Fue Editora de Finanzas en El Cronista y en Clarín
La Unión Europea pagará la factura por la paz en Ucrania. La cifra billonaria que gastará en 10 años por refuerzo militar. Cuánto demandará la reconstrucción. Y cuánto dinero piden los estados fronterizos.
Están al tope de las exportaciones que la UE utilizó reaccionar ante los aranceles al acero y al aluminio en el primer mandato de Trump y que ahora podría "reciclar". Tampoco se descarta ir contra las tecnológicas.
Después del "tiempo extra" a México y Canadá, Europa se plantea tarifas "negociables". Concesiones como comprar más GNL, fertilizantes y armas. Pero algunos quieren seguir en el ring. O viajar para defender a su país.
La retórica Big Bang de Donald Trump es vaga y se descuenta un shock en el precio. Según JP Morgan, la “japonización” del euro será clave en 2025: una vía de financiación barata para invertir en activos de alto rendimiento.
En medio del esfuerzo post-DANA, una suba de tarifas perjudicaría a la Comunidad que destina el 9% de sus exportaciones a EE.UU. Pero gracias al contrapeso de la construcción, podría crecer (2,7%) por encima de la media española.
DeepSeek está al tope de las appstores, aunque los chinos no pueden comprar chips de Nvidia (que perdió u$s 600 millones en el mercado). Hicieron una plataforma más competitiva que la de OpenAI o Meta. ¿Y si pueden ser más baratas y más eficientes sin invertir fortunas?
Aunque las tarifas serían más "light" de lo esperado, los economistas creen que la inflación subirá y también la deuda. Para la mayoría, la guerra comercial se extenderá más allá de China y el comercio global cambiará para siempre.
Teresa Ribera, jefa de la Comisión Europea para la competencia, aclaró que no cerrará las investigaciones. Los gigantes de Silicon Valley recurrieron a Trump para advertirle que están bajo ataque. Y les contestó que no permitirá que se aprovechen de firmas estadounidenses.
El euro va derecho a la paridad. Trump, con sus políticas inflacionarias, aleja la probabilidad de recortes. Bank of America y Deutsche los descartan. BNP plantea incluso una suba. El desafío, evitar una depreciación brusca.