Una pretemporada marcada por la falta de amistosos exigentes, cinco partidos en 16 días con viaje incluido a la altura y 55 minutos con un hombre de menos. Con estos elementos, muchos equipos del fútbol uruguayo tendrían excusas de sobra para justificar tropezones. Pero Peñarol no. Y este domingo, tres días después de jugar y golear en los 2.574 metros de Cochabamba, bajó y le ganó con autoridad a Tacuarembó para seguir en la cima del Torneo Apertura.
Peñarol inteligencia
Con anestesia en los pies de Pacheco y electricidad en los de Japo Rodríguez –que corrió por dos por la roja de Rodales–, el aurinegro ganó y sigue líder