El fútbol romántico y el profesional. Montañas de goles, gritos y abrazos archivados en la memoria. Dolores y decepciones en los pliegues de la piel. Toda una vida. Toda una historia. Esa es la que tiene para contar Miguel Ángel Cabrera, un hincha de Wanderers de 91 años que el domingo presenció en Florida la vuelta olímpica de su equipo por el Clausura.
La vida en blanco y negro
Miguel Ángel Cabrera tiene 91 años, fue mascota de Wanderers en el título de 1931 y el domingo presenció la vuelta en Florida