Economía y Empresas > AGRICULTURA

Persistencia de lluvias le da un tiro de gracia a la soja

Tras la merma productiva fruto de la sequía, ahora las precipitaciones retrasan la cosecha y afectan la calidad de los granos

Tiempo de lectura: -'

10 de mayo de 2018 a las 05:00

Se espera que en mayo llueva más del doble de lo que suele suceder en ese mes según los promedios históricos nacionales. Eso añade un problema al sector agrícola que ya fue severamente afectado por la sequía de los meses previos. Las insistentes precipitaciones están retrasando la cosecha de soja, que ya se estima tendrá promedios muy bajos, entre 1.300 y 1.400 kilos por hectárea, muy distantes del récord logrado en 2017 con un promedio de 3.026 kilos por hectárea.

Según productores del litoral del país consultados por El Observador, considerando esta nueva adversidad las pérdidas se agudizan, por desgrane y por la merma en la calidad.

Así lo aseguró el presidente de la Mesa Tecnológica de Oleaginosos, Roberto Verdera, quien sostuvo que "el problema más grave que se va a tener es la pérdida de calidad" de la planta.

"Se está viendo algún grano brotado y mucho grano manchado, que se va a reflejar en la calidad. De esta forma, se termina cosechando muy poca cosa por hectárea, pero principalmente pega muy fuerte en lo cualitativo. Cuando tenés 1.000 kilos por hectárea de calidad son 1.000 kilos a precio de mercado, pero cuando no tenés, empiezan los descuentos y los rechazos. Al final del día el kilo no sabes nunca en cuánto queda", afirmó.

Sin embargo, el gerente de Producción de Agronegocios del Plata (ADP), Alexis González, señaló que aunque se ha manchado un poco la soja y existe más presencia de hongos, la situación "no es tan grave" en relación a años anteriores, como por ejemplo lo sucedido en 2016.

Lea también: Las lluvias no van a aflojar durante los próximos 15 días, según experto

"Es muy posible que aumente el dañado, pero no es nada preocupante todavía. Eso para los cultivos que están más verdes, aunque para aquellos productores que los haya agarrado con el cultivo un poco más seco ahí sí es muy probable que tengan mayores problemas", señaló. En el caso de ADP, ya logró cosechar más del 65% de la soja que cultivó.

En tanto, en chacras próximas a Ombúes de Lavalle, en Colonia y próximo a Soriano, uno de los núcleos de la producción agrícola nacional, la cosecha de soja tiene un sensible retraso y en muchos campos no se pudo levantar ni siquiera la mitad del cultivo.

Cumplir con la cosecha se ha hecho muy difícil, dado lo corto de las ventanas entre que el campo seca tras las lluvias y vuelve a llover. Cuando se ha podido trillar, los rendimientos son muy dispares, pero en la mayoría de los casos no superan los 1.500 kilos.

Además de la merma en el rendimiento, también allí está notoriamente afectada la calidad. Las lluvias que surgieron recién en abril generaron rebrotes y se ven granos sin concluir la maduración que salen de campos donde hay granos terminados, en casi todos los casos sin el tamaño adecuado y con manchas fruto del exceso de humedad que se instaló en las últimas semanas.

Lea también: Tras la sequía, ahora el exceso de agua suma otros problemas al campo

El grano que llega a las tolvas presenta mucho contenido de agua, lo que encarece los costos de su traslado y establece la necesidad adicional de pagar por el secado del mismo, todo lo cual incrementa los costos productivos y eleva las pérdidas, según destacó Edgardo Rostán, productor en la zona y presidente de la Cámara Uruguaya de Servicios Agrícolas.

Por otra parte, resaltó una nueva adversidad: el atraso en la finalización de la cosecha de los cultivos de verano genera un atraso en el inicio de las labores de siembra de los cultivos de invierno, el próximo desafío que tienen trazado los agricultores.

El director de Apeo Agro, Ignacio Buffa, explicó a El Observador que cuantificar las pérdidas es difícil aún, pero se sabe que se parte de una base restringida por la seca, con un piso bastante bajo de 1.300 o 1.400 kilogramos de producción por hectárea en promedio país, lo que implicaría menos de la mitad de lo cosechado el año anterior.

En este sentido, el profesional apuntó que al partir de un piso tan bajo la situación se agrava y la espera en la cosecha a consecuencia de las lluvias que se están dando y de las que se esperan para los próximos días es un elemento más que perjudica los potenciales resultados del cultivo estrella del país.

Estimación de pérdidas por la sequía

Las seis principales gremiales rurales comparecieron el pasado 3 de mayo ante la comisión de Ganadería,Agricultura y Pesca del Senado, donde presentaron un informe que cuantifica preliminarmente el impacto económico de esta zafra 2017-2018, luego del duro golpe que recibió el campo con el déficit hídrico debido a las pocas lluvias acaecidas desde noviembre pasado.

En el documento se estimó que la disminución de ingresos por menores rendimientos en los cultivos oleaginosos y cereales, estará en el entorno de los US$ 924 millones, de los cuales el mayor impacto corresponde a los menores rendimientos de la soja con pérdidas por US$ 785 millones con respecto al año 2017.
REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...