Ser mochileros organizados, perderse casi a propósito, disfrutar del cansancio de andar a pie durante todo un día y jamás optar por los atajos son algunas de las características de los fundadores del emprendimiento De toque y toque.
Todo comenzó hace dos años cuando Juan Manuel Luque (54) decidió sumar gente a sus viajes con destinos exóticos e invitó a Soraya Castro (53), Gastón Freigedo (28)y Gustavo Welker (27). El objetivo principal: conocer dos de las Siete Maravillas del mundo moderno, el Taj Mahal y la Muralla China. Tras conocer lugares increíbles de una manera distinta, regresaron a Uruguay, encantados con la experiencia.
Al tiempo, Castro, Freigedo y Welker empezaron a recibir pedidos de asesoramiento de amigos y conocidos que anhelaban viajar de una manera más descontraturada pero no sabían cómo organizarse. Fue así que detectaron que podían desarrollar una idea que –además de provocarles satisfacción– se transformara en un negocio rentable. Decidieron dejar sus trabajos (Welker en un banco, Freigedo en una desarrolladora de software, y Castro en una tienda de vestimenta) y dedicarse tiempo completo al emprendimiento.
Si bien al principio del proyecto eran cuatro los fundadores, al poco tiempo Juan Manuel Luque decidió dejar la posta a los otros tres. Luego de pruebas y de viajes en versión “piloto” lograron consolidar la propuesta.
Al comienzo lo hacían de forma más casera, buscando siempre el mejor precio tanto en pasajes como en traslados internos, lugares para quedarse y atracciones particulares; pero a medida que fue aumentando la demanda se hacía cuesta arriba el no tener ningún respaldo comercial.
Fue por eso que cuando la agencia de viajes “Gondrand” les propuso una alianza, los emprendedores aceptaron. Actualmente el emprendimiento cuenta con un lugar dentro de esa agencia, a la que compran los pasajes. Igualmente funciona de manera independiente: De Toque y toque vende sus propios paquetes turísticos a sus clientes y tiene un porcentaje como ganancia.
Marcando la diferencia
El público objetivo de De toque y toque se divide en dos franjas etáreas claramente definidas: los más jóvenes que van de los 25 a los 35 años, y luego salta a un segmento adulto que va de los 45 a los 60 años. Sus fundadores intuyen que se debe a que entre los 35 y los 45 años los individuos forman familias, se establecen laboralmente y optan por destinos más convencionales y por viajes más organizados.
La duración de los viajes es de entre 20 y 27 días – a excepción del que va por América e incluye Machu Pichu, que lleva nueve días y cuesta US$ 1.490–. Los emprendedores aseguran que ofrecen practicamente un tercio del precio de mercado, por más días de viaje.
El secreto radica en que los organizadores poseen contactos en los destinos y se encargan personalmente de obtener los mejores precios.
Si bien las tarifas no parecen ser un impedimento para quienes deseen viajar y se ofrecen modalidades de financiación varias, la exclusividad continúa siendo una de las características que destacan los emprendedores. Cada viaje se realiza una vez por año y tiene un límite de pasajeros estipulado, no más de 30 personas por destino.
India, Nepal, Tailandia, China, Vietnam, Zambia, Tanzania, Camboya, Malasia son destinos extraños, que combinados según ubicación e intereses, componen los seis paquetes que “De toque y toque” propone: Sendas místicas, Expedición China, Mojones de Medio Oriente, Sabanas africanas, DtytExpress Caminos a caminar y Atajos de lujo.
Sin embargo, por más exóticos y tentadores que parezcan estos nombres, el “viaje sorpresa” es la vedette de la empresa y el que más intriga causa. Consta de un viaje con destino desconocido para quienes lo adquieren, en su mayoría personas que ya viajaron y quieren un toque mayor de adrenalina y ansiedad al vivido en el destino elegido anteriormente.
Los viajantes no se enterarán del lugar en el que pasarán sus vacaciones hasta pisar esa tierra, pues los organizadores son los encargados de gestionar visas y realizar todos los trámites.
En el próximo verano los directores viajarán al destino sorpresa de 2015 para concretar todo lo relativo a traslados, paseos y otras actividades, tal como lo hacen siempre antes de viajar a cualquier lugar. El viaje sorpresa se realizará en el mes de octubre.
A futuro
El jueves pasado salió hacia Oriente el último viaje del año. Ya tienen varias reservas para los seis destinos de 2015.
Con una demanda en constante crecimiento, los emprendedores planifican los próximos pasos. Trabajan para gestar convenios con universidades, con el objetivo de generar propuestas puntuales para los viajes de egresados, y en organizar la fiesta “De toque y toque”, de la que aún no se conoce nada más que la fecha: el 4 de diciembre. De todas formas, ya prometen que tendrá tanta adrenalina y aventura como sus viajes.