Una vez al mes el francés Thomas Sauvin visita en Beijing un depósito clandestino de productos recuperados de basureros. Va en busca de negativos fotográficos que el dueño adquiere junto a placas radiológicas para recuperar, mediante un tratamiento químico el nitrato de plata de la emulsión fotográfica. Su proyecto "Beijing silvermine" (aquí pueden ver un video de presentación) ha recuperado en los últimos tres años, medio millón de fotografías de la vida cotidiana de Beijing, la mayoría de ellas tomadas entre los años 1985 y 2005, el período de la popularidad de la fotografía con película. Estas imágenes simples y personales, sacadas del contexto en que fueron tomadas cobran otro significado y, según dice el catalán Joan Fontcuberta (ensayo revista Zum No.5), pasan a integrar la categoría artística de fotos encontradas.
La mina de plata de Beijing
Un francés rescata de la basura en la capital de China fotos cotidianas, familiares, inocentes, de un país recién salido de la revolución Cultural, distante aún de la sociedad occidental de consumo.