Nacional > Sobre renuncia

Larrañaga cruzó a Sartori: "Costa era el mensajero, pero el mandante sigue en la vuelta"

El senador de Alianza Nacional dijo que el wilsonismo y el herrerismo son las dos columnas que sostienen al Partido Nacional

Tiempo de lectura: -'

02 de septiembre de 2019 a las 18:35

El líder de Alianza Nacional y candidato blanco al Senado, Jorge Larrañaga, volvió a cuestionar a su exrival en las elecciones internas, Juan Sartori, luego de que El Observador revelara audios en los que Óscar Costa, exjefe de la campaña del empresario, da instrucciones en nombre del referente del sector Todo por el Pueblo a la exeditora de Ecos -propiedad del millonario- para que publique información tendenciosa contra Luis Lacalle Pou.

Larrañaga se refirió en Radio Sarandí a la renuncia de Óscar Costa a Todo por el Pueblo, el hombre que fue el ideólogo y hacedor fundamental del pasaje a la política y posterior candidatura de Juan Sartori, quien se definió como un "virus" que está ganando terreno dentro del nacionalismo. La renuncia de Costa tras conocerse los audios ocurrió luego de que la candidata a vicepresidenta del Partido Nacional, Beatriz Argimón, le diera un ultimátum a Sartori de que o su exjefe de campaña renunciaba o sería enviado a la Comisión de Ética de los blancos. En los audios, Costa se refiere a Argimón como "monigote"

El senador dijo que es “una vergüenza” la situación que se generó con los audios difundidos por El Observador. Además aseguró que no cree que el caso quede cerrado con la renuncia de la mano derecha de Sartori. “Esto no quedó cerrado. Hay un expediente judicial en vuelta, no quedó cerrado, por supuesto que no”, dijo.

Larrañaga fue consultado sobre si cree que la acción de Costa fue realizada sin el consentimiento de Sartori.

"Por supuesto que no. Obvio. Era el mensajero pero el mandante sigue en la vuelta", respondió. "Acá no se trata ni de sagrada ni de familia. Acá se trata de ser integrantes de un partido que respeta los principios por los que ha luchado durante toda su existencia”, agregó minutos después al ser consultado sobre una alusión a la Sagrada Familia que hizo la candidata Argimón en un acto de campaña. Según informó el semanario Búsqueda, en ese diálogo los dirigentes hablaban sobre los dos meses que debían afrontar junto a Sartori.

El líder de Alianza Nacional también fue consultado por el video de un acto en Rocha en el que el senador queda mirando con rostro adusto al empresario luego de darse la mano. En ese sentido dijo que es consciente de las críticas que recibió pero que él no puede ser “de otra forma”. “Soy una persona que mantengo lo que digo y los hechos me han dado la razón”, sostuvo. "Yo no soy un fingido, nunca lo he sido. Yo no ando a los abrazos con quien tengo diferencias", agregó.

"A mí me importa muy poco quedar bien o mal. A mí me importa ser yo mismo", concluyó.

Agenda wilsonista

Consultado por El Observador, Larrañaga -quien fue de los primeros en sumarse a la gira de Lacalle Pou y Argimón- sostuvo que, en paralelo con la defensa de su proyecto de reforma constitucional sobre seguridad, pretende llevar adelante una "agenda wilsonista" y sostuvo que el wilsonismo junto con el "herrerismo" son las dos columnas que hacen "síntesis" para sostener al Partido Nacional. 

“La agenda Wilsonista busca justicia social en base a la igualdad de oportunidades. El Partido Nacional representa el proyecto preparado para ganar y gobernar, con un gran equipo y donde las dos columnas ideológicas  -herrerismo y wilsonismo- hacemos síntesis para gobernar. Nuestro proyecto tiene trazabilidad, está afincado en el centro del espectro ideológico y buscará ser tanto columna de sustento para un gobierno blanco como marcar nuestros énfasis programáticos que nos dan identidad”, dijo Larrañaga. E insistió sobre la existencia de dos corrientes nacionalistas. “Somos la otra columna que sostiene al proyecto del Partido Nacional. Estamos juntos, nos apoyamos y complementamos porque somos distintos. Distintos, pero no distantes. Estamos conectados desde la diversidad y desde la comunidad de objetivos”, sostuvo.

Además señaló que pretende tener “un rol fiscalizador en un gobierno blanco -como pidió el propio Lacalle Pou- para de ese modo garantizar el cumplimiento de los compromisos de gobierno”.

En cuanto a la agenda wilsonista, Larrañaga explicó: “Se trata de garantizar progreso sin tener que caer en populismos ni en el marcado desbocado. Ni el populismo estatista que asfixia al mercado ni el mercado sin Estado. Nuestra visión es que no se puede dejar librado enteramente al mercado el manejo de los mecanismos de distribución del progreso y bienestar social. Por el contrario, el Estado debe cumplir funciones de regulación, de promoción, de vigilancia y cuando sea necesario, de estímulo y corrección favoreciendo los efectos distributivos y redistributivos que persigan la justicia social en base a la igualdad de oportunidades y la garantía de derechos fundamentales”.

Dividió la agenda wilsonista en tres ejes: Amparo social (protección a sectores vulnerables, primera infancia, juventud, atención a la familia, adicciones, cambios educativos y seguridad; Descentralización (corrección de desequilibrios e integración humana, territorial, cultural y económica); y desarrollismo (promoción de sectores productivos, visión agroexportadora, fomento de la clase media, apoyo a PYMES y fomento del empleo).

 

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...