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Una vuelta con Urrutia en El Pinar

El piloto uruguayo fue el protagonista de un evento en el que recorrió el circuito del autódromo al mando de un Camaro

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20 de junio de 2017 a las 12:00

"Esto no es muy rápido para mí". Santiago Urrutia lanza la frase al frente de un Chevrolet Camaro mientras da una vuelta en el Autódromo de El Pinar, mientras llega a levantar unos 170 kilómetros por hora con total naturalidad.

Lo que para él es algo "tranquilo", como dice, para un grupo de periodistas fue una verdadera prueba de adrenalina y diversión al ser copilotos del mejor piloto uruguayo de la actualidad durante una vuelta en el Borrat Fabini.

El evento de Ralph Laurent Fragrances para lanzar su nueva fragancia Polo Red Extreme tuvo a Urrutia como protagonista.

En la pista, el piloto que compite en la categoría Indy Lghts de Estados Unidos llevó uno a uno a los periodistas a dar una vuelta, a su manera, por el autódromo, para vivir una verdadera experiencia extrema.

Y vaya que lo fue. Vestido de civil, con su casco puesto y sentado al volante, Urrutia fue recibiendo uno a uno a los participantes del evento.

En el pit lane, arrancó el Camaro negro a baja velocidad, como está indicado, pero ni bien salir de esa zona e ingresar el circuito, el piloto aceleró haciendo que la espalda del acompañante quede pegada a la butaca y que las manos buscaran algo de que tomarse, ya sea el asiento o la puerta.

Luego, ya a alta velocidad, hizo calentar y chillar las gomas derrapando en las curvas, también mordiendo un poco de pasto, y acelerando en las rectas. Además, mientras todo eso pasaba, en el interior del auto un difusor largó la fragancia del Polo Red Extreme.

Urrutia en acción en El Pinar
Urrutia en acción en El Pinar
Urrutia en acción en El Pinar

Para él fue un simple paseo, tanto que por momentos iba con una sola mano al volante y haciendo comentarios a sus copilotos. Pero para alguien que nunca circuló en una pista, ni a esa velocidad, ni junto a un piloto profesional, fue algo inolvidable.

Al bajar del coche, y volver a poner los pies en tierra firme, los comentarios eran sobre cómo hace Urrutia para manejar de forma tan sencilla cuando para cualquiera parece ser algo tan complicado. Y también lo que debe ser conducir a 300 kilómetros por hora, rodeado de otros coches y en donde un simple roce puede generar una tragedia.

"La adrenalina es algo que necesito y que el automovilismo, mi deporte, me lo da", dijo el piloto.

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