El presidente de China, Xi Jinping, recibió a los Reyes de España con todos los honores de una visita de Estado en la emblemática plaza de Tiananmen, en el inicio de un encuentro marcado por los mensajes sobre estabilidad, confianza mutua y profundización de la cooperación bilateral.
En su intervención inicial en el Gran Palacio del Pueblo, Felipe VI defendió la “amistad entre España y China”, que consideró beneficiosa para ambas partes y “coherente con dos países de larga historia y vocación global”.
Recuerdo de la visita de Juan Carlos I
El monarca recordó la primera visita de Estado de Juan Carlos I y Sofía en 1978 y la evolución de una relación que “en casi 50 años ha trazado una relación de confianza sólida y de prosperidad compartida”.
El Rey también aludió a su primer viaje al país asiático, en el año 2000, y destacó que el progreso chino desde entonces “es muy notable y sigue siendo motivo de admiración en todo el mundo”.
Xi Jinping destacó la amistad entre España y China
Xi Jinping subrayó la importancia del viaje y resaltó que España y China “han establecido un ejemplo de convivencia amistosa y desarrollo conjunto entre países con diferentes historias, culturas y sistemas sociales”. En un “panorama internacional complejo y cambiante”, afirmó, “el mundo necesita más fuerzas constructivas comprometidas con la paz y el desarrollo”.
El mandatario chino ofreció impulsar una “asociación estratégica integral más firme, más dinámica y con mayor influencia internacional”, con el objetivo de contribuir de forma significativa a “la prosperidad, la paz y el desarrollo del mundo”.
Firma de diez acuerdos para ampliar la cooperación
La reunión entre ambos líderes se prolongó durante más de una hora y concluyó con la firma de diez documentos de cooperación bilateral. Destacó el acuerdo para crear una comisión mixta de cooperación económica, firmado por el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, y su homólogo chino.
En el ámbito agrícola y pesquero, se rubricaron un memorándum sobre seguridad alimentaria y tres protocolos relativos a productos de acuicultura, al aceite y harina de pescado para alimentación animal y a la regionalización de la peste porcina africana.
También se firmaron acuerdos en materia cultural y científica: un memorándum entre el Instituto Cervantes y la Universidad de Sichuán; otro entre el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC y el National Space Science Center de la Academia China de Ciencias; y un convenio de cooperación tecnológica, científica y académica entre el Instituto de Astrofísica de Canarias y el Nanjing Institute of Astronomical Optics & Technology.
La lista se completó con un acuerdo del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales sobre coproducción cinematográfica y una declaración conjunta para fomentar la enseñanza del español y del chino en niveles preuniversitarios.
Recibimiento con honores en Tiananmen
La jornada comenzó en la plaza de Tiananmen, donde Xi Jinping y la primera dama, Peng Liyuan, recibieron a los Reyes con honores militares. Tras escuchar los himnos nacionales y salvas de cañón, Felipe VI y Xi pasaron revista a las tropas y saludaron a escolares que agitaban flores y banderas.
A la ceremonia asistieron el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, incorporado a la agenda oficial en Pekín, y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, presente desde la primera etapa de la visita en Chengdú.
Mientras el Rey mantenía el encuentro bilateral, la Reina Letizia desarrolló agenda paralela junto a la primera dama china con la visita a un centro de atención a personas con discapacidad.
Ofrenda al Monumento a los Héroes del Pueblo
Como parte del protocolo, los Reyes acudieron posteriormente al Monumento a los Héroes del Pueblo en Tiananmen para realizar una ofrenda floral. El monumento, erigido en los años cincuenta, recuerda a los mártires revolucionarios chinos de los siglos XIX y XX.
Es la primera vez que un jefe de Estado español cumple con este gesto simbólico, que no todos los mandatarios internacionales incluyen en sus visitas oficiales debido a la sensibilidad histórica del lugar.
La visita de Estado continuará con una agenda cultural, económica y diplomática en Pekín antes de su cierre a finales de semana.