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Vacaciones de julio empañadas por Mundial y vecino complicado

Los agentes son cautos sobre su desempeño porque vienen de dos meses recesivos

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02 de julio de 2018 a las 05:00

El envión que dejó una temporada estival récord en materia de visitantes comenzó a perder fuerza a medida que se fue diluyendo el verano y se acercaron los fríos. Desde la Cámara Uruguaya de Turismo aseguran que los últimos dos meses "fueron recesivos" para el sector si se los compara con el año pasado. A esto hay que añadirle una coyuntura compleja desde el punto de vista económico y social que enfrenta Argentina, el principal cliente para los agentes turísticos locales. El peso argentino cerró cerca de las 30 unidades por dólar este viernes 29, pese a que las autoridades de ese país vendieron más de
US$ 450 millones para ponerle un techo a la corrida cambiaria. La vecina orilla ya devaluó 55% su moneda desde enero.

En la vereda opuesta, para los uruguayos salir a vacacionar a destinos como Europa y EEUU ya no es tan conveniente (ver aparte), aunque Argentina y Brasil se abarataron el último mes. Como si fuera poco, si bien el Mundial provocó una "mini zafra" para las agencias de viajes que vendieron paquetes a unos 3 mil uruguayos viajaran a Rusia para acompañar a la celeste, desde el sector advierten que esos turistas "no estarán disponibles" para las vacaciones de julio.


Para Juan Martínez, presidente de la Cámara Uruguay de Turismo, el panorama a corto plazo con Argentina luce "poco alentador" porque hay una especie de "freno de mano" para que esos turistas saquen sus divisas a otros destinos turísticos. "Hay una gran cantidad de promociones y campañas internas que compiten fuerte con Uruguay", indicó. Los argentinos son y han sido una pieza clave para el andamiaje turístico receptivo. De los más de 1,5 millones de visitantes que recibió el país en el trimestre enero-marzo (el fuerte de la temporada), 1,2 millones fueron argentinos que dejaron divisas por US$ 850 millones.

Pero no solo hay una coyuntura externa más desafiante. A juicio de Martínez, el menor dinamismo del consumo privado de los uruguayos está pasando factura en el gasto que esos clientes destinan al turismo interno. "Las perspectivas para julio es complicada. Venimos de un par de meses recesivos en mayo y junio en materia de reservas de hoteles", alertó. Martínez proyectó un peor desempeño en Montevideo y Punta del Este, mientras que para Colonia hay algo más de optimismo por el nivel de consultas y reservas.

Los que arman las valijas

Cada cuatro años, las vacaciones de invierno se ven opacadas y distorsionadas por los mundiales de fútbol. Y más aún si Uruguay clasifica como ocurrió con Rusia 2018. Según el presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes (Audavi), Jorge Valenti, hubo agentes que realizaron una especie de "minizafra" con la venta de paquetes para ese evento deportivo, pero también saben que ese público no estará disponible para viajar nuevamente en las vacaciones de julio. El titular de Audavi manejó una venta "aceptable" para las vacaciones de julio para destinos como el Caribe. "Los planes de financiación –a pura cuota– ayudan a mantener cierto nivel de actividad", explicó.

En tanto, el gerente comercial de Abtour Viajes, Favio Lambrechts, añadió que la suba del dólar "apagó un poco" la actividad en los últimos meses por eso no "fue la de otros años". El tipo de cambio aumentó 9% en mayo y otro 1,2% en junio. El viernes, el dólar cerró para la venta al público a $ 32,20 en la pizarra del Banco República.


Consulados por los destinos más demandados, como es costumbre, el norte de Brasil (Salvador, Bahía, Porto Galinhas) fueron las opciones más vendidas para estas vacaciones de julio. Un paquete con hotel a estos destinos con pasaje aéreo incluido ronda los US$ 900. Otro de las opciones que recobró impulso fue Bariloche. "Se colocó bastante más que otros años", destacó el ejecutivo. Un paquete por una semana a este destino (en ómnibus) cuesta entre US$ 500 y US$ 550 por persona. Finalmente, el otro destino que sobresalió fue El Caribe con valores por semana que rondan los US$ 1.800. "Esto ya se había vendido casi todo en febrero", explicó Lambrechts.

Optimismo para litoral termal

En Salto esperan que el nivel ocupación turística para las termas sea aceptable. La directora de Turismo de ese departamento, María Noel Rodríguez, comentó que luego de una ronda de consultas se constató que hay hoteles que tienen un nivel de reservas del 70%, aunque también hay otros que tienen entre 40% y 50%. "La situación de Argentina nos preocupa, pero por el momento no hemos sentido una baja radical en el número visitantes", indicó. Añadió que los hoteles 4 y 5 estrellas que trabajan con argentinos de "alto poder adquisitivo", por ahora, no se ha resentido.

Por otro lado, la jerarca explicó que el hecho de no coincidir las vacaciones de julio de Uruguay con las provincias argentinas que son relevantes para el turismo local (Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires y Rosario) hace prever un flujo más disperso de visitantes a lo largo de todo julio y quizás "no un malón en una semana puntual", indicó. A diferencia del resto del país, en el caso de salto el gasto promedio de los turistas aumentó 5% en el acumulado enero-mayo. Rodríguez indicó que esto se explica por una mejora en la calidad de servicios como un spa que ofrece tratamientos de medicina hiperbárica, así como nuevas opciones gastronómicas y turismo aventura.

Región barata, pero Europa más cara

La fuerte fluctuación de las monedas en Uruguay y los países más relevantes para los turistas locales generaron cambios en la conveniencia o no de varios destinos en materia económica. Los destinos más cercanos, como Argentina y Brasil, se abarataron para el bolsillo de los uruguayos y otros más lejanos, como Europa y EEUU se encarecieron. Pese a que Argentina se abarató, todavía sigue caro desde una mirada de más largo plazo.

El Índice de Capacidad de Consumo de los Uruguayos en el Exterior de El Observador (ICCE-EO) aumentó 9,5% con los datos preliminares a junio. El indicador releva el poder de compra de los turistas locales en los principales destinos del exterior. Para eso no solo toma en cuenta la evolución de las monedas sino además la variación del salario en Uruguay y de los precios al consumo en el país de destino.

Poder de compra en el exterior.jpg

Ese incremento se explica por el aumento del poder de compra de los uruguayos en Argentina y Brasil, con tasas interanuales de 20% y 10,3%, respectivamente. Eso implica que cada cinco días de gastos que podía costear un salario uruguayo en junio del año pasado, hoy puede costear un día extra. En el caso de Brasil es uno por cada 10, pero de todas formas es un incremento importante. Desde una perspectiva más larga, la situación de Argentina y Brasil para el bolsillo de los uruguayos es muy diferente. Las series históricas muestran que el poder de compra en Brasil está 18,2% por encima del promedio de los últimos cinco años. Es un aumento significativo, en comparación con el 4,3% que subió dentro del propio territorio uruguayo. Sin embargo, en Argentina, la capacidad de compra de los uruguayos se encuentra 1,1% por debajo del promedio de los últimos cinco años, por lo que sigue siendo una alternativa cara para el bolsillo de los uruguayos.

Fuera de la región

Los destinos fuera del vecindario tendieron a encarecerse en el último año. El poder de compra en Estados Unidos se redujo 0,4% en los últimos 12 meses debido a que la suba del dólar frente al peso uruguayo y el aumento de precios en el país del norte no alcanzó a ser compensada por la suba salarial a nivel local.

Sin embargo, el poder de compra en Estados Unidos se mantiene 4,7% más alto que en el promedio de los últimos cinco años. En Europa, la baja de la capacidad de consumo de los uruguayos respecto a junio del año pasado, fue de 1%. Pero en comparación con la media de los últimos cinco, se encuentra 7,2% por arriba.

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