13 de octubre 2023 - 11:40hs

No sólo resulta evidente que Rodrigo Rato no quiere explayarse demasiado sobre la Argentina actual, siempre espasmódica, al límite y extremadamente susceptible.

Por momentos pareciera que tampoco quiere recordar esos años en el FMI y el ataque constante y enardecido de la Argentina de Néstor Kirchner, o incluso que fueran una nebulosa de la que se encargó que vaya quedando poco más que un anecdotario.

Para fines de octubre de 2007, Rato ya había planeado dejar el cargo a fin de mes, luego de la reunión anual conjunta del FMI y el Banco Mundial. Había sido nombrado en 2004, así que partía dos años antes de concluir su mandato. El Gobierno argentino, dichoso, ya hablaba maravillas de su reemplazante, Dominique Strauss-Kahn. Pero no podían dejar de pelear hasta el último momento. 

Más noticias

Es que había trascendido en Washington que Rato le había transmitido al Gobierno argentino la necesidad de una gestión monetaria que atienda más el equilibrio en la emisión que el sostenimiento del tipo de cambio.

Era plena época electoral (Kirchner iba a quedarse en el poder, pero la candidata sería su esposa, Cristina) y el entonces ministro de Economía, Miguel Peirano, esperaba acercar posiciones con el FMI en la cumbre para avanzar en la negociación de la deuda con el Club de París. Todo se tensó como el primer día. 

Para la región entera fue un momento importante. No sólo Argentina, sino también Brasil y Uruguay, cancelaron la totalidad de su deuda con el organismo. Claro que sólo en la Argentina eso significó proclamar un retorno a la soberanía económica y suspender por largos años las revisiones técnicas del staff del organismo, lo que supuso cortar toda relación. Además, Kirchner fue el único que no accedió a “hacerse la foto” con Rato. 

- Rodrigo, paso a otra etapa de su vida. El cargo del FMI llegó muy encima de la finalización del Gobierno de Aznar, ¿no?

- Se produjo primero la decisión del Banco Interamericano de Desarrollo de los ministros de Economía latinoamericanos en Lima en marzo de 2004 y después la reunión del EcoFin en Europa en abril de 2004. Y yo dejé de ser ministro por esas fechas, así que fue sin solución de continuidad.

- ¿Se lo esperaba?

- No, para nada. Porque se produjo la posibilidad porque a mi antecesor en el Fondo, Horst Köhler, lo eligieron presidente de Alemania de la mañana a la noche. No me acuerdo qué pasó con el presidente anterior, si dimitió, y entonces ahí surgió una vacante. A Horst lo habían reelegido hacía un año o año y medio para un mandato de cinco años.

Los ministros latinoamericanos con Enrique Iglesias decidieron proponerme porque creyeron que había posibilidades y las hubo. El EcoFin de los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea pues también me eligieron. 

A partir de ahí Estados Unidos también estuvo de acuerdo y los países asiáticos yo creo que no tenían una opinión definida pero con los países africanos tuvimos unas conversaciones sobre la cancelación de la deuda de los países más pobres que era un tema que les importaba mucho como es natural, y surgió un consenso que me fue favorable.

- Disculpe. Hago una digresión y lo saco un momento de su relato. ¿A quién veo en las fotos que están justo detrás suyo?

- Aquí detrás soy yo. Son fotos mías. La foto en la que estoy más joven es mi primera rueda de prensa como diputado por Cádiz. La otra es del día en que hice mi rueda de prensa como despedida antes de irme a Washington. 

- ¿Por qué se fue del FMI dos años antes? ¿Le hacía falta España? ¿Le hacía falta su casa?

- España no sé si me hacía falta. Me hacía falta mi familia. Era una época de mi vida en que mis hijos eran muy jóvenes y los echaba mucho de menos. Me despertaba todos los días a las dos de la mañana para llamar a mis hijos a las ocho de la mañana de Madrid antes de ir al colegio. 

Y bueno, el trabajo era maravilloso en el Fondo, los compañeros eran todos de muy alto nivel pero tomé una decisión que nadie entiende. Por mucho que la explique no consigo que nadie la entienda. Empezando por mis propios hijos. 

- Bueno, es la etapa del Fondo y es el momento de hablar de la Argentina. Creo que lo reprimió porque no lo escuché decir casi nada. 

- Fue una etapa muy difícil. Habían suspendido pagos y estaban los bonistas muy guerreros con la Argentina… 

- Estaba Néstor Kirchner en el Gobierno…

- ¡Estaba Kirchner en el Gobierno! 

- El Fondo Monetario era el archienemigo…

- El Mal nos decía Kirchner a nosotros. Hay una anécdota, mire usted, yo fui a ver al presidente Kirchner. Y antes que yo, en la audiencia, estaba el arzobispo o el obispo, no recuerdo. 

El propio Kirchner me comentó que le había dicho que estaba entrevistando al representante de Dios y al representante del Diablo. Eso me lo dijo él a mí como una broma. A mí no me hizo mucha gracia pero bueno, a él parece que sí. 

Fueron momentos muy complicados, con el ministro (Roberto) Lavagna. El creo que fue leal, trató de que la Argentina pudiera mantenerse en la comunidad internacional, en el Fondo Monetario, lo que creo que fue bueno para la Argentina, y el Gobierno argentino hizo esfuerzos por arreglar sus finanzas. Nosotros buscamos un equilibrio entre las posiciones de algunos países en los que tenían mucha influencia los bonistas y las posiciones argentinas. Pero bueno, no fue fácil. 

- Esa fue la época en que la Argentina pagó la totalidad de la deuda que tenía con el Fondo, casi u$s 10.000 millones. Y también lo hicieron Brasil y Uruguay. En Argentina lo “vendían”, lo proclamaban como nos independizamos del Fondo. Nos los sacamos de encima, de alguna manera.

- Bueno, era verdad. Una vez que el Fondo no tenía una deuda, su capacidad de influir en la política macroeconómica argentina era menor. Aunque nosotros teníamos nuestras opiniones sobre todos los países. Precisamente en mi época, el Fondo empezó a hacer ruedas de prensa en todas las capitales del mundo sobre las políticas económicas de cada Gobierno en su propio país, cosa que no hacía antes, por lo menos no en todos los países. ¿Al Fondo sacárselo de encima? Si no tienes problemas, te lo sacas muy fácil. 

- Mírenos ahora.

- Prefiero no entrar en comentarios. 

- Con Mauricio Macri nos convertimos en el principal deudor en la cartera del FMI. Así que mire cómo nos fue.

- Ya le digo que no quiero hacer comentarios. No conozco el detalle. Por experiencia le digo que son temas muy delicados políticamente y económicamente. 

 

Temas:

España Ayuda FMI cárcel española economía globar

Seguí leyendo

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de Estados Unidos