Opinión > EDITORIAL

La marihuana les gana

Algunos de los objetivos que se trataron de cumplir con la legalización de la marihuana siguen en el tintero 

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15 de septiembre de 2018 a las 05:00

El Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) difundió un nuevo informe que arroja datos sobre la producción, distribución y acceso a la marihuana en Uruguay tras su legalización.
El documento al que accedió el matutino La Diaria indica que por la venta de cannabis en farmacias el último año Uruguay recaudó US$ 1.800.000. El informe cerrado el 5 de agosto de 2018 revela que en Uruguay hay 35.117 personas habilitadas para obtener marihuana por vía legal. De ellos 25.665 pueden comprar en farmacias habilitadas. 6.735 pueden cultivar en sus hogares y 2.517 individuos integran alguno de los 99 clubes cannabáceos en los 19 departamentos.

Luego del ruido generado por la ley que legalizó la marihuana en Uruguay y la posterior puesta en marcha del mecanismo para llevarlo a cabo, las aguas de la resistencia parecen calmarse. Poco a poco los uruguayos van aceptando el tema que tanta atención causa en el exterior y el acto de ir a comprar marihuana a la farmacia, como antes una aspirina, poco a poco, comienza a ser parte de la cotidianidad.
En los años después de la dictadura fumar marihuana era un delito con prisión y el hecho de hacerlo tenía una condena social que hoy parece una broma. Emitir en la radio la canción de Peter Tosh, Bush Doctor, en que pedía por la legalización de la hierba era casi una herejía. Era visto como un acto de rebeldía que hacía que los dueños de la radio temiesen ser fichados por la policía. No fue hace tanto, apenas treinta años atrás. 

Los tiempos han cambiado y el mundo también. Hoy se fuma marihuana en las paradas de los ómnibus y la conversación entre padres e hijos adolescentes sobre el tema dejó hace tiempo de ser un tabú. No hay nadie que no reconozca el olor de la marihuana y por más que a algunos le moleste, la cuestión se sincero. El ciudadano no tiene que esconderse más para fumar. Es más libre. 
Entre los argumentos que se esgrimen al constatar la recaudación de US$ 1.800.000 es que se trata de un botín que se le quitó al narcotráfico. La idea de que el consumidor no tenía que ir más a las bocas de droga a comprar parece haberse cumplido y el micro narcotráfico, al menos con esta sustancia, quedó afuera del mercado.
La pregunta que hay que plantearse ahora es si la medida de legalizar la marihuana combate o no el narcotráfico. Parece ser el inicio de un posible desmantelamiento de las organizaciones del narcotráfico al quitarles el mercado. Es un avance pero no alcanza. Al narco se lo combate con legalidad, sacándolos a la luz, persiguiéndolos y combatiéndolos con todo el poder de la ley.
El experimento pionero de Uruguay y las cifras que arroja el informe del Ircca es positivo. Uruguay debe avanzar en el terreno de la investigación sobre los usos medicinales de la marihuana y aprovechar la existencia de este amparo legal para impulsar proyectos comerciales para la salud, la industria y la exportación.

El mundo se mueve a pasos agigantados hacia usos comerciales del cannabis mucho más allá del recreativo. En ese escenario Uruguay está ubicado en una posición de privilegio para seguir avanzando en este camino porque parece no quedar duda alguna que la marihuana legal llegó para quedarse. Eso si, nada de esto ha frenado las apetencias por la pasta base, que era uno de los objetivos del expresidente Mujica para legalizar la venta de marihuana. Es una materia grave y pendiente. 

 

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