En el negocio bancario, los programas de fidelidad suelen moverse dentro de un esquema rígido con catálogos acotados, convenios con marcas puntuales y beneficios que no siempre se ajustan a lo que el cliente realmente necesita. Scotiabank decidió romper con ese molde y lanzó en Uruguay Scotia Puntos, un sistema que marca un cambio de paradigma: los puntos se acumulan y pueden canjearse por cualquier compra realizada con tarjetas de crédito del banco, en cualquier comercio, dentro o fuera del país.
"Hoy podemos decirle a nuestros clientes que pueden canjear sus puntos por lo que quieran: viajes, compras de supermercado, estaciones de servicio, compras por Internet de algo que no encuentran acá, o en esa marca que nunca tiene promociones con ningún banco. Si podés pagarlo con tu tarjeta de crédito, podes canjearlo con tus puntos", resumió Juan Ignacio Saldías, gerente de Medios de Pago de Scotiabank.
No queremos que el cliente se adapte al programa; el programa se adapta al cliente No queremos que el cliente se adapte al programa; el programa se adapta al cliente
20250818 Juan Saldías de Scotiabank. Brand studio
Juan Saldías, gerente de Medios de Pago de Scotiabank.
Foto: Inés Guimaraens
El canje es simple y 100% digital: sin firmas, llamadas ni trámites. Con solo entrar a la app Scotia Móvil después de hacer una compra con tarjeta, el cliente elige la operación y confirma el canje. El reintegro se acredita de inmediato en la tarjeta y la conversión es simple: un punto es igual a un peso uruguayo.
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Además de los consumos con tarjeta de crédito, el sistema también premia la relación con el banco: quienes acrediten su sueldo en Scotiabank o mantengan ciertos saldos reciben bonos mensuales de puntos. La idea es beneficiar a quienes eligen al banco como su entidad principal.
Saldías explicó que el programa responde a cambios en los hábitos de consumo y a la demanda de experiencias personalizadas por parte de los clientes. “Hoy todo tiende a ser hipersegmentado: vemos series on demand, pedimos la comida exacta que queremos desde el celular. Queríamos llevar esa lógica al mundo de los programas de puntos”, dijo.
La libertad de uso tampoco tiene fronteras. Los puntos pueden canjearse por compras realizadas en cualquier lugar del mundo, desde una estación de servicio en el interior del país hasta una tienda en Argentina o un restaurante en Nueva York.
“La gran novedad es que, si bien podríamos haber optado por el camino más típico, con un catálogo de productos y viajes, decidimos jugárnosla por algo distinto, que estamos convencidos nos ayudará a diferenciarnos y a acercarnos más a los clientes”.
Los puntos tienen una vigencia de 36 meses, salvo inactividad total durante más de seis meses. Aunque no es posible combinarlos con dinero en una misma compra, el sistema permite aprovecharlos en consumos grandes o pequeños, según las preferencias de cada cliente.
Queremos que los clientes entiendan que realmente los queremos escuchar y darles beneficios tangibles, no algo pensado para un cliente promedio Queremos que los clientes entiendan que realmente los queremos escuchar y darles beneficios tangibles, no algo pensado para un cliente promedio
Con Scotia Puntos, el control pasa al cliente, que dispone de una herramienta ágil y digital para transformar sus consumos cotidianos en beneficios reales.