Mundo > POLARIZACIÓN EN EEUU

Obama sobre democracia en EEUU: "No se puede dar por sentada"

El expresidente estadounidense dijo que Trump hizo "mucho daño", criticó a los medios que hablan de fraude, y remarcó que su país es mejor que hace 200 años y que ahora hay "menos violencia" y "más educación" que en ese entonces  

Tiempo de lectura: -'

19 de noviembre de 2020 a las 18:14

Estados Unidos vive un clima de incertidumbre desde que el pasado 7 de noviembre los principales medios de ese país dieran como ganador de las elecciones presidenciales a Joe Biden.

El presidente estadounidense, Donald Trump, pareció hacer oídos sordos al triunfo del demócrata, a quien cuestionó junto a su partido por supuesto fraude electoral, y aseguró una y otra vez en Twitter que el verdadero ganador había sido él. Parte de esas afirmaciones fueron calificadas por la red social como mensajes engañosos en los que se alertó que “muchas fuentes comunicaron un resultado electoral diferente”.

Barack Obama, expresidente del país, opinó sobre la negativa de Trump a reconocer su derrota y comparó la situación a cuando él debió traspasarle la banda presidencial en 2014 al republicano, quien había vencido a Hilary Clinton.

La invitación al vencedor y a su esposa a la Casa Blanca y la entrega de bases para abordar el período transicional fueron algunos de los ejemplos que el exmandatario siguió en aquel entonces. Aunque, en esta ocasión, pese a que no le sorprende el comportamiento de Trump, precisó a El País de España que el hecho de que el presidente no haya felicitado a Biden por el triunfo es lo que más le entristece.

Obama entró por la puerta del hotel donde sería entrevistado sonriente y de traje. Su saludo, casi de karateka y a distancia, cambió la bienvenida habitual que le da a quienes lo entrevistan, pero su pensamiento es el mismo que antes de asumir la presidencia en muchos temas. Por ejemplo, sigue pensando que la sociedad de su país está “profundamente dividida” y observó que eso se mantendría con el tiempo. Pero lejos de conformarse con esos resultados, atribuyó parte de la responsabilidad a Trump, sobre quien opinó que “avivó el fuego y encendió las llamas” de una grieta que, en su opinión, terminó de consolidarse con las elecciones presidenciales.

“Trump ha hecho mucho daño en Estados Unidos y en el resto del mundo. Si se ignora a la ciencia y a los datos, entonces la pandemia se agravará. Si se alienta o se muestra cierta tolerancia hacia comportamientos racistas, entonces quienes albergan esos impulsos se sentirán más motivados para desplegarlos. Si se recibe a dictadores con los brazos abiertos, entonces el compromiso con la democracia se verá disminuido", dijo.

"Durante los últimos cuatro años, hubo momentos en los que sentí frustración, en parte porque mi primer mandato comenzó en 2008 (tomó posesión en enero de 2009), cuando Estados Unidos comenzaba a sufrir los efectos de una crisis financiera global. Luego estaba la guerra de Irak (que empezó con Bush, su antecesor), que dividió a la sociedad estadounidense y aisló a muchos de nuestros aliados", indicó.

"Durante ocho años, trabajamos muy duro para recuperar la posición de Estados Unidos en el mundo y para reconstruir la economía. Cuando finalizó mi segundo mandato, el país ocupaba una posición fuerte. Y luego ves cómo todo ese progreso se disipa sin que haya necesidad de ello. A veces es muy frustrante, sin duda”, indicó al medio español y agregó que sobre Biden, en cambio, observa una postura que buscará “reconectar al país porque es un unificador”.

Según sostuvo, el problema no solo está en el voto electoral o en que los partidos políticos estén “tan polarizados”, sino que la democracia “no se puede dar por sentada” en su país porque es “la forma de gobierno más difícil”. ¿Qué implica eso para él? Exigir responsabilidades a  líderes que también deben criticarse y contar con atención ciudadana que trabaje constantemente a la par de esas exigencias, explicó.

Pese al clima de división que se vivió en la Casa Blanca durante el antes y después de las elecciones, el exmandatario mantiene una visión optimista sobre la convivencia de futuras generaciones. De hecho, dejó en claro que, a pesar de estos negativos indicadores políticos, Estados Unidos “es un mejor país que hace 200 años” y que en los últimos dos milenios toda la sociedad avanzó logrando menos violencia y más educación, y disfrutando de “mejores niveles de salud” entre la persistencia de la “guerra” y la “crueldad".

Otros de los lamentos que expresó durante la charla con el medio español fue referido a los medios de comunicación parcializados. “Impiden que muchos votantes republicanos escuchen algo que pueda contradecir a Donald Trump”, dijo sobre algunas cadenas que, a su parecer, desinforman, pero no son un problema exclusivo de Estados Unidos. “Para ellos, hay una realidad como la que supuestamente estamos viviendo ahora, en la que Trump aún no ha perdido las elecciones porque ha habido fraude y se han emitido votos ilegales, y todo pese a la ausencia de pruebas”, complementó.

El avance de la tecnología es el ejemplo más rápido que logró relacionar a esa problemática. Desde el surgimiento del primer iPhone, en 2007, el expresidente expresó que las formas de comunicar mutaron tanto a causa de las redes que, de “solo traer cosas buenas” se empezó a ver el “lado oscuro”.

“Durante la Primavera Árabe, la gente se convocaba en la plaza de la Liberación a través de Facebook y Twitter para protestar contra la represión del régimen de Mubarak y pedir más democracia, pero tan solo unos años después, el ISIS comenzó a usar la misma tecnología para reclutar terroristas. De repente, te das cuenta de que la herramienta que pueden usar los niños en una remota aldea de África para acceder a bibliotecas de todo el mundo es la misma que se usa en Myanmar para promover la limpieza étnica y la opresión contra los rohingyas. Debemos encontrar un equilibrio, aprovechar lo bueno que tienen las redes sociales y reducir sus efectos adversos. Hacerlo en democracias liberales es más difícil porque defendemos la libertad de expresión”, opinó a El País.

Obama también habló sobre su llegada a la Casa Blanca y explicó que en el inicio el panorama era desalentador. “Siempre conté con que habría una reacción fuerte a mi mandato. En el libro explico que nuestra llegada a la Casa Blanca no tuvo nada que ver con la de Franklin Delano Roosevelt tras el mandato de Herbert Hoover. La Gran Depresión llevaba tres años causando estragos y todo el mundo sabía quién era el culpable. Nosotros tuvimos la mala suerte de que, nada más entrar, las cosas se pusieron muy feas", recordó.

"La gente no tenía tan claro quién era el culpable de que todo se hubiera ido al traste. Pero también fuimos capaces de parar la hemorragia y evitar que se llegara a niveles de la Gran Depresión. Aun así, la gente se preguntaba con razón por qué habíamos gastado todo este dinero en programas de estímulo o por qué habíamos rescatado a los bancos. Y gracias a que las cosas no se pusieron tan mal, entendieron por qué dimos algunos de los pasos que dimos”, sostuvo.

También explicó que, si bien tenía claro que la alegría por su triunfo no duraría para siempre, le resultaba impensado ver una victoria de Trump en 2017, a quien tampoco proyectó reelecto. “No me esperaba que Trump saliera elegido. Pero sí que, de ser elegido, lo sería por un solo mandato. En eso sí que acerté", remató.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...