar por su música para la película animada de Disney,  SoulIt´s all right  es una delicia.
 
"La música es más que entretenimiento para mí, es una práctica espiritual", dijo Batiste en la ceremonia. Su música es alegría, pero también desconcierto e incertidumbre en momentos en que el racismo y la discriminación no ceden. Eso es lo que refleja en su último álbum, We are, que podés escuchar acá  y que te recomiendo especialmente. Freedom  -que interpretó en vivo en los Grammy- es un portento.

Más noticias

La picada

Julia se puede ver en HBO Max

Julia. No dejes de ver la serie Julia, de HBO Max, la historia de una mujer que en los 60 era “mayor” pero que decidió que no le bastaba con la casa, la cocina y el marido. Así se convirtió en un improbable pero enorme éxito; hasta el día de hoy es LA referente de cocina francesa en Estados Unidos, un  personaje popular querible que estrenó a la cocina en la televisión. De hecho, la serie se centra en esos años en que, por casualidad al principio pero con mucha determinación siempre, Julia Child se transformó en la cocinera favorita de Estados Unidos. Siempre he admirado a esta mujer y su historia y en mi biblioteca está El arte de la cocina francesa, el libro que disparó esta catarata de fama que ella siempre acompañó de una carcajada sin ningún divismo.
 
Drive my car. Te regalo un programa para el viernes: instalate frente a la mejor pantalla que tengas en tu casa para ver un peliculón: Drive my car,  la película japonesa que ganó el Oscar a Mejor película extranjera, y que también fue candidata a Mejor película y a Mejor dirección. Mirala sin prisa y sin ansia, porque se disfruta por su poesía, por sus momentos de silencio, por sus miradas y gestos, y por el fantástico combo que logra un maestro del cine como Ryusuke Hamaguchi. Si querés saber más sobre esta historia, basada en un relato de Haruki Murakami, te recomiendo que leas la reseña que escribió Emanuel Bremermann. Concuerdo con él en que es una de las mejores películas del año. Se puede ver en  MUBI, una plataforma de buen cine que podés probar gratis por siete días.

Drive My Car, la película japonesa ganadora del Oscar
 
¿Dónde veo? Mientras buscaba dónde ver dos películas relacionadas a mis dos primeras recomendación de esta Picada, me encontré con este servicio  que funciona bastante bien y te dice dónde se puede ver una película o serie en este universo de plataformas de streaming en el que uno se pierde con facilidad. En JustWatch descubrí que Julie & Julia, una linda película protagonizada por Meryl Streep y Amy Adams, acá se puede ver en Paramount Plus. Y que lamentablemente no hay ningún lugar en el que se pueda ver legalmente la maravillosa  Conduciendo a la señora Daisy. Si te registrás te avisa cuando se puede ver lo que sea que estés buscando.
 
Intermitencias. Hasta el próximo 21 de mayo se puede visitar en el Centro Cultural de España esta instalación audiovisual de la fotógrafa y realizadora uruguaya Irina Raffo. A través de fotografías, filmaciones y viejos registros familiares, la autora relata la historia de su abuela, sobreviviente del holocausto judío, y de su tía abuela, muerta en Auschwitz.
 
Muebles. Hasta el 22 de abril se puede visitar en la Facultad de Arquitectura de la Udelar una muy buena exposición que celebra los 10 años de la Diplomatura de Especialización en Proyecto de Mobiliario. Se pueden ver prototipos de piezas de mobiliario, así como mobiliario diseñado en el Instituto de Diseño en sus 60 años de historia. Vale mucho la pena y quedate un rato a ver el edificio que, en sí mismo, es una belleza del diseño.
 
El Prado. Si te gusta el arte y querés profundizar, del 27 de junio al 1 de julio podés participar de la Escuela de Verano del Museo del Prado, una serie de sesiones que profundizan en diversos temas relacionados con el museo y sus colecciones, la investigación, la museografía, la museología y otros aspectos relativos a la gestión. Las inscripciones abren el 18 de abril y acá tenés toda la información.
 
Adiviná. Este juego es como un Wordle, pero con escenas de películas. Me pasé un buen rato en Framed  y es una hermosa forma de perder el tiempo, que además te da ideas de buenas pelis.


 
Casa Zero. ¿Es la impresión 3D el futuro de la construcción? A juzgar por este experimento de la empresa tejana Icon, es posible. Acá podés ver cómo se construyó House Zero, una residencia de diseño que se “imprimió” en ocho días. Las paredes se hicieron con un material patentado a base de cemento, Lavacrete, que entre sus beneficios proporciona un mejor aislamiento y aumenta la eficiencia energética.

China Zorrilla junto a su padre José Luis en su taller
 
China íntima“¿Qué secretos pueden revelar las pertenencias que atesoramos en una vida? Los libros que leímos, las cartas que recibimos, el arte que conservamos o incluso los relojes que contaron nuestro tiempo”se pregunta Carla Colman en esta nota que recorre la exposición de pertenencias de todo tipo de China Zorrilla, que se subastarán el 4 de mayo y que abren una ventana a la vida de la actriz uruguaya que en 2022 habría cumplido 100 años. Se puede ver en Soriano 990, de lunes a viernes de 10 a 18 horas.

Huevos de chocolate de verdad

Si sos selectivo con los huevos de Pascuas, y te das cuentas cuando recorrés esa góndola hermosa del súper que la mayoría de las opciones comerciales tienen más azúcar que cacao (con honrosas excepciones como los muy buenos huevos de Águila), te recomiendo que vayas por uno artesanal. Hay muchos emprendedores uruguayos que los están haciendo maravillosamente bien y basta recorrer Instagram para descubrir opciones. El más rico y multicalórico que comí el año pasado –para eso está la Pascua!– es de Claire Postres, una repostera de Maldonado  que ofrece varias opciones deliciosas con diferente chocolate margo o con leche, mucho dulce de leche y sorpresitas. A mí me encantó el Almen y te lo describo: cáscaras de chocolate semi amargo rellenas de dulce de leche con almendras y sorpresitas. Pesa unos 800 gramos y, claro está, hay que compartir. Hay un montón de opciones más, y no descartaría encargar también la Degustación, un set de tres medios huevos de Cookiecake, Matilda y Oreo.

Vuelve la alegría a Paysandú

Vuelve la gran semana de las semanas del litoral, del 9 al 17 en Paysandú: la Semana de la Cerveza.  Con una cantidad de actividades recreativas, culturales y gastronómicas, este año se presentan artistas locales, nacionales e internacionales, con influencias de la música tropical, el rock, el folklore, el rap y la cumbia. Entre los espectáculos se destacan Lucas Sugo, Karibe con K, Los Nocheros, Márama, Chacho Ramos, Los Palmeras, Migrantes, LIT Killah, Los Auténticos Decadentes, La Beriso, El Cuarteto de Nos y Los Iracundos. Pero también habrá actividades culturales de todo tipo, incluyendo circuitos turísticos, visitas guiadas al Teatro Florencio Sánchez o al Castillo Morató, funciones de circo para niños en el Teatro de Verano, además de paseos por el Río Queguay, recorridas por la feria artesanal o clases de tango abiertas a todo público.
 
Las entradas están a la venta a través de la página web del evento

The end

Son días duros, en los que la tristeza te queda pegada cuando ves las noticias y te enterás que, de nuevo, la vida no vale nada si hay una guerra de por medio. Con esta realidad que pega y pega es difícil recordar que este mundo que habitamos, que este mundo que maltratamos, que este mundo que es un milagro, es siempre y a pesar de todo, maravilloso. Me despido con What a wonderful world, versión Jon Batiste.

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