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25 de julio 2023 - 18:33hs

En un escenario global en el que producción de cereales batirá récords en 2023-2024, Naciones Unidas (ONU) llamó a modificar en forma urgente un sistema alimentario internacional que calificó como “roto” para hacer frente al panorama mundial del hambre, que sumó 122 millones de personas en los últimos tres años.

El llamamiento lo realizó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en el contexto de la cumbre que se desarrolla en Roma y en la que participan tres agencias alimentarias del organismo con sede en la capital italiana: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

"En un mundo de abundancia, es escandaloso que haya personas que sigan sufriendo y muriendo de hambre", denunció Guterres, quien advirtió que los esfuerzos desplegados a nivel mundial para erradicar el flagelo han sido insuficientes, panorama que en lo inmediato no tiene visos de mejorar luego que Rusia decidiera suspender el acuerdo que permitía exportar cereales ucranianos por el mar Negro.

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El pacto, sellado en julio de 2022 con los auspicios de la ONU y Turquía, alivió los temores a una crisis alimentaria mundial en pleno conflicto entre Moscú y Kiev, acuerdo que adicionalmente redundó en una baja de los precios internacionales, que ahora volvieron a repuntar tras la suspensión del pacto.

En este contexto, Guterres instó a Rusia a reactivar el acuerdo, cuya suspensión afecta especialmente a los "países vulnerables que luchan por alimentar a su población". El jefe de la ONU agregó que “cuanto más suben los precios, menores son las esperanzas de los países en desarrollo", al tiempo que afirmó que “los sistemas alimentarios mundiales están rotos y miles de millones de personas están pagando el precio".

"Transformación radical"

Guterres, además, denunció el hecho de que se desperdicia cerca de un tercio de los alimentos en el mundo, pese a que más de 780 millones de personas padecen hambre. También subrayó que 462 millones de personas tienen un peso inferior a lo normal, mientras 2.000 millones padecen sobrepeso u obesidad.

La cumbre, en la que participan jefes de Estado, delegados y representantes de diferentes gobiernos, busca encontrar nuevos fondos para invertir en sistemas alimentarios más productivos y duraderos. Guterres pidió al menos US$ 500.000 millones por año para ayudar a los países en desarrollo a realizar inversiones a largo plazo.

"Si esta transición no se financia, será una sentencia de muerte para el planeta", advirtió a su vez Nadine Gbossa, directora de la cumbre. Por su parte, la FAO alertó sobre la necesidad de llevar a cabo una "transformación radical de los modos de producción, de comercialización y de consumo" para alimentar una población que crece cada vez más.

Producción récord

Mientras el hambre afecta a cada vez a más personas, la producción de cereales en 2023-2024 batirá récords, según las previsiones del Consejo Internacional de Granos (IGC, por sus siglas en inglés), organización intergubernamental que supervisa la Convención de Comercio de Granos y busca promover el comercio mundial de cereales.

Según la entidad, para el bienio 2023-2024 se prevé una cosecha de cereales récord, con las producciones de maíz y de arroz al alza en un mercado todavía tenso, pendiente de la influencia del fenómeno meteorológico de El Niño y de los riesgos ligados a la guerra en Ucrania.

El IGC, que agrupa a los principales países importadores y exportadores, prevé, dejando el arroz de lado, una producción de 2.300 millones de toneladas de cereales -entre maíz, trigo, cebada, sorgo y otros cultivos-, una leve alza respecto a la campaña de 2021-2022, que precedió al difícil año de 2022-2023 signado por la sequía.

La producción de maíz, según las proyecciones del IGC, continuará creciendo, con una estimación de 1.220 millones de toneladas, lo que implica un crecimiento interanual del 5,5%, impulsado principalmente por el aumento de las superficies cultivadas en Estado Unidos y a la buena cosecha que se espera en Brasil.

Con relación a la producción de maíz, el cereal más consumido por los seres humanos junto con el trigo, el IGC calcula que será de 527 millones de toneladas, un 2,5% superior que en la campaña anterior. En cambio, la organización prevé que la producción de trigo baje a 784 millones de toneladas, un descenso del 2,4% respecto al año pasado, en el que las cosechas de Rusia y Australia fueron excepcionales.

Tensión por el trigo duro

"La tensión en el mercado del trigo se debe a que las previsiones de consumo son superiores en 20 millones de toneladas a las de la producción", explicó Damien Vercambre, corredor del gabinete la empresa Inter-Courtage. La demanda del maíz es aún mayor, con un consumo al alza de 30 millones de toneladas en un año, que quedará cubierta por una importante producción.

El aumento del consumo de un alimento principalmente destinado al ganado se explica por "la vuelta de Asia al crecimiento, región en donde los consumidores comen más carne en cuanto su nivel de vida se lo permite", apuntó Vercambre.

En cuanto al trigo, la tensión obedece también a los volúmenes de las reservas. Según el último informe de la secretaría estadounidense de Agricultura (USDA), las provisiones de trigo en los grandes exportadores alcanzan las 55 millones de toneladas, un nivel mínimo en diez años, mientras que la producción "no avanza desde hace tres años", señaló Sébastien Poncelet, especialista en cereales del gabinete Agritel.

Existencias holgadas de arroz

En Asia, lo que más preocupa es la influencia del fenómeno climático El Niño, en general asociado a un aumento de las temperaturas mundiales, aunque de momento no se ha constatado ningún impacto relevante en los cultivos de arroz.

Incluso así, India, que explica el 40% del comercio mundial, tomó medidas para prohibir la exportación de arroz blanco no basmati, con el fin de "garantizar" su abastecimiento y "atenuar el aumento de los precios en el mercado interno".

“La decisión podría alentar la inflación, con unos precios que ya registran una suba interanual del 30%", advirtió Patricio Méndez del Villar, especialista en arroz y economista en el Centro de Cooperación Internacional de Investigación Agronómica para el Desarrollo (Cirad). Con todo, hay "existencias holgadas", equivalentes al "37% del consumo anual", en comparación con el 25% que había durante la crisis de 2008, apuntó.

(Con información de la agencia de noticias AFP)

 

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