En España, la preocupación por las especies invasoras ha crecido significativamente en los últimos años, ya que estos animales representan una seria amenaza para los ecosistemas locales. Algunas especies, introducidas de manera accidental o como mascotas, han logrado establecerse en diversos hábitats, desplazando a las especies autóctonas y alterando el equilibrio natural.
La llegada de estas especies invasoras no es un problema menor. Estos animales pueden causar daños irreversibles en los ecosistemas y suponen un desafío para las autoridades medioambientales. Para conocer más sobre cuáles son estas especies y por qué se las considera una amenaza en España, es necesario entender el impacto que tienen en el entorno natural y cómo llegaron a convertirse en un problema.
Las especies invasoras más preocupantes en España
En España, varias especies de animales han sido identificadas como especies invasoras debido a su capacidad para alterar significativamente los ecosistemas locales. A continuación, destacamos algunas de las más problemáticas:
- Tortuga de Florida: originaria del sureste de Estados Unidos, esta tortuga se ha convertido en una amenaza para las especies autóctonas debido a su competencia por recursos y su impacto en la biodiversidad acuática.
- Cotorra gris y cotorra de Kramer: introducidas como mascotas, estas aves ahora compiten con especies locales por alimento y nidos, afectando negativamente a la fauna autóctona.
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Las cotorras han desplazado a varias especies de aves nativas en las ciudades españolas, provenientes de Argentina.
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- Visón americano: inicialmente criado para la industria peletera, el visón americano compite con el visón europeo, que está en peligro crítico de extinción, y depreda la fauna local.
- Cerdo vietnamita: popularizado como mascota, su cruce con jabalíes nativos ha dado lugar al “cerdolí”, un híbrido que amenaza la supervivencia del jabalí autóctono.
- Pitón real: originaria de África, esta serpiente ha sido liberada en la naturaleza por propietarios que no podían mantenerla, lo que ha llevado a un aumento en su población y competencia con especies locales.
- Mapache: introducido como mascota, el mapache se ha adaptado al clima español, convirtiéndose en una plaga en áreas cercanas a ríos, donde compite con especies nativas.
- Erizo egipcio: popular como mascota exótica, su liberación en la naturaleza ha permitido que esta especie se reproduzca y compita con especies autóctonas.
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El mapache se ha convertido en una plaga en áreas cercanas a ríos, compitiendo con especies autóctonas.
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Cómo llegan estas especies invasoras a España
Las especies invasoras en España han llegado principalmente a través de la importación como mascotas o de manera accidental. Algunas fueron liberadas por propietarios incapaces de cuidarlas adecuadamente, mientras que otras llegaron como parte del comercio internacional o se escaparon de criaderos. Independientemente de su origen, estas especies han logrado adaptarse al entorno español, donde su impacto en los ecosistemas es cada vez más evidente.
- Transporte internacional: muchas de estas especies llegaron a través del comercio global, ocultas en cargamentos o como mascotas exóticas.
- Liberación accidental o intencionada: propietarios que no podían mantener a sus animales exóticos optaron por liberarlos en la naturaleza, donde encontraron un entorno favorable para su supervivencia.
- Adaptación al entorno: la capacidad de estas especies para reproducirse y prosperar en su nuevo hábitat les ha permitido establecerse y convertirse en una amenaza para las especies locales.
Consecuencias de las especies invasoras en España
El impacto de las especies invasoras en España es amplio y variado, afectando tanto a la fauna como a la flora local. Estos animales compiten por recursos, desplazan a las especies autóctonas y pueden alterar significativamente el equilibrio ecológico de las regiones en las que se establecen.
- Desplazamiento de especies autóctonas: las especies invasoras compiten por recursos como alimento y hábitat, lo que puede llevar al declive o extinción de especies locales.
- Alteración de ecosistemas: la presencia de estas especies puede cambiar la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas, afectando la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
- Riesgos para la salud pública: algunas especies invasoras, como el mapache, pueden ser portadoras de enfermedades que afectan tanto a humanos como a animales domésticos.