Si uno mira el precio de las opciones sobre el tipo de cambio del euro, el mercado ve las elecciones que Alemania celebra este domingo como un acontecimiento sin impacto (non event), ya que esos derivados apenas anticipan variaciones en la sesión del lunes para la moneda común, cuando se conozcan los resultados.
La Bolsa también está relajada. El principal índice alemán, el DAX, cotiza cerca de máximos y sube más del 11% en 2025, aunque en los últimos días ha corregido algo por las amenazas arancelarias de Donald Trump, más que por los comicios.
Buena parte de esa revalorización se explica porque los inversores llevan semanas descontando un resultado positivo en las elecciones. Su expectativa es que pueda formarse una coalición centrista en Berlín, liderada por el candidato democristiano Friedrich Merz, que entre otras medidas elimine los límites a la deuda pública y lance un plan de estímulos fiscales para la economía.
Esto explica las fuertes alzas bursátiles este año de valores como Rheinmetall (sector de Defensa) y Siemens Energy (renovables).
Las encuestas apuntan a ese desenlace positivo, lo que explicaría la tranquilidad del mercado.
Pero un informe de Deutsche Bank habla de dos potenciales escenarios que suponen claros riesgos a la baja. Uno es que los partidos minoritarios sumen más de un tercio del Bundestag, con lo que podrían bloquear la retirada de los límites de la deuda pública. Goldman Sachs dice que la probabilidad de este resultado "es sustancial".
El segundo, más remoto, es que la extrema derecha de Alternativa por Alemania (AfD) entre en el Gobierno.
Aunque los sondeos descartan estos escenarios bajistas, sí podrían alargarse las negociaciones para la coalición. En 2017, el DAX bajó un 3% por la tardanza de 122 días en formar Gobierno.
FUENTE: RIPE - EXPANSION