En una Río copada por militares y policías, las 20 principales economías del mundo intentarán alcanzar un punto de acuerdo. No será sencillo. El encuentro del G20 se da en un contexto de profundas divisiones por las guerras en Ucrania y Medio Oriente, por la propuesta de Lula crear un impuesto a los superricos y por las diferencias sobre políticas de género y transición energética.