Lo más grave es que declaró un estado de excepción que le permite suspender garantías y actuar arbitrariamente
El proyecto presentado por el Ejecutivo incluye medidas que debieron tomarse años atrás y previsiones razonables
El traspié mayor ha sido desequilibrar la balanza institucional a favor del corporativismo sindical
La Justicia sigue siendo el pariente pobre del sector público en materia presupuestal
La oposición tiene el temor de que el kirchnerismo utilice su control del Estado para asegurarse las elecciones
La convulsión sindical y las oscurecidas perspectivas de la economía obligan al gobierno a actuar
La resistencia de una mayoría del FA y del PIT a las medidas de austeridad pantea incertidumbre
La decisión inapelable del TCA corrige excesos de un decreto reglamentario sacado a las apuradas
Pasarle al gobierno central la culpa de su descalabro financiero es un pobre intento de ocultar las deficiencias estructurales y de gestión que aquejan a la mayor empresa del Estado