Tras hundimiento del submarino, OceanGate anunció que deja de operar
El Titán, un pequeño sumergible de unos 6,5 metros de eslora operado por esta empresa, se sumergió el 18 de junio para observar los restos del Titanic y debía subir a la superficie al cabo de siete horas, pero se perdió el contacto con él al cabo de dos horas