Las fotografías más íntimas y menos conocidas de
Audrey Hepburn se exhiben en la National Portrait Gallery de Londres, que explora la carrera de la leyenda del
cine que cautivó al mundo con su estilo elegante y sofisticado.
Titulada Audrey Hepburn, retratos de un ícono, el museo exhibe en tres pequeñas salas un total de 35 instantáneas cedidas especialmente por los dos hijos de la actriz, Sean Hepburn Ferrer y Luca Dotti, y la fundación que lleva su nombre.
La exposición, que podrá ser vista del 2 de julio al 18 de octubre, sigue su vida desde los años de su infancia transcurridos en Holanda, pasando por su traslado a Londres para continuar sus estudios de danza clásica, su salto a Hollywood y sus últimos años como embajadora de Unicef.
Además de las fotos, la galería muestra las bailarinas que llevó Hepburn cuando en la adolescencia tomó clases de baile clásico, que le ayudaron a crear la distintiva elegancia con la que ganó millones de admiradores.
Entre las instantáneas más destacadas figuran unas en blanco y negro tomadas por algunos de los fotógrafos más reconocidos del momento, entre ellos Richard Avedon, Cecil Beaton, Angus McBean, Irvin Penn, Terry O'Neill y Norman Parkinson. La foto más antigua corresponde a una en blanco y negro captada cuando Hepburn tenía nueve años, en 1938, mientras que la más reciente es una de 1991, dos años antes de su muerte en Suiza a causa de un cáncer de colon.
Algunas de estas instantáneas nunca fueron expuestas con anterioridad, pero otras son ampliamente reconocidas, como las tomadas durante el rodaje de
Gigi, en 1951, y
Desayuno en Tiffany, en 1961. En definitiva,
Audrey Hepburn, retratos de un ícono refleja por qué ella se convirtió en un auténtico ícono de la
moda y del cine.