Con la llegada de un frente frío y la previsión de una semana de temperaturas invernales, el Gobierno y las compañías energéticas están explorando opciones para garantizar el suministro de gas y electricidad. El consumo de gas ha aumentado significativamente y la oferta es limitada, lo que obliga a las industrias a reducir su consumo al mínimo técnico.
El sistema energético se encuentra en una fase de preemergencia, que implica un seguimiento constante y la interrupción del suministro para los usuarios con contratos interrumpibles, como algunas industrias y estaciones de GNC. Las nevadas registradas el jueves por la noche en la zona de la cordillera, en Córdoba y San Luis, y las bajas temperaturas pronosticadas para los próximos días han intensificado las alertas en las oficinas gubernamentales y en las empresas de transporte y distribución de todo el país.
Las empresas del sector energético están analizando la situación en una reunión este viernes, en un momento en que, a pesar de la recesión, el consumo de gas residencial se ha duplicado en comparación con mayo de 2023 y aún no se dispone de GNL importado por barco para reforzar la oferta nacional.
Tampoco han llegado los barcos con combustibles líquidos (fueloil y gasoil) que Cammesa compró esta semana para que las generadoras eléctricas puedan reemplazar el gas utilizado en sus procesos y permitir una mayor oferta ante lo que se espera sean picos de demanda.
Inicialmente, se interrumpió el servicio a aquellos contratos interrumpibles, y se mantendrá así hasta que pase la ola de frío. Ahora, dependiendo de cómo evolucione la demanda, avanzarán en el siguiente paso: interrumpir a las industrias con contrato firme para evitar la escasez de gas en las viviendas y los cortes de luz.
Demoras en obras y otros factores
Este mayo está experimentando temperaturas más bajas de lo normal para el otoño. Sin embargo, el cuello de botella se generó porque las obras en las plantas compresoras del gasoducto de Vaca Muerta aún no están terminadas.
La finalización de estas tareas, en Neuquén y en la provincia de Buenos Aires, se retrasó debido al cambio de gobierno y sólo hace unas semanas comenzaron a acelerarse. Se espera que en el corto plazo puedan inyectar al sistema otros 5 millones de metros cúbicos a los 11 millones de m3 disponibles hoy. En el sector afirman que si las plantas de Tratayén, Salliqueló y Mercedes se hubieran terminado en los plazos originales, Vaca Muerta ya estaría inyectando al menos 22 millones de m3 diarios.
Para completar el déficit de gas, se están realizando compras de GNL al exterior, que se regasifican en la terminal de Escobar (hasta 2023 había otro barco en Bahía Blanca). La empresa estatal Enarsa ya ha licitado 20 buques (la mitad de los que se compraron el año pasado) por un total de 1 millón de m3. La mayoría tiene fecha de amarre entre principios de junio y finales de agosto.